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Intolerancia a la lactosa en la osteoporosis

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La leche contiene diferentes nutrientes como grasas, proteínas, vitaminas, minerales (mayoritariamente calcio) y azúcares. La lactosa es el azúcar de la leche y está presente en la de todos los mamíferos. Las más consumidas por el ser humano son la de vaca, cabra, y por supuesto, la leche humana. Sin embargo, no todas las leches contienen la misma proporción de lactosa, siendo la humana la más rica, 100ml contiene 7g, frente a la leche de vaca, 100ml contiene 5gr.

 

La lactosa o azúcar de la leche para ser digerida y absorbida por el intestino delgado, necesita de un enzima llamado lactasa que rompe la lactosa como azúcar compuesto y, lo transforma en azúcar simple, favoreciendo su absorción. Estos enzimas o lactasas se encuentran en el intestino delgado pero, cuando no están en cantidades suficientes, gran parte de la lactosa consumida no es digerida pasando directamente al intestino grueso o colón. Esta situación provoca molestias como gases, náuseas, dolor abdominal, diarrea,…. Todo este proceso se denomina intolerancia a la lactosa.

 

Las personas que tienen intolerancia a la lactosa o incapacidad de digerirla por falta de lactasa, pueden sentirse muy mal cuando consumen leche o cualquier producto que contenga lactosa (queso, yogur, helado, salsa de queso, salsa de yogur, cremas de verduras con leche, crema de leche,…). Los síntomas se inician generalmente 30 minutos a 2 horas después de ingerirlos ya que es cuando llegan al colón.

 

Aún así, ni todas las personas presentan el mismo grado de intolerancia ni todos los lácteos contienen la misma proporción de lactosa. El yogur contiene un 30% menos de lactosa que la leche, pues la lactosa es transformada, a través de los fermentos lácteos en ácido láctico y, entre los quesos, el fresco debe evitarse por su alto contenido en lactosa, por contra, el curado casi no contiene lactosa.

 

En consecuencia, para evitar déficits de calcio y prevenir la osteoporosis, se deben introducir los lácteos bajos en lactosa, según tolerancia individual. También se recomienda elegir los productos lácteos sin lactosa que ya se comercializan (leche sin lactosa,…).

 
 

Dr. José Félix Meco

Especialista en Medicina Interna

Medico consultor de Advance Medical

 

Deborah Blasco

Enfermera especialista en Nutrición

Enfermera consultora de Advance Medical

 

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