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Cómo apartar los pensamientos negativos

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Cómo apartar los pensamientos negativos
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cerebro con parte gris racional y parte de colores emocional

La mente es, a priori, difícil de controlar. En parte debido a la súper estimulación constante a la que está sujeta en nuestra sociedad moderna y en parte al hecho de que muchos de los pensamientos que la pueblan no son conscientes.

Sin duda, para gozar de una buena salud mental es importante que exista una cierta armonía entre la manera cómo queremos vivir y la manera real en la que vivimos. La contradicción es casi condición sine qua non del ser humano. Sin embargo, una experiencia de vida en la que acción y pensamientos no estén coordinados difícilmente experimentará una sensación de plenitud y felicidad estables, y ahí es cuando se crea la fisura perfecta por la que penetran los pensamientos negativos.

LO QUE DEBES SABER…

 

  • La falta de armonía entre lo que se vive y lo que uno cree que debería vivir es muchas veces la que produce la aparición de pensamientos negativos.
  • La mente genera algunos mecanismos de defensa para protegernos de “verdades incómodas” a las que no queremos enfrentarnos.
  • Para que la mente no nos atormente con pensamientos aflictivos y responda adecuadamente a las diferentes situaciones vitales ha de ser capaz de discernir entre la propia realidad interna (pensamientos, sentimientos y emociones) y la externa (circunstancias que me rodean).

 

¿Cuándo aparecen esos pensamientos negativos?

Uno de los principales síntomas de que algo no va bien en nuestro interior es la aparición de pensamientos negativos. Su origen puede deberse a muchísimas razones. Si hablamos de personalidades suficientemente sanas, en la mayoría de casos cuando estos aparecen puede ser debido a pequeñas disonancias cognitivas, es decir, falta de armonía entre lo que se experimenta y lo que uno cree que debería ser. Contradicciones internas difíciles de conjugar, fricciones entre creencias y realidad, sentimientos de injusticia, dificultades relacionales, etc.
En el caso de ciertos tipos de personalidades tendentes al sufrimiento mental las razones serán de tipo estructural y habrá que tratarlas con psicoterapia. En casos de gran gravedad será incluso recomendable recurrir a psicofármacos.

Mecanismos de defensa

A veces, la mente nos protege del malestar que supone asumir una verdad incómoda con ciertos mecanismos de defensa. Estos no son del todo nocivos; pueden incluso ayudarnos a lidiar con realidades difíciles en determinados momentos de la vida. Por lo tanto, cumplen una función. Sin embargo, el peligro radica en que nos impidan resolver en la realidad aquello que nos produce conflicto ya que nos la impiden ver con claridad, tanto la realidad interna: emociones, sentimientos y pensamientos, como la realidad externa: el enfado con el jefe, el examen para el que hace falta estudiar, etc.
He aquí algunos de los más comunes para que podamos estar alerta y evitar así permitir que nos escondan realidades que merecen ser resueltas:

  • Proyección: atribuir a otra persona sentimientos y/o pensamientos que forman parte de mí. Un buen ejemplo serían aquellos casos en las que se cumple aquello de excusatio non petita accusatio manifesta (excusa no pedida, acusación manifiesta). Es decir, disculparse por algo que uno en el fondo sabe que ha hecho mal sin que le pidan excusas, uno lo vive así porque es él mismo quien se culpa, aunque lo viva como si le culpara otra persona.
  • Desplazamiento: consiste en desplazar las emociones y pensamientos propios de una situación a otra en la que uno considera más tolerable hacerlo. Un clásico seria hacer pagar a la pareja un enfado que en su origen iba dirigido al jefe.
  • Negación: obviar una realidad incómoda. Un claro ejemplo sería el de una tragedia familiar de la que nunca se habla, simplemente se hace como si no hubiera sucedido, por lo tanto, los sentimientos, emociones y afectos vividos quedan bloqueados, sin posibilidad de elaboración, lo que fácilmente dará lugar a experiencias de aflicción mental y emocional.
  • Racionalización: consiste en transformar en un razonamiento creíble un hecho que de otro modo produciría ansiedad. Un ejemplo sería decir que no estudiaré porque así podre descansar y estar fresco para el examen. Este razonamiento hace más tolerable la realidad de que no quiero estudiar porque implica un esfuerzo y es difícil. Como al mismo tiempo siento que debo aprobar el examen construyo un razonamiento que me contenta a costa de distorsionar la realidad.
  • Formación reactiva: este mecanismo consiste en hacer lo contrario de lo que siento por considerarlo inapropiado. Un ejemplo muy claro seria darle un cariñoso y eufórico abrazo a alguien que odias para dar una salida apropiada a la excitación nerviosa que te produce el sentimiento de odio sin causar destrucción.

¿Qué hacer cuando los pensamientos negativos nos asaltan?

dibujo de cara triste y cara alegre en cartón cogidos por una personaEn primer lugar, lo más necesario es hacer autoanálisis. Uno debe poder, en un acto de honestidad consigo mismo, intentar ver aquellos aspectos de la realidad de su vida que le producen aflicción para poder afrontarlos con valentía y veracidad.
El mejor antídoto para que la mente no nos atormente con pensamientos aflictivos es el de desarrollar un buen criterio de realidad, es decir, ser capaz de discernir entre lo que tengo dentro y lo que sucede fuera, para poder dar una respuesta adecuada y proporcional a las diferentes situaciones vitales que lo requieran.

Dicho esto, hay otras cosas que podemos hacer para mantener nuestra mente en perfecto estado de higiene:

  • Movimiento: es un clásico que no falla. El deporte, la danza, un paseo (si puede ser en plena naturaleza mejor), etc. Las neurociencias actuales demuestran que el dualismo cuerpo-mente es una falacia, el entramado cuerpo-mente funciona como un todo. Por lo tanto, podemos afirmar que una buena dosis de movimiento saludable ayuda a mantener la mente en buena forma.
  • Meditación: desde la estructura clásica de la meditación budista tibetana los teóricos antiguos afirman que la concentración sostenida lleva a la calma mental o al llamado estado meditativo, por lo tanto, meditar no es algo que uno hace, sino que es algo que sucede. Lo que uno hace es concentrarse. Asimismo, unos minutos de concentración sostenida en la respiración o en otro punto fijo tendrán, si se persevera, el beneficio de la tan anhelada calma mental. Si esto se introduce como un hábito diario, los beneficios devienen duraderos.
  • Momentos de sintonía: la risa, la ternura, el cariño, la complicidad, etc. Todos los momentos de sintonía con los demás seres humanos (e incluso no humanos) son una fuente de salud mental asegurada.
  • La capacidad de juego y la creatividad: en el espacio lúdico y o creativo podemos desplegar aspectos del mundo interno que no tendrían salida de otro modo. Es una manera de transformar emociones y de darles salida, así como de conocernos a nosotros mismos y de conectar con los demás.

 

 

Enric Artés

Especialista en Psicología clínica

Psicólogo consultor de Advance Medical

 

Cómo apartar los pensamientos negativos was last modified: febrero 9th, 2018 by Canal Salud

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