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¿Qué es la trocanteritis y cuáles son sus causas?

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¿Sufres dolor en el lateral de la cadera al dormir o caminar? Te explicamos qué es la trocanteritis, cuáles son sus causas y cómo aliviarla eficazmente.

Resumen del contenido

  1. Causas de la trocanteritis
  2. Síntomas de la trocanteritis
  3. Diagnóstico: ¿cómo se detecta este problema de cadera?
    1. Papel de las pruebas de imagen:
  4. Tratamiento: ¿cómo se cura la trocanteritis?

La trocanteritis o síndrome del dolor trocantérico mayor (GTPS), conocida anteriormente como bursitis trocantérica, es una de las causas más frecuentes de dolor en la cara lateral de la cadera en adultos.

En la actualidad, la medicina reconoce que, en la gran mayoría de los casos, el origen de este dolor no es una inflamación aislada de la bursa. En realidad, se debe a una tendinopatía o desgarro de los tendones del glúteo medio y/o menor (con o sin afectación de la bursa trocantérica). Estos tendones y la bursa se localizan en el trocánter mayor, que es la prominencia ósea que puedes notar al tacto en la parte superior y externa del fémur.

Por lo general, el diagnóstico en adultos es clínico y el tratamiento suele ser conservador, apoyándose en antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y fisioterapia personalizada. Las infiltraciones o la derivación a un especialista médico se reservan para aquellos casos que no mejoran con las pautas iniciales.


Causas de la trocanteritis

El desarrollo de una trocanteritis suele deberse a una combinación de factores mecánicos y físicos. Entre los desencadenantes más habituales se encuentran:

  • Sobrecarga por movimientos repetitivos: Muy común en deportistas o personas que caminan mucho sobre terrenos irregulares.
  • Traumatismo local: Un golpe directo en la zona de la cadera (por ejemplo, tras una caída lateral).
  • Cambios degenerativos: Desgaste natural en la inserción de los tendones glúteos debido al paso del tiempo.

Asimismo, existen ciertas alteraciones biomecánicas o afecciones asociadas que favorecen su aparición:

  • Alteraciones en la forma de caminar o pisar.
  • Diferencia de longitud en las extremidades inferiores (discrepancia de miembros).
  • Presencia de artrosis de cadera o de problemas en la columna lumbar.
  • Desviaciones de la columna como la escoliosis.
  • Enfermedades inflamatorias sistémicas como la artritis reumatoide.
  • Con menor frecuencia, procesos infecciosos o depósito de cristales en la articulación.

Síntomas de la trocanteritis

El síntoma estrella es un dolor persistente y profundo localizado en la región lateral de la cadera. Este dolor suele irradiarse hacia la cara externa del muslo o incluso hacia la nalga.

En el día a día, los pacientes notan que la molestia se intensifica notablemente al:

  • Acostarse de lado sobre la cadera afectada (lo que dificulta el descanso nocturno).
  • Caminar o permanecer de pie durante un tiempo prolongado.
  • Estar sentado en sillas bajas o cruzar las piernas.
  • Subir y bajar escaleras.
  • Correr o realizar cualquier actividad física que implique soportar peso sobre ese lado.

A tener en cuenta: En ocasiones, la trayectoria del dolor es tan difusa que puede llegar a confundirse con una patología lumbar o una ciática.


Diagnóstico: ¿cómo se detecta este problema de cadera?

Durante la consulta, el hallazgo más claro para el especialista es el dolor directo a la palpación sobre el trocánter mayor. El médico también buscará reproducir esta molestia mediante maniobras específicas en la camilla, tales como:

  • La separación de la pierna contra resistencia (abducción).
  • La rotación externa de la cadera.
  • La maniobra de Patrick (colocar el pie del lado afectado sobre la rodilla contraria).
  • El mantenimiento del equilibrio sobre un solo pie (apoyo monopodal).

Una diferencia fundamental con la artrosis de cadera es que, en el caso de la trocanteritis, el rango de movimiento de la articulación suele estar bastante conservado y libre de rigidez severa.

Dado que la trocanteritis comparte síntomas con otros problemas como el choque femoroacetabular, la estenosis lumbar o la artrosis, es fundamental realizar una exploración musculoesquelética y neurológica completa de la marcha, las rodillas y la columna.

Por lo general, las radiografías simples de control suelen salir normales, pero son esenciales para descartar fracturas o un desgaste óseo importante. Los análisis de sangre solo se solicitan si existe la sospecha de una infección activa.

Papel de las pruebas de imagen:

  • Ecografía: Es una herramienta excelente y rápida para identificar de forma directa la inflamación de la bursa o alteraciones en los tendones glúteos.
  • Resonancia magnética (RM): Es la prueba más precisa para detectar microrroturas musculares, edema o distensión de la bursa. Sin embargo, hay que interpretarla con cautela: muchos pacientes asintomáticos presentan leves alteraciones en las resonancias que no requieren tratamiento.
  • Radiografía simple: Aunque suele ser normal, ayuda a identificar si existen calcificaciones en el trocánter mayor (presentes en un 40% de los pacientes) o patologías óseas asociadas.
imagen del muslo y los huesos

Tratamiento: ¿cómo se cura la trocanteritis?

Afortunadamente, la gran mayoría de las personas con trocanteritis experimentan una notable mejoría mediante un enfoque terapéutico conservador, el cual incluye:

  • Medicamentos antiinflamatorios (AINE): Bajo prescripción médica, útiles en las fases de mayor dolor.
  • Programa de ejercicio terapéutico: Centrado en ejercicios excéntricos específicos para fortalecer la musculatura abductora de la cadera.
  • Estiramientos guiados: Especialmente enfocados en la banda iliotibial (fascia lata) para reducir el roce continuo sobre el trocánter.
  • Terapia física: Sesiones de fisioterapia orientadas a corregir la postura, la marcha y descontracturar la zona.
  • Termoterapia o crioterapia: Aplicación de frío o calor local según el momento de la lesión y la tolerancia del paciente.

Cuando el dolor es muy limitante, las infiltraciones con corticoides ofrecen un alivio rápido y temporal, aunque las recaídas son comunes si no se trabaja de fondo la musculatura. Los estudios médicos demuestran que la combinación de educación postural y ejercicio pautado ofrece mejores resultados a largo plazo que cualquier infiltración aislada. La cirugía se reserva únicamente como último recurso en casos graves y crónicos que no responden tras meses de tratamiento.

LO QUE DEBES SABER

  • Origen real: La trocanteritis causa dolor en el lateral de la cadera y, habitualmente, su causa principal es una lesión o sobrecarga en los tendones de los glúteos, más que una simple bursitis.
  • Diagnóstico clínico: La exploración en consulta es la base para detectarla; las pruebas de imagen como la ecografía o la resonancia sirven para confirmar el estado de los tendones.
  • Tratamiento progresivo: El tratamiento inicial es siempre conservador, priorizando la fisioterapia y los ejercicios de fortalecimiento antes de valorar infiltraciones o cirugía.

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Bibliografía

Pianka MA, Serino J, DeFroda SF, Bodendorfer BM. Greater trochanteric pain syndrome: Evaluation and management of a wide spectrum of pathology. SAGE Open Med. 2021 Jun 3;9:20503121211022582. doi: 10.1177/20503121211022582.

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