La dacrioadenitis es la inflamación de la glándula lagrimal, una estructura ubicada en la zona superior y externa de la órbita ocular. Su función es crucial: produce la fase acuosa de la lágrima, indispensable para mantener la superficie del ojo lubricada y protegida.
Cuando esta glándula se inflama, genera un abultamiento característico en el párpado. Aunque la mayoría de las formas agudas evolucionan bien con tratamiento adecuado, en ocasiones constituye el primer síntoma de una enfermedad sistémica, por lo que requiere una evaluación médica precisa.
¿Qué es la dacrioadenitis y a quién afecta??
La dacrioadenitis es una patología poco frecuente con dos presentaciones claras:
- Dacrioadenitis aguda: Predomina en niños y adultos jóvenes, habitualmente de origen infeccioso (vírico o bacteriano).
- Dacrioadenitis crónica: Más común en adultos, ligada a procesos autoinmunes o inflamatorios que requieren un abordaje integral de la salud del paciente.
¿Cuáles son las causas de la dacrioadenitis?
Las causas se dividen fundamentalmente en dos grandes grupos:
Origen infeccioso (Aguda):
Los principales responsables son virus como el Epstein-Barr, adenovirus, virus de la parotiditis (paperas), herpes simple o herpes zóster. En el ámbito bacteriano, destacan bacterias como Staphylococcus aureus o Streptococcus.
Origen no infeccioso o autoinmune (Crónica):
Relacionada con patologías como el síndrome de Sjögren, la sarcoidosis, la enfermedad por IgG4 o la granulomatosis con poliangeítis.
Otras causas:
Si no se identifica un origen claro, se clasifica como dacrioadenitis idiopática. Asimismo, ante inflamaciones persistentes, el especialista debe descartar lesiones tumorales en la glándula.
Síntomas de la dacrioadenitis
El síntoma guía es el aumento de volumen en la parte superior y externa del párpado, provocando a menudo una deformación en forma de «S».
En el cuadro agudo, los síntomas aparecen de forma súbita:
- Dolor agudo y sensibilidad a la palpación en la zona orbitaria.
- Enrojecimiento y edema en el párpado superior.
- Ptosis palpebral (caída parcial del párpado) y ojo rojo.
- Secreción ocular, fiebre o malestar general.
- Molestias al mover el ojo o diplopía (visión doble).
Por el contrario, la dacrioadenitis crónica es más paulatina y con escaso dolor. Si la afectación es bilateral (en ambos ojos), se debe sospechar firmemente de un origen autoinmune.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico requiere una exploración oftalmológica completa para evaluar la movilidad ocular, la agudeza visual y la estructura palpebral.
Según los hallazgos, el especialista puede solicitar:
- Análisis de sangre: Para descartar marcadores infecciosos o autoinmunes.
- Pruebas de imagen: Tomografía Computarizada (TC) o Resonancia Magnética (RM) de las órbitas para valorar la extensión.
- Biopsia de la glándula lagrimal: En casos atípicos o recurrentes, para diferenciar entre inflamación, infección o neoplasia.
¿Con qué enfermedades puede confundirse?
Dado que diversas dolencias afectan al área ocular, es clave un buen diagnóstico diferencial:
| Patología | Localización principal | Características distintivas |
| Dacrioadenitis | Glándula lagrimal (arriba y al exterior) | Hinchazón en párpado superior (forma de «S») |
| Dacriocistitis | Saco lagrimal (ángulo interno del ojo) | Inflamación junto al puente nasal con epífora (lagrimeo) |
| Celulitis orbitaria | Tejidos profundos de la órbita | Dolor severo, exoftalmos y riesgo para la visión |
Tratamiento de la dacrioadenitis
El abordaje terapéutico variará según la etiología confirmada:
- Casos víricos: Tratamiento sintomático mediante analgésicos, antiinflamatorios y compresas templadas.
- Casos bacterianos: Prescripción de antibióticos sistémicos y, si existiera absceso, drenaje quirúrgico.
- Casos autoinmunes o inflamatorios: Empleo de corticoides u otros fármacos inmunomoduladores bajo estricto control médico.
Nota importante: Nunca debe automedicarse con corticoides ni colirios sin indicación médica, ya que podrían enmascarar infecciones graves.
Signos de alarma: ¿cuándo acudir a urgencias?
Debe acudir de inmediato a un centro de urgencias médicas si la hinchazón se acompaña de:
- Pérdida o alteración de la visión.
- Dolor intenso o imposibilidad para mover el ojo.
- Fiebre alta o abombamiento del globo ocular (protrusión).
- Empeoramiento acelerado en pocas horas.
Ante cualquier molestia persistente o cambio en la visión, contar con una valoración médica rápida es la mejor garantía para cuidar de tu salud ocular. Con el Seguro de Salud Mapfre, dispones de un amplio cuadro médico con especialistas en oftalmología y acceso directo a pruebas diagnósticas para solucionar cualquier problema visual con total tranquilidad.
LO QUE DEBES SABER
- La dacrioadenitis es la inflamación de la glándula lagrimal; puede ser aguda (infecciosa) o crónica (autoinmune o inflamatoria).
- Su signo principal es el dolor e hinchazón en la zona exterior del párpado superior, a menudo en forma de “S”.
- El tratamiento varía según la causa y requiere valoración oftalmológica, especialmente si hay alteración visual o fiebre.
Bibliografía
- American Academy of Ophthalmology. “Dacryoadenitis”: Disponible aquí.









