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Caminar con sacroileitis: ¿Es recomendable?

Ilustración de Inflamación de la articulación sacroilíaca
5 Min de lectura
La sacroileitis es inflamación de las articulaciones que unen la pelvis con la parte inferior de la columna vertebral y produce dolor y sensación de rigidez y de dificultad para mover la parte baja de la espalda y en la zona de los glúteos.
Dra. Josefina Sánchez García
Nº colegiado 26112 | Especialista en Reumatología de Blog Salud MAPFRE

Licenciada en Medicina y Cirugía, por la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia. Especialista en Reumatología. Doctorado en Psicopatología y Psicología social. Actualmente (desde 2002) es Médico consultor del departamento de Segunda Opinión Médica, en Teladoc Health. Médico colaborador con grupo de Traumatología, especialista en Reumatología, en la Clínica Teknon de Barcelona (desde 2010). Y Médico Colaborador Especialista en Reumatología en el Instituto Poal de Reumatología desde 1990.

Las articulaciones sacroilíacas unen la pelvis con la parte inferior de la columna vertebral, soportando el peso de la parte superior del cuerpo al estar de pie.La inflamación de estas articulaciones se denomina sacroileitis y produce dolor y sensación de rigidez y de dificultad para mover la parte baja de la espalda y en la zona de los glúteos.

¿Qué síntomas produce?

Los pacientes lo describen como un dolor sordo que baja por la parte posterior de los muslos hasta cerca de la rodillas.

El dolor suele ser intermitente, con periodos sin síntomas y otros muy sintomática, con ese dolor localizado en el área sacroilíaca y glútea, exacerbado con las sobrecargas o el decúbito supino (acostado boca arriba) y acompañado de rigidez matinal o tras el reposo, y limitaciones para la movilidad.

A veces puede ser difícil de diagnosticar ya que los síntomas son similares a enfermedades muy frecuentes y confundirse con una lumbalgia, síndrome piramidal, etc.

Estas articulaciones son inmóviles, excepto en la mujer durante el embarazo, donde el aumento de peso y el cambio en el patrón de marcha para mantener el equilibrio por el crecimiento del abdomen puede sobrecargarlas y originar dolor y después durante el parto se estiran para favorecer el expulsivo, lo que también puede causar dolor.

¿Qué causa la sacroileitis?

Las causas de sacroileitis pueden ser múltiples, traumáticas, degenerativas o por algunas enfermedades reumáticas, sobre todo en pacientes jóvenes, como la espondilitis anquilosante (suelen afectarse las dos sacroilíacas), la artritis psoriásica (suele ser unilateral), etc., infecciones etc.

En la osteítis condensans se produce una esclerosis benigna del hueso ilíaco, junto a la articulación sacroilíaca y puede confundirse con una sacroileitis, pero no se afecta la articulación sacroilíaca.

La sacroileítis mecánica o degenerativa puede estar desencadenada por mantener una postura incorrecta, levantar objetos pesados, movimientos repetitivos que involucren la parte baja de la espalda, tanto en el ámbito laboral como deportivo, caídas, el sobrepeso… Los pacientes con dismetría, escoliosis o artrosis de cadera pueden sufrir inflamación a este nivel.

Diagnóstico

Para su diagnóstico se precisa que un médico realice una buena historia clínica, una exploración física con maniobras de sacroilíacas y exploración de la columna. Después se confirma la sospecha diagnóstica con una simple radiografía de pelvis con buena visualización de sacroilíacas y, en caso de dudas, TAC o RM (resonancia magnética).

radiografía del sacro

¿Cómo se trata?

El tratamiento de la sacroileitis dependerá de la causa que origine la inflamación. Pero, en general, la primera estrategia de tratamiento debe ser conservador: podemos aliviar el dolor y reducir la inflamación con antiinflamatorios como el ibuprofeno o el naproxeno, y en casos más graves puede ser necesario administrar corticosteroides como la prednisona, que deben utilizarse a la dosis más baja posible y durante el menor tiempo para evitar problemas derivados de su uso.

La fisioterapia nos puede ayudar a fortalecer los músculos de la cintura pelviana y mejorar la flexibilidad y el rango de movimiento.

En muchas ocasiones, el problema nos obligará a hacer cambios en nuestro estilo de vida reduciendo la actividad física y evitando posturas o deportes que sobrecargan en dichas articulaciones con el fin de disminuir la inflamación y evitar recaídas a corto plazo.

En estos pacientes, los ejercicios aeróbicos de bajo impacto, como caminar, son importantes ya que ayudan a mejorar la salud cardiovascular, pero pueden descompensar el cuadro de sacroileitis por lo que se recomienda consultar antes con nuestro fisioterapeuta el tiempo y distancia que podemos caminar, e iniciarlo como ejercicio siempre que esté compensado el proceso agudo de la inflamación de sacroilíacas.

Cuando las medidas conservadoras fracasan, se puede realizar una infiltración de la articulación sacroilíaca con corticoesteroides. Y en casos más graves, cirugía.

En caso de precisar infiltración se aconseja que sea practicada por un Reumatólogo, Unidades del dolor, Traumatólogos o Rehabilitador y mejor si es posible guiada por Ecografía

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Ejercicios que pueden ayudar

Alguna rutina de ejercicios puede ayudar en el manejo de la sacroileitis, aunque lo ideal es que estén indicados por un rehabilitador que valore cada caso de manera individual y que estén supervisados por un fisioterapeuta para estar convencidos de que se hacen correctamente.

  • Ejercicios de estiramiento de piriforme: mantener el estiramiento 20 segundos y realizarlo 5 veces con cada pierna.

mujer haciendo ejercicios de piernas para fortalecer las caderas

  • Ejercicios para fortalecer abdomen: realizarlos una 15 veces con cada pierna.

chica joven realizando ejercicios en su casa

  • Estiramiento de isquiotibiales: mantenerlo 5 segundos y repetir 10 veces con cada pierna.

chico joven realizando estiramientos

  • Estiramientos de cadera: mantener la postura 5 segundos y repetir 10 veces con cada pierna de manera alternativa.

mujer realizando ejercicios de estiramiento

  • Punteo: mantener la postura unos 5 segundos y repetir unas 10 veces.

mujer realizando ejercicios de estiramiento de caderas

Están contraindicados deportes como  crossfit, halterofilia, running, montar a caballo, artes marciales o aquellos donde la zona sacra pueda ser golpeada o supongan realizar movimientos bruscos y cargas intensas.

En cambio, son muy recomendables el aquagym y la natación.

Lo que debes saber…

  • La inflamación de las articulaciones sacroilíacas se denomina sacroileitis y produce dolor y sensación de rigidez y de dificultad para mover la parte baja de la espalda y en la zona de los glúteos.
  • El tratamiento de la sacroileitis dependerá de la causa que origine la inflamación. Pero, en general, la primera estrategia de tratamiento debe ser conservadora.
  • Cuando las medidas conservadoras fracasan, se puede realizar una infiltración de la articulación sacroilíaca con corticoesteroides. Y, en casos más graves, cirugía.
Publicado por Dra. Josefina Sánchez García
- 25 Ene, 2024
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