Contenido cargado Página Alopecias cicatriciales: causas, tipos y tratamiento - Blogs MAPFRE cargada

Alopecias cicatriciales: causas, tipos y tratamiento

4 Min de lectura
Facebook
WhatsApp
Email
LinkedIn
Twitter

¿Qué es la alopecia cicatricial y cómo frenarla? Conoce sus síntomas, tipos y por qué un diagnóstico temprano con Mapfre es vital para proteger tu salud capilar.

Resumen del contenido

  1. ¿Qué es la alopecia cicatricial?
  2. Causas de alopecia cicatricial
  3. Principales tipos de alopecia cicatricial
  4. Síntomas de este tipo de alopecia
  5. ¿Por qué la biopsia puede ser necesaria para el diagnóstico médico?
  6. Tratamiento clínico para frenar la caída

Cuando hablamos de caída del cabello, es normal pensar en el estrés, la genética, los cambios hormonales o la falta de hierro. Y, muchas veces, así es. Pero no todas las alopecias se comportan igual.


¿Qué es la alopecia cicatricial?

Las alopecias cicatriciales son un grupo de enfermedades en las que se produce una inflamación que daña el folículo piloso de forma permanente. Dicho de una forma sencilla: el folículo, que es como la “raíz” desde la que nace el pelo, se destruye y acaba siendo sustituido por una especie de cicatriz. Cuando esto ocurre, el cabello ya no puede volver a crecer en esa zona.

La verdad es que esta es una de las razones por las que conviene no dejar pasar ciertos síntomas. No se trata solo de “se me cae más el pelo”. Si aparecen zonas sin cabello, picor, dolor, escozor, descamación, costras o granitos en el cuero cabelludo, merece la pena consultar con un especialista. Cuanto antes se detecte, más posibilidades hay de frenar el avance.


Causas de alopecia cicatricial

Las causas pueden ser muy variadas. En algunos casos, el sistema inmunitario reacciona de forma anómala y genera inflamación alrededor del folículo. En otros, puede haber infecciones, enfermedades inflamatorias de la piel, traumatismos, quemaduras, cirugía, radioterapia o incluso algunos tumores cutáneos.

Además, hay situaciones que pueden empeorar el problema, como:

  • Peinados muy tirantes mantenidos durante años (alopecia por tracción).
  • Manipulación agresiva del cabello.
  • El retraso en el diagnóstico médico.

Aun así, y esto es importante decirlo, no siempre encontramos una causa única y evidente. A veces la enfermedad aparece de forma silenciosa, poco a poco, hasta que la persona nota una zona despoblada o una línea de implantación que ha retrocedido.


Principales tipos de alopecia cicatricial

Las alopecias cicatriciales se dividen en dos grandes grupos: primarias y secundarias.

En las alopecias cicatriciales primarias, el ataque principal del propio organismo se dirige al folículo piloso. Dentro de este grupo encontramos varias enfermedades:

  • Liquen plano pilar: Suele producir placas de pérdida de cabello con inflamación y descamación alrededor de los pelos. A veces el paciente lo describe como “me arde el cuero cabelludo” o “me molesta al tocarme”.
  • Alopecia frontal fibrosante: Afecta sobre todo a la línea frontal del cabello y a las sienes, haciendo que la frente parezca cada vez más amplia. También puede acompañarse de la pérdida de cejas, una pista clave para el diagnóstico.
  • Lupus eritematoso cutáneo discoide: Forma placas rojizas, descamativas y persistentes que destruyen el folículo. Por su aspecto, es fácil que se confunda erróneamente con una dermatitis común si no la evalúa un profesional.
  • Foliculitis decalvante: Se caracteriza por una fuerte inflamación, pústulas, costras y mechones de varios pelos que salen agrupados en forma de pequeños “penachos”. Puede acompañarse de supuración o brotes dolorosos.
  • Celulitis disecante del cuero cabelludo: Menos frecuente pero más llamativa, causa nódulos dolorosos y abscesos. En estos casos, el impacto físico y emocional suele ser elevado.
  • Alopecia cicatricial centrífuga central: Comienza en la coronilla y avanza hacia fuera en forma de círculo. Es más habitual en mujeres de ascendencia africana.

Por su parte, las alopecias cicatriciales secundarias aparecen cuando el folículo se destruye como consecuencia de un daño externo o ajeno a la propia raíz, como quemaduras, heridas, cirugías, infecciones profundas o procesos oncológicos. Para este tipo de afecciones cutáneas generalizadas, contar con la valoración de un dermatólogo privado es el primer paso para pautar un tratamiento eficaz.

Persona calva con injerto de pelo

Síntomas de este tipo de alopecia

Hay síntomas que no conviene ignorar bajo ninguna circunstancia. Debes prestar especial atención si notas:

  • Una zona del cuero cabelludo que queda lisa, brillante y sin los pequeños orificios naturales por donde nace el pelo.
  • Una placa sin cabello que crece lentamente.
  • Sintomatología activa: picor persistente, dolor, escozor, costras, pústulas o supuración.
  • Un retroceso progresivo y asimétrico de la línea frontal del pelo.

En este tipo de alopecias, el tiempo importa. No se trata de alarmarse, sino de entender que actuar pronto cambia por completo el pronóstico de la enfermedad.


¿Por qué la biopsia puede ser necesaria para el diagnóstico médico?

El dermatólogo puede explorar el cuero cabelludo mediante una tricoscopia, una técnica no invasiva que permite ver la piel y los folículos con aumento. Es una herramienta muy útil para detectar de forma temprana signos de inflamación, pérdida de orificios foliculares o descamación.

En muchos casos, además, puede ser necesaria una biopsia del cuero cabelludo. Aunque la palabra asuste un poco, se trata de una intervención mínima, ambulatoria y muy valiosa. Permite confirmar el diagnóstico definitivo y diferenciar con exactitud qué tipo de alopecia cicatricial se padece. Lo habitual es tomar la muestra de una zona activa, cerca del borde de la placa, porque ahí es donde todavía puede verse microscópicamente qué está ocurriendo.


Tratamiento clínico para frenar la caída

El tratamiento depende del tipo de alopecia, de la intensidad de la inflamación y de su extensión. El abanico terapéutico es amplio:

  • Tratamientos tópicos o infiltraciones locales de corticoides.
  • Medicación oral antiinflamatoria o inmunomoduladora.
  • Antibióticos específicos en caso de infecciones activas como las foliculitis.

El objetivo principal es claro: frenar la enfermedad y conservar el pelo que todavía está presente. Cuando una zona ya está completamente cicatrizada, los tratamientos médicos no suelen conseguir que vuelva a crecer cabello. El trasplante capilar solo se plantea en escenarios muy concretos, cuando la patología lleva años completamente estable y sin inflamación.

Recibir este diagnóstico puede generar preocupación e incluso angustia, algo completamente comprensible, ya que el cabello está muy ligado a nuestra identidad. Sin embargo, detectadas a tiempo, la mayoría de estas situaciones logran estabilizarse con éxito. Si notas cualquier molestia o un aclaramiento inusual, realizar una consulta a tiempo te ayudará a cuidar tu salud general y frenar el avance del problema. Con el respaldo adecuado de los especialistas de seguro de Salud Mapfre, tendrás a tu disposición a los mejores profesionales en dermatología para diagnosticar de forma precoz y proteger tu bienestar capilar de manera integral.

CALCULA TU PRECIO

LO QUE DEBES SABER

  • Las alopecias cicatriciales destruyen de forma permanente el folículo piloso, por lo que un diagnóstico precoz es clave para frenar su avance.
  • Existen distintos tipos y causas, pero síntomas como zonas sin pelo, picor, dolor o descamación persistente deben ser valorados por un dermatólogo.
  • El tratamiento busca detener la inflamación y conservar el cabello existente, ya que el pelo no vuelve a crecer en las zonas donde el folículo ha sido sustituido por cicatriz.

Bibliografía

Abal-Díaz L, Soria X, Casanova-Seuma JM. Alopecias cicatriciales. Actas Dermo-Sifiliográficas Disponible aquí.



SEGUROS DE SALUD

Ahora hasta un 28% de descuento.

Calcula tu precio

Cuadro Médico MAPFRE

Consultar

Eres el centro de esta historia

Más información