Efectos positivos de dejar de fumar
Cuando una persona decide dejar de fumar los efectos del abandono del hábito son psicológicos y fisiológicos. Éstos son más evidentes durante los primeros días, disminuyendo a lo largo de las semanas pero queda lo que se conoce como dependencia al “hábito de fumar”, es decir, la necesidad de tener un cigarrillo en determinadas situaciones cotidianas que, a menudo, son más difíciles de superar, pero aprovechar un catarro largo u otra enfermedad como la gripe, puede ser de ayuda.
Es cierto que una de las sustancias del tabaco, la nicotina, provoca dependencia, pero ésta no suele durar más de una semana. Aunque los síntomas de abstinencia pueden ser molestos e importantes no suponen ningún riesgo para la salud. Estos efectos incluyen ansiedad, irritabilidad, aumento de apetito, dificultad para dormir, desánimo, entre otros. Hay que ser consciente de que son transitorios y enfocar nuestro objetivo a los beneficios que vamos a obtener tanto a corto como a largo plazo.
Efectos físicos cuando dejamos de fumar
- A los pocos minutos: disminución de la presión arterial y del ritmo cardiaco.
- A las pocas horas: descenso de los niveles de monóxido de carbono en la sangre y aumento del nivel de oxígeno.
- A los 2-3 días : normalización progresivo de los sentidos del olfato y el gusto
- Desaparición de la halitosis (mal aliento) y del olor a tabaco en ropa y cabello.
- Pérdida del color amarillo en dedos y uñas.
- Ahorro económico.
Progresivamente cada mes y año sin consumir tabaco repercute positivamente en nuestra salud, así a más largo plazo el dejar de fumar:
- Disminuye el riesgo de los diferentes tipos de cáncer asociados (como el cáncer de pulmón, vías respiratorias, cérvix, vejiga y páncreas).
- Reduce notablemente el riesgo de padecer enfermedades de la vía respiratoria como asma, bronquitis y otras enfermedades crónicas (enfisema y bronquitis crónica). Además el entorno familiar del fumador también se beneficiará de ello (en casas donde se fuma hay un incremento de niños con asma).
- Disminuye el riesgo de enfermedad cardiovascular.
- El riesgo de alergias y enfermedades del área ORL también se ve reducido.
- La piel es la gran beneficiada dado que el tabaco favorece el envejecimiento cutáneo y una peor cicatrización de las heridas.
- Menor riesgo de enfermedad periodontal, caries y mejoría de las manchas dentales.
¿Por qué se sienten molestias en el pecho al dejar de fumar?
Cuando se fuma, las vías respiratorias y los pulmones están expuestos constantemente a sustancias tóxicas que dañan los cilios, pequeñas estructuras encargadas de limpiar las vías aéreas. Al dejar de fumar, estos cilios comienzan a regenerarse y a recuperar su función, lo que puede provocar una mayor producción de moco y tos mientras el cuerpo elimina las toxinas acumuladas.
Además, la inflamación de las vías respiratorias causada por el tabaquismo puede comenzar a disminuir, pero durante este proceso de curación, es posible experimentar sensaciones de opresión o dolor en el pecho. Estas molestias suelen ser temporales y forman parte del proceso de recuperación del sistema respiratorio.
Es importante destacar que, aunque estas sensaciones son comunes, siempre es recomendable consultar a un profesional de la salud si el dolor es intenso, persistente o se acompaña de otros síntomas preocupantes, para descartar otras posibles causas.
Para aliviar estas molestias, se recomienda mantener una buena hidratación, realizar ejercicios de respiración y, si es necesario, utilizar medicamentos prescritos por un médico para facilitar la expectoración y reducir la inflamación.
El dolor en el pecho al dejar de fumar es una respuesta común del cuerpo durante su proceso de recuperación y limpieza de las vías respiratorias. Con el tiempo y cuidados adecuados, estas molestias deberían disminuir, reflejando la mejoría en la salud pulmonar.
Ayuda psicológica y médica
La ayuda psicológica y médica durante las primeras semanas del abandono del tabaco puede ser de gran utilidad. Los cambios de conducta positivos (como hacer ejercicio, dar un paseo, cocinar saludable…) cuando se siente la ansiedad y ganas de fumar nos beneficiarán también durante este periodo.
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Lo que debes saber…
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- Los síntomas de abstinencia pueden incluir ansiedad, irritabilidad, más apetito… pero son transitorios y no deben hacernos desistir del objetivo de abandonar el hábito.
- A los pocos minutos ya hay beneficios: se reduce la presión arterial y el ritmo cardiaco.
- Con tiempo, el riesgo de cáncer se reduce, así como el de sufrir enfermedades respiratorias y cardiovasculares.









