3 Min de lectura | Durante el segundo trimestre de gestación, el embarazo se hace más visible y la mujer comienza a experimentar grandes cambios en su cuerpo, tanto físicos como internos.

Cambios en el pecho

  • A partir del cuarto mes puede aparecer un líquido espeso y amarillento a la expresión del pezón llamado calostro, que será lo que se vaya excretando hasta la subida de la leche posparto.
  • Las areolas aumentan más de tamaño y la pigmentación se hace más profunda.
  • Alrededor del quinto mes puede aparecer un área de pigmentación alrededor de la areola formando una areola secundaria.
  • Hacia el sexto mes se pueden ver pequeñas elevaciones en la areola llamadas glándulas de Montgomery.

Cambios en el abdomen

  • Con el crecimiento del abdomen pueden aparecer las estrías que primero son de color vinoso y después blanco. Para intentar evitarlas deben utilizarse cremas cosméticas para su prevención.
  • Se empieza a notar la línea negra, llamada línea alba. Es una línea más pigmentada que aparece en el abdomen materno desde el pubis hasta el tórax y que también desaparece un tiempo después del parto.
  • La matriz va creciendo y al final del segundo trimestre ya está por encima del ombligo y el embarazo se hace evidente, ya se ha perdido la cintura.

Cambios en la piel

  • Las manchas en la cara de color oscuro, el cloasma, son más frecuentes en el segundo trimestre. Suelen distribuirse de forma simétrica en frente mejillas y mentón y desaparecen tardíamente, incluso un año después del embarazo.
  •  Las palmas de las manos se enrojecen, lo que se denomina eritema palmar.
  • En segunda mitad de gestación aparecen los moluscum fibrosum: pequeñas verruguitas carnosas, de color marrón más frecuentes en el cuello, escote, axilas y parte interna de los muslos y que suelen caerse después del parto.
  • Las arañas vasculares en las piernas son más evidentes y numerosas, se producen por la dilatación de pequeños vasos sanguíneos de color rojo subcutáneos y algunas disminuirán posparto pero otras persistirán.

Cambios digestivos

  • Las molestias digestivas aumentan, se produce una ralentización en el vaciamiento gástrico y en el tránsito gastrointestinal por la presión del útero y por factores hormonales, esto provoca estreñimiento y distensión abdominal.
    El retraso en el vaciamiento del estómago después de las comidas y la compresión del útero sobre el estómago produce el reflujo o sensación de ardor.
    La presión del útero disminuye el retorno venoso en la zona del recto por lo que pueden aparecer hemorroides que el estreñimiento empeora.

Incontinencia

  • No son infrecuentes los episodios de incontinencia de orina por los cambios en la anatomía de la vejiga y de la uretra.
  • Además hay un aumento en la frecuencia de las micciones por un incremento en la formación de orina y por la presión del útero sobre la vejiga. Es frecuente levantarse por la noche para orinar.

Dolores y calambres

  • Empieza a aparecer el dolor lumbar como consecuencia de la rectificación en la posición de la columna.
  • Los calambres nocturnos son más frecuentes a partir de segunda mitad de embarazo, por la compresión de los nervios de extremidades inferiores y la disminución de calcio en sangre.

Otros cambios

  • Anemia: es más acusada en segundo trimestre, pudiendo a veces producir palpitaciones o taquicardias. Esta anemia, se debe en parte al aumento de volumen de la sangre, hay más cantidad de plasma en sangre, y en otra parte es por el aumento en los requerimientos de hierro.
  • Hipotensión: aparece la hipotensión de decúbito, al tumbarse boca arriba el útero comprime la vena cava por lo que disminuye la cantidad de sangre que llega al corazón y se produce una bajada de tensión. Debe entonces colocarse a la mujer embarazada tumbada del lado izquierdo para favorecer el retorno venoso y evitar estos mareos
  • Encías y boca: las encías sangran más fácilmente, se produce un aumento de su tamaño y de los vasos sanguíneos que contienen. Ello conlleva mayor riesgo de caries por lo que debe insistirse en la higiene bucal.

 

Dra. Inés Bombí
Especialista en Ginecología y Obstetricia
Médico consultor de Advance Medical