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Tratamiento del estreñimiento

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En el tratamiento del estreñimiento en las personas mayores, como en otras patologías, se debe establecer un diagnostico y evaluar periódicamente la situación, los resultados y la seguridad de cada terapéutica propuesta. Estas diferentes opciones de tratamiento son:

 

  1. En el caso de estreñimiento crónico funcional, donde se ha descartado una causa secundaria y en pacientes ambulatorios geriátricos, inicialmente se recomienda cambiar de hábitos de vida, cambiar la dieta y aumentar la ingesta de líquidos y la actividad física. El siguiente paso es tomar suplementos de fibra. La fibra de trigo es la que produce mayor incremento en el peso fecal, seguida de las frutas y los vegetales. En caso de ser difícil el aumento de la fibra en la dieta, se pueden administrar suplementos de fibra como la metilcelulosa o el plantago ovata.
  2. Si el estreñimiento persiste, una vez descartada la patología, se deberán dar laxantes de tipo osmótico, como lactulosa/lactitiol o hidróxido de magnesio. Hay que recordar que estos fármacos deben usarse con cuidado en pacientes con insuficiencia cardiaca o renal, sobre todo en los segundos, en los que se podrían dar alteraciones hidroelectrolíticas o hipermagnesemia. Los laxantes formadores de masa y los osmóticos están asociados con un aumento de la frecuencia y mejora de la consistencia de las heces y síntomas del estreñimiento. Entre los laxantes más recomendados destacan el polietilenglicol y la lactulosa. Es importante, en el caso del polietilenglicol, evitarlo en caso de pacientes con trastornos de la deglución, por el riesgo de neumonitis química.
  3. Si no se soluciona el problema se pueden añadir laxantes estimulantes, como el bisacodil o los senósidos.
  4. Los emolientes, como el aceite mineral o de parafina, no se deben considerar de elección en pacientes geriátricos con estreñimiento funcional. Por otro lado, su uso continuado puede disminuir la absorción de determinadas vitaminas liposolubles. Se pueden utilizar puntualmente ante pacientes con patología anorrectal como hemorroides, fisuras que inducen dolor defecatorio, etc. Se pueden administrar vía oral o en forma de supositorio.
  5. Los procinéticos están indicados en pacientes con trastornos de la motilidad intestinal crónica, enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Parkinson o trastornos motores de origen primario como el síndrome de Ogilvie.
  6. Existe la necesidad de pautar un laxante simultáneamente a la indicación de cualquier tratamiento con opioides. En caso de pacientes paliativos terminales, el aumento de fibra puede ocasionar más problemas que beneficios.
  7. Enemas y supositorios, como los de glicerina, son útiles en tratamientos cortos y puntuales, pero inadecuados como tratamientos únicos a largo plazo.
  8. Medidas físicas: las técnicas de masajes abdominales en ancianos dependientes han demostrado acelerar el tránsito colónico.
  9. Cirugía: reservada solamente para los casos refractarios severos en los que ha fallado el tratamiento médico.

Salud Mayores. Síndromes geriátricos. Estreñimiento. Tratamiento. Consejos

Asimismo, en las personas mayores es interesante tener en cuenta una serie de consejos para evitar el establecimiento del estreñimiento y evitar así las complicaciones y la morbilidad asociadas.

 

Como consejos generales para poner en marcha en la mayoría de ancianos cabe destacar:

 

Mantener un buen ritmo defecatorio: es importante reeducar al individuo, para que identifique su ritmo intestinal y modifique las actitudes negativas que inhiben este estímulo. Es útil recomendar que vaya al WC habitualmente, al levantarse por la mañana. También es necesario que la persona camine y deambule, sobre todo después de las comidas, para recuperar el reflejo gastrocólico, que se produce aproximadamente 30 minutos después de comer. A algunas personas les puede ser útil en este proceso de reaprendizaje un diario donde registren la hora y las características de las defecaciones.

 

Fibra dietética: en las sociedades occidentales una causa frecuente de estreñimiento es una ingesta pobre de fibra. La cantidad diaria recomendada es 20-35 g/día. De manera que se debe animar a las personas mayores a que aumenten la ingesta de fibra hasta alcanzar las cantidades recomendadas, consumiendo verduras, frutas, pan integral o salvado de trigo, etc. En personas con poca ingesta de fibra, se deberá aumentar el consumo de forma progresiva, ya que un aumento rápido puede comportar flatulencia y molestias digestivas. Las intervenciones no farmacológicas incluyen también el consumo de goma guar, salvado, lentejas, aloe vera y frutas. Algunos de ellos actúan aumentado la fibra dietética, mientras que otros actúan aumentando la acción estimulante. El aloe es un remedio popular que, como el ruibarbo, contiene derivados antraquinónicos, con efecto estimulante. La fruta puede trabajar aumentando la masa fecal y el líquido ingerido y fermentado en el colon.

 

Hidratación adecuada: un nivel adecuado de hidratación se considera importante para un buen tránsito intestinal. A nivel del último tramo del colon se produce la reabsorción del agua proveniente de las heces, que en caso de pacientes con bajo grado de hidratación puede favorecer la impactación fecal.

 

Ejercicio regular: Existen datos de estudios observacionales que sugieren que un bajo grado de actividad física supone aumentar al doble el riesgo de estreñimiento. También el encamamiento prolongado y la inmovilidad se asocian a estreñimiento. Se debe animar a los pacientes a mantener cierto grado de actividad física para aumentar la regularidad intestinal.

 
 

Dra. Montse Queralt

Especialista en Medicina de Familia y Geriatría

Médico Consultor de Advance Medical

 

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