El nombre de priapismo proviene del dios griego Príapo, que se relacionaba con la fecundidad y la fertilidad, y que se representaba con un pene desproporcionadamente grande y siempre en erección.

¿Cómo se produce?

El priapismo es una situación poco frecuente, tiene una incidencia anual de aproximadamente un caso por cada 100.000 habitantes, aunque se ha visto que en determinados grupos afectados de ciertas enfermedades hematológicas la incidencia puede ser mayor.

El priapismo se produce por dos mecanismos distintos:

  • Priapismo venoso o isquémico: es la forma más común de priapismo y se caracteriza por una dificultad del drenaje venoso de los cuerpos cavernosos del pene, de manera que la erección se mantiene y al no llegar sangre oxigenada a los tejidos se produce un estado de isquemia, que causa un dolor severo y que, de mantenerse, puede provocar muerte de los tejidos y fibrosis de los cuerpos cavernosos de manera irreversible, lo cual dificultaría o incluso impediría la erección; se trata, pues, de una urgencia médica.
  • Priapismo arterial o no isquémico: situación poco frecuente, se produce un aflujo de sangre masiva a los cuerpos cavernosos de forma constante, pero al ser sangre oxigenada no se produce dolor ni riesgo de isquemia de los cuerpos cavernosos y, por lo tanto, no es dolorosa; a diferencia del priapismo venoso, no supone una urgencia médica.

El priapismo venoso está causado en el 80% de los casos por medicamentos, habiendo habido un aumento reciente de los casos desde el uso de los fármacos Si por alteración de cualquiera de estos factores no se consigue de forma habitual una erección con la turgencia adecuada y durante el tiempo suficiente como para garantizar una actividad sexual satisfactoria es cuando hablamos de disfunción eréctil.

Que se utilizan en la terapia de la disfunción eréctil, como la papaverina, la fentolamina o la prostaglandina E1. Otros fármacos que se han visto relacionados con el priapismo venoso son algunos fármacos antihipertensivos como el labetalol o la prazosina, en alguna ocasión la heparina, los antidepresivos tricíclicos, las fenotiazidas, las benzodiacepinas, el tamoxifeno, la testosterona o bien drogas como la cocaína y el cannabis.

  • Algunas enfermedades que pueden producir un aumento de la viscosidad de la sangre pueden también producir episodios de priapismo, sobre todo acaecidos durante las erecciones nocturnas involuntarias. La anemia de células falciformes o drepanocítica es la hemoglobinopatía más frecuente que puede dar lugar a priapismo, aumentando la incidencia en estos pacientes hasta un 35%. Otras enfermedades que pueden causarlo son las talasemias, las leucemias, las policitemias o el mieloma múltiple.
  • Otras enfermedades que pueden causar —aunque raramente— priapismo son la amiloidosis, el lupus, la gota, la insuficiencia renal, el cáncer vesical, prostático, colorrectal o renal, y algunas lesiones medulares.
  • Con respecto al priapismo arterial o no isquémico la causa del aflujo masivo de sangre suele ser un traumatismo a nivel del perineo, formándose una fístula entre las arterias y los cuerpos cavernosos, de manera que el flujo de sangre arterial a estos cuerpos se hace masivo.

Síntomas

En el caso de priapismo venoso se produce una erección sostenida importante, con el pene en su máxima capacidad de erección. Es muy dolorosa y dado que la falta de oxígeno en los tejidos causa la muerte de los mismos y puede comprometer la futura capacidad de erección del paciente se trata de una urgencia médica.

En el caso del priapismo arterial la erección es sostenida pero nunca máxima, sino que es una erección parcial, constante e indolora.

Diagnóstico

El diagnóstico se basará en la explicación de la situación del paciente y la exploración física, que permitirá diferenciar si se trata de un priapismo venoso o arterial en función de la presencia o ausencia de dolor y de si la erección es absoluta o parcial.

Se deberá averiguar los antecedentes del paciente y la toma de fármacos para poder localizar el origen de la situación. Asimismo se deberá realizar una analítica de sangre completa y un análisis de tóxicos en orina para descartar el consumo de cocaína o marihuana.

Una aspiración de la sangre de los cuerpos cavernosos permitirá analizar la sangre y valorar el color y la consistencia, así como realizar un análisis de gases de la misma para valorar si es sangre venosa o arterial.

Es conveniente realizar un Doppler de los cuerpos cavernosos para valorar el aflujo y salida de sangre al pene y poder hacer un control tras el tratamiento.

Tratamiento

Una vez establecido el diagnóstico de priapismo venoso y descartado que se trate de una crisis en un paciente con anemia de células falciformes, que suelen ceder solas y a los que se debe realizar tratamiento analgésico y en ocasiones una transfusión, se administrará anestesia local o sistémica si es preciso, ya que el procedimiento terapéutico es muy molesto y doloroso.

Tras la anestesia se procederá a la aspiración de los cuerpos cavernosos para sacar la sangre no oxigenada retenida en ellos pinchando a través del glande y se instilará un agente adrenérgico para intentar lograr la constricción de las venas y la expulsión de la sangre retenida. El fármaco de elección es la fenilefrina, pero también se puede emplear efedrina, epinefrina o norepinefrina. Esta operación se puede repetir en diversas ocasiones hasta lograr la detumescencia. En caso de que pese a todo no se logre reducir el priapismo, se deberá intervenir quirúrgicamente para derivar el aflujo de sangre.

El mejor indicador del pronóstico de estos pacientes es el tiempo de intervención, de manera que en caso de priapismos de menos de 24 horas de evolución el éxito alcanza el 92% de los casos con lo que respecta a la capacidad eréctil tras el episodio isquémico cavernoso.

En el caso del priapismo arterial se realizará un estudio de imagen para localizar la fístula y luego una arteriografía de la arteria pudenda para embolizar la fístula y cerrar así el paso excesivo de sangre al pene.

Medidas preventivas

No existen medidas preventivas específicas para estos pacientes. De cualquier modo se debe vigilar a pacientes con anemia de células falciformes u otras alteraciones de la viscosidad de la sangre y evitar el consumo de tóxicos que puedan producirlo. En caso de padecer una erección mantenida y dolorosa es esencial acudir cuanto antes a un servicio de urgencias.

Lo que debes saber…
  • Cuando la erección persiste durante horas se habla de priapismo.
  • Es poco frecuente y en la mayoría de casos está causado por medicamentos (sobre todo fármacos vasoactivos intracavernosos y antihipertensivos).
  • Es esencial acudir a urgencias ante una erección mantenida y dolorosa.