2 Min de lectura | Cuando un niño nace de una madre infectada por el VIH, no podemos saber si el niño está infectado. La detección de anticuerpos frente al virus siempre será positivo, ya que los niños pueden tener los anticuerpos maternos hasta 18 meses después del nacimiento.

¿Qué es?

El SIDA es una enfermedad infecciosa que disminuye las defensas del organismo y favorece el desarrollo de infecciones, algunos tipos de cáncer y la degeneración del sistema nervioso.

La infección la causa el VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) y el desarrollo de los síntomas de la enfermedad por este virus se llama SIDA.
Es posible estar infectado con el VIH (el virus) y no tener SIDA (la enfermedad), algunas personas lo están durante años antes de enfermar.

Causas del contagio en niños

El VIH se transmite y se contagia en el niño por tres vías principales:

  • Durante el embarazo.
  • Durante el parto (es la situación más frecuente).
  • A través de la leche materna (esto es muy poco frecuente porque a las madres con VIH positivo se les desaconseja la lactancia materna).

Se puede evitar el contagio si se trata a la madre correctamente durante el embarazo y el parto y si la madre no le da leche materna.
En los adolescentes el contagio puede ser por relaciones sexuales sin preservativo o el consumo de drogas inyectadas cuando se comparte la jeringuilla.

analítica a un recién nacido

Síntomas y diagnóstico

Al nacer, el niño no tiene síntomas.

El diagnóstico debe realizarse mediante: cultivo viral, PCR del virus o detección del antígeno p24.

Con el tiempo, la ganancia de peso y el crecimiento se ve afectado, los ganglios, el bazo y el hígado se agrandan (hepatoesplenomegalia).

Si el niño se ha infectado por el VIH puede desarrollar infecciones oportunistas (infecciones que solo afectan a los niños con las defensas bajas o bien que tienen un curso más grave que en los niños sanos):

  • Neumonía por Neumocistis carinii.
  • Meningitis.
  • Infecciones por hongos: candidiasis, incluso esofágica.
  • Infecciones virales: citomegalovirus, virus varicela-zóster.
  • Parásitos.

Tratamiento

Las medicinas existentes en la actualidad pueden disminuir la progresión de la enfermedad y mejorar la calidad de vida del niño, convirtiendo esta afección en una enfermedad crónica. No existe vacunación eficaz.

El tratamiento consiste en la administración de una combinación de varios fármacos antivirales.

Son niños que deben ser controlados periódicamente.

 

Dra. Esther Martínez García

Especialista en Pediatría

Médico consultor de Advance Medical