< 1 Min También se conoce como síndrome maníaco-depresivo. Es un trastorno afectivo (o del estado de ánimo) que cursa con altibajos emocionales que afectan la vida normal del niño.

Resumen del contenido

El trastorno bipolar se caracteriza por episodios periódicos de gran alegría y euforia (en ocasiones también irritabilidad) a los que se contraponen episodios con claros síntomas depresivos. A estas fases se les llama fase maníaca y fase depresiva respectivamente.

Afecta igual a niños y a niñas y suele empezar en la adolescencia.

Causa

Existe una predisposición familiar y es un síndrome que se puede manifestar en miembros de una misma familia.

Síntomas

En la fase depresiva se pueden encontrar los siguientes síntomas:

  • Tristeza persistente
  • Desesperanza o desamparo
  • Sensación de culpabilidad desmesurada
  • Baja autoestima
  • Deseos de morir
  • Incapacidad de disfrutar de las cosas
  • Trastornos del sueño y del apetito
  • Falta de energía
  • Pensamientos suicidas
  • Irritabilidad y hostilidad

En la fase maníaca pueden encontrarse los siguientes síntomas:

  • Autoestima exagerada
  • Menor necesidad de sueño y descanso
  • Realiza actividades placenteras para el paciente y de alto riesgo en las que no mide las consecuencias de sus actos: promiscuidad, conducción peligrosa, abuso de drogas…
  • Euforia desmesurada
  • Aumento de la locuacidad en el habla, cambia rápidamente de tema y no tolera las interrupciones
  • Mayor nivel de energía

Tratamiento

El tratamiento comprende medicación y psicoterapia. Los padres juegan un papel fundamental como apoyo al adolescente maníaco depresivo y evitar las conductas imprudentes en la fase maníaca.

 

En la mayor parte de los casos es necesario un tratamiento preventivo a largo plazo para estabilizar los altibajos del estado de ánimo.

 

Dra. Esther Martínez García
Especialista en Pediatría
Médico consultor de Advance Medical