¿Cómo se produce el quiste sacro o pilonidal?

El quiste pilonidal es muy común en personas entre los 15 y los 35 años, llegando a una incidencia que puede ser de hasta un 9% entre la población general. Es mucho más frecuente en hombres que en mujeres (4 a 1).

Suele haber una historia familiar de varias personas con esta misma afección, y factores de riesgo para que se produzca son la vida sedentaria, la foliculitis, el exceso de vello corporal en esta zona y la sudoración excesiva.

El sinus pilonidal puede ser congénito, pero la forma adquirida es la más frecuente. En general, se produce porque un pelo que crece con normalidad penetra en el tejido subcutáneo por diversas razones y eso hace que el tejido forme un quiste a su alrededor para aislarlo. Otra teoría apunta que una alteración en la formación de la raíz pilosa haría que la queratina, en vez de crecer longitudinalmente, crease una especie de ovillo y ello daría lugar a una reacción granulomatosa y al consiguiente quiste.

El quiste pilonidalpuede ser único o múltiple. En la gran mayoría de casos el quiste crece hacia arriba y sólo en muy pocos casos, aproximadamente un 7%, lo hace en dirección caudal, hacia abajo, con lo que puede llegar a producir una fistula anal.

Síntomas

Un quiste pilonidal puede ser inicialmente asintomático, y notarse simplemente un orificio o un seno con una zona un tanto abultada.

El principal problema del sinus pilonidal es que se infecta fácilmente con las bacterias que habitan en la superficie de la piel, y eso puede hacer que se produzca un absceso. Al producirse dicho absceso se verá un aumento de la tumefacción y la zona estará enrojecida, a tensión y será dolorosa al tacto. En ocasiones el contenido purulento del absceso puede drenar espontáneamente por un punto.

Un sinus pilonidal puede complicarse si existen múltiples puntos que estén sobreinfectados en la zona de la línea media.

Pese a ser una infección en principio localizada puede en ocasiones acompañarse de síntomas generales como fiebre, malestar general o dolores articulares y musculares.

Diagnóstico

El diagnóstico del quiste sacro es básicamente clínico, mediante los síntomas que explica el paciente, sus antecedentes familiares y personales y la observación del quiste o del absceso en la zona sacrococcígea.

Tratamiento

Si el sinus pilonidal no se complica con ninguna infección no se debe realizar tratamiento alguno. En el momento que se produce un absceso, si no se drena espontáneamente, se deberá sajar con un bisturí bajo anestesia local y permitir que drene el material purulento. Lógicamente, habrá que dar tratamiento antibiótico durante unos días y realizar curas de la herida.

En caso de quiste sacros crónicos, que se sobreinfectan reiteradamente, la mejor opción es el abordaje quirúrgico extirpando bajo anestesia general o regional la zona del quiste en bloque. Es una cirugía bastante agresiva, pues debe extraerse todo la zona afectada para asegurarse de que no se reproduzca.

Las nuevas técnicas quirúrgicas de esta cirugía agresiva permiten hacer un cierre primario de la herida durante la intervención mediante diversas técnicas, lo cual acorta el posoperatorio, lo hace menos doloroso y permite volver antes a la vida normal. Asimismo, las cirugías cerradas tienen una menor tasa de recurrencias.

Las técnicas que extraen en bloque la zona y dejan la zona abierta para que cierre por segunda intención, permitiendo que los tejidos crezcan y cierren la herida progresivamente, suponen un posoperatorio más largo y complicado, doloroso y con la consiguiente incapacidad laboral durante un tiempo prolongado.

Medidas preventivas

La única manera de prevenir la aparición de un quiste sacro y su abscesificación es:

  • Mantener una buena higiene de la zona,
  • Evitar que se acumule el sudor,
  • Depilar la zona si existe mucho vello
  • Evitar una vida sedentaria.
  • En caso de sospechar que se tenga un sinus pilonidal es importante ponerse en contacto con un cirujano general.

Lo que debes saber…

  • Producido por un pelo que penetra el tejido subcutáneo y forma un quiste alrededor. Muy común entre los 15-35 años.
  • Se produce un absceso, la zona está enrojecida y es dolorosa al tacto.
  • Si hay absceso habrá que drenar la zona o abrir con bisturí bajo anestesia local y permitir que drene el material purulento.