////Bebés y comidas festivas

Bebés y comidas festivas

5 minutos | Con la Navidad, llegan las reuniones familiares y las comidas especiales y es precisamente en este momento cuando solemos incorporar alimentos que no son los habituales en nuestra mesa. Si este año, hay un bebé en la familia, es el momento de plantearse si puede o no consumir determinados productos. Si tienes dudas, consulta con un nutricionista.

En cada casa, la Navidad se celebra diferente y las comidas tienen sus propias variaciones. Hay un denominador común: solemos incorporar preparaciones y alimentos que no son habituales en nuestra mesa del día a día. Por eso, en el caso de que haya un bebé en la familia es el momento de plantearse si puede o no consumir determinados productos, y si vamos a tener que preparar algo especial, según su edad y los alimentos que ya se le hayan incorporado ya a la dieta. Y es que no resulta muy aconsejable ofrecer alimentos nuevos y potencialmente alergénicos en plenas fiestas. Si tiene edad suficiente para tomar algunos típicos navideños, se pueden ir introduciendo unos días antes.

LO QUE DEBES SABER…

 

  • Conviene vigilar qué se le da al bebé en las fiestas, días en los que solemos incorporar alimentos y preparaciones diferentes.
  • Miel, marisco, frutos secos… pueden resultar peligrosos para los bebés por diferentes motivos.
  • En cambio, sopas, carnes y pescados suaves, y dulces sin miel ni tropezones resultan una buena opción para ellos.

 

Algunos alimentos que debemos evitar

Siempre se debe personalizar, pero estos son algunos alimentos típicos de las fiestas que pueden constituir un riesgo para el bebé:

  • Miel

Es un producto habitual en los dulces españoles y especialmente en los turrones (Jijona, Alicante…) y algunos guirlaches también lo contienen como ingrediente principal. Pues bien, en los niños menores de un año no es aconsejable el consumo de miel por el riesgo que supone de intoxicación alimentaria por botulismo. Algunos casos de botulismo infantil se han relacionado con la miel por la presencia de esporas en ella. Los bebés de menos de 12 meses pueden no tener el sistema digestivo maduro y las esporas de clostridium botulinum, en caso de llegar a su intestino, pueden germinar y multiplicarse hasta producir la neurotoxina del botulismo. Es un botulismo distinto del que sufre un adulto que consume la toxina.

  • Marisco

Si nos lo permite el bolsillo, el marisco no suele faltar en las mesas navideñas. De una u otra forma lo solemos utilizar para dar vistosidad y exclusividad a la mesa. El momento de introducir el marisco en un niño dependerá en gran medida de los antecedentes de alergia que pueda haber en la familia y de la variedad alimentaria que vayamos introduciendo desde que empezamos a diversificar su alimentación. Debemos tener en cuenta que los mariscos deben consumirse siempre bien cocidos, y además no es aconsejable el consumo habitual o en cantidad de: cabezas de gambas, cigalas o langostinos o el cuerpo de crustáceos similares al cangrejo por su contenido en cadmio.

  • Frutos secos

El consumo de frutos secos suele ser habitual en algunas mesas, como aperitivo, postre, formando parte del relleno del capón o como acompañamiento de alguna carne. Tendremos en cuenta que los frutos secos enteros o en trozos grandes constituyen un riesgo de atragantamiento y por ello es necesario evitarlos aproximadamente hasta que los niños sean mayores de 3 años. Generalmente, la composición nutricional de éstos es interesante por lo que si el bebé ya los ha tomado alguna vez (se debe personalizar el momento de introducción si existen antecedentes de alergias), sí se pueden ofrecer machacados formando parte de algún plato o postre.

 

OJO CON LOS DESCUIDOS

 

  • En estas fechas, el tumulto y alboroto de gente, la presencia de bebidas alcohólicas y el mismo jolgorio de la festividad pueden ser una combinación perfecta para bajar la guardia y despistar nuestra atención sobre los pequeños. Esto puede hacer que los niños acaben probando por su cuenta y riesgo alimentos o bebidas que no les tocan todavía, y eso puede suponer un riesgo directo para su salud. Cuidado, por tanto, con dejar a su alcance frutos secos, cafés y bebidas alcohólicas.

bebé comiendo en su trona en Navidad

Alimentos perfectos para ellos

Cada bebé es un mundo, pero algunas cosas suelen gustar a la mayoría y no suponen un riesgo para su salud a menos de que se trate de un pequeño con algún problema de salud o alguna alergia específica.

 

¡Sopas! de carne, de pescado, con pasta…

Sabemos que les encantan y suelen ser un plato típico de las fiestas navideñas en muchas casas. Para los más pequeños será ideal elaborar el típico caldo vegetal con pollo, al que se puede añadir hueso de jamón para dar más sabor. Tan sólo procuraremos que no sea demasiado graso. También lo podemos hacer de pescado, y en este caso lo único que debemos tener en cuenta es no utilizar cabezas de crustáceos y vigilar que no se nos cuele ninguna espina. Si queremos triunfar seguro, podemos utilizar el caldo sin tropezones y añadirle pasta o arroz a gusto de los niños de la casa.

 

Carnes tiernas y pescados con poca espina

El típico capón o pavo relleno de frutas y fruta desecada al horno puede ser una buena alternativa. Sólo debemos evitar la parte que haya quedado demasiado reseca y si en el interior le hemos puesto frutos secos enteros retirarlos del plato del bebé o machacarlos si ya los ha tomado anteriormente y no presenta problemas de alergias.

Otra opción es un guiso de carne tierna en salsa que quede meloso pero sin vino o similares, ni un exceso de sal. Un buen ejemplo sería un guiso suave de carne de ternera con setas. Si optamos por el pescado, posiblemente la mejor opción es un plato de rape con salsa o acompañamiento adecuado, ya que es un pescado valorado que a menudo se utiliza en fiestas y que no tiene espinas, por lo que será el ejemplo ideal. Eso sí, en función de la edad del bebé, un acompañamiento de mejillones o chirlas puede no ser el más indicado.

 

Dulces sin miel ni licor

Conviene evitar los que contienen miel en los bebés menores de 1 año, pero sí pueden disfrutar de dulces como los mazapanes o los barquillos. Eso sí, no debemos olvidar que aunque un día es un día y el pequeño puede tomar ciertas cosas especiales, no debemos abusar del consumo de dulces ni ellos ni nosotros y no es buena idea iniciar a los bebés demasiado rápido en el gusto por el dulce, pues fácilmente mostrarán predilección por éste. Otra cosa que debemos tener en cuenta es no ofrecer dulces que contengan licor, café o mucho chocolate ni con trozos grandes de frutos secos que son peligrosos por el riesgo de atragantamiento.

 

Mercè Gonzalo

Diplomada en nutrición humana y dietética
Licenciada en ciencia y tecnología de los alimentos

Nutricionista consultora de Advance Medical

2020-05-19T16:14:35+01:0028 diciembre, 2016|

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