
Propóleos, otro producto de la colmena para tu salud
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Las abejas propolíferas recogen las resinas y las secreciones balsámicas de las yemas de diversas especies vegetales, particularmente de los árboles que crecen en el entorno de las colmenas, como pueden ser castaños, sauces, abedules, álamos, robles, coníferas, etc., y las mezclan con sus propias secreciones salivares transformándolas en la sustancia que llamamos propóleos.














