2 Min de lectura | ¿Qué es? La distimia es un trastorno afectivo (o estado de ánimo) que se asemeja a una depresión que dura mucho tiempo y es de una intensidad más leve. Las personas que sufren distimia pueden sufrir una depresión grave o […]

Resumen del contenido

¿Qué es?

La distimia es un trastorno afectivo (o estado de ánimo) que se asemeja a una depresión que dura mucho tiempo y es de una intensidad más leve.


Las personas que sufren distimia pueden sufrir una depresión grave o ser más propensos a otros trastornos como la anorexia o la bulimia.


La distimia afecta al 4% de los niños y hasta el 8% de los adolescentes. Es más frecuente en mujeres.

Síntomas

Los síntomas más comunes de la distimia son menos severos pero más crónicos que los de la depresión grave. Para diagnosticarse de distimia el niño debe presentar durante más de un año un estado deprimido o irritable y dos síntomas de depresión grave.


El niño tiene sentimientos persistentes de tristeza, de desamparo o desesperanza, presenta una baja autoestima y se autoculpabiliza de lo que pasa a su alrededor.


Puede tener deseos de morir y perder el interés por sus actividades habituales. Presenta dificultades para mantener relaciones sociales o afectivas.


El niño puede tener una actitud con muy baja tolerancia a la frustración, irritabilidad, hostilidad y agresión.


A nivel físico hay trastornos del sueño (insomnio o hipersomnia), alteraciones del apetito y cambios en el peso y una disminución de la energía. Puede quejarse de molestias físicas constantes como dolor de cabeza o de barriga.


En el colegio puede presentar un bajo rendimiento, dificultad para concentrarse y de tomar decisiones.

Tratamiento

El tratamiento debe ser individualizado, prescrito por el psiquiatra. Depende de la edad del niño y la gravedad de los síntomas.


Se deben combinar, en muchos casos: la psicoterapia, los medicamentos antidepresivos y la terapia familiar.



Dra. Esther Martínez García

Especialista en Pediatría

Médico consultor de Advance Medical