En el ámbito de la hematología, cuando hablamos de trasplante nos referimos técnicamente al trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH). Este procedimiento consiste en la infusión de células madre capaces de generar células sanguíneas sanas.
Estas células se obtienen habitualmente de tres fuentes:
- Sangre periférica (la forma más común).
- Médula ósea.
- Sangre de cordón umbilical.
Es un tratamiento fundamental para abordar patologías como leucemias, linfomas, mielomas o aplasias medulares. El objetivo final es sustituir una producción de sangre defectuosa o inexistente por una totalmente funcional.
¿Qué es la médula ósea?
Es importante no confundirla con la médula espinal. La médula ósea es un tejido esponjoso situado dentro de los huesos donde se produce la hematopoyesis o fabricación de las células de la sangre:
- Glóbulos rojos: Transportan oxígeno.
- Glóbulos blancos: Defienden el organismo (sistema inmune).
- Plaquetas: Responsables de la coagulación.
El conjunto de células que se trasplantan se denomina «injerto». Para que este injerto tenga éxito y «prenda», el paciente debe recibir un tratamiento de acondicionamiento previo (quimioterapia con o sin radioterapia) días antes de la infusión (habitualmente entre los días -7 y -1).
Este proceso puede conllevar una fase de aplasia profunda de unas 2-3 semanas, donde el paciente requiere un aislamiento protector estricto y, en ocasiones, soporte de transfusiones. Dada su complejidad, es vital contar con un buen seguro de salud que garantice el acceso a los mejores especialistas.
Tipos de trasplante
Según la fuente de progenitores hematopoyéticos
Dependiendo de dónde se extraigan las células madre, distinguimos:
- Médula ósea: Se obtienen mediante punciones en la cresta ilíaca (hueso de la pelvis), generalmente en quirófano.
- Sangre periférica: Es el método más frecuente hoy en día. Se realiza mediante aféresis, un proceso ambulatorio donde una máquina separa las células madre y devuelve el resto de la sangre al donante.
- Sangre de cordón umbilical: Se recoge en el momento del parto y es muy rica en precursores.
Antes del trasplante, se utiliza la citometría de flujo para asegurar que el número de células (marcadas como CD34+) es suficiente para garantizar el éxito del injerto.
Según el tipo de donante
Esta clasificación es crucial para determinar la compatibilidad y el riesgo de complicaciones:
| Tipo de Trasplante | Características del Donante | Notas clave |
| Alogénico | Donante distinto al paciente. | Puede ser un hermano (emparentado), un donante de registro, o familiares con compatibilidad parcial (haploidéntico). |
| Autólogo | El donante es el propio paciente. | Se recogen sus células en fase de remisión, se congelan y se reinfunden tras el tratamiento. |
| Singénico | Gemelo idéntico. | Es el caso menos frecuente. |
El trasplante alogénico tiene la ventaja del efecto «injerto contra tumor», donde las células del donante ayudan a destruir restos de la enfermedad, aunque conlleva el riesgo de la Enfermedad Injerto contra Huésped (EICH).
Según el tipo de acondicionamiento
La intensidad del tratamiento previo varía según el perfil del paciente:
- Mieloablativo: Tratamiento intensivo que destruye la médula del receptor. Se reserva para pacientes jóvenes y en buen estado general.
- Intensidad reducida: Menos tóxico, ideal para personas de edad avanzada o con otras patologías.
Según la fase de la enfermedad que se realiza
El momento en el que se decide realizar el trasplante es determinante para el pronóstico:
- De primera línea o consolidativo: Se realiza en fase de remisión para evitar recaídas.
- De rescate: Tras una recaída.
- Tándem: Dos trasplantes seguidos, frecuente en casos de mieloma.
Los resultados suelen ser más favorables cuando el paciente está en fase de remisión, ya que hay menos «enfermedad residual» y el tratamiento es más eficaz. Mantener unos hábitos de vida saludables y realizar chequeos periódicos son la mejor herramienta de prevención. Afrontar un procedimiento de esta magnitud requiere no solo de los mejores avances médicos, sino también de la tranquilidad de estar bien protegido. En Mapfre te acompañamos en cada etapa, ofreciéndote las coberturas y el apoyo humano necesario para que tú solo tengas que centrarte en lo más importante: tu recuperación.
LO QUE DEBES SABER
- El trasplante permite restaurar la producción de sangre sana en enfermedades graves.
- Existen diferentes tipos según el origen de las células y quién sea el donante.
- Es un proceso complejo cuyo éxito aumenta si se realiza durante la fase de remisión de la enfermedad.
Bibliografía
- Malagola M, Greco R, El Cheikh J. Editorial: 50 years of BMT: conditioning regimens and early complications after transplantation. Front Oncol. 2024 Feb 7;14:1369573. doi: 10.3389/fonc.2024.1369573. PMID: 38384809; PMCID: PMC10879595.
- Manual del médico residente en Hematología y Hemoterapia.2ª edición. Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia/Fundación Española de Hematología y Hemoterapia.









