3 Min de lectura | La articulación temporo-mandibular recibe ese nombre por ser la articulación donde la mandíbula se acopla con el cráneo en los huesos temporales. La utilizamos constantemente a la hora de masticar, hablar, tragar, bostezar, etc.

No es inusual despertarnos una mañana con dolor intenso de muelas o en ambos lados de la mandíbula, que empeora con cualquier gesto que nos haga abrir la boca, como bostezar o especialmente masticar, y que rara vez mejora espontáneamente, lo que hace que a veces tengamos que acudir al médico.

Estas molestias son debidas a alteraciones de las articulaciones de la mandíbula o de los músculos que la rodean, lo que en medicina es conocido como Síndrome Temporo-Mandibular (STM) o Síndrome de Costen.

Usos de la articulación temporo-mandibular

La articulación temporo-mandibular recibe ese nombre por ser la articulación donde la mandíbula se acopla con el cráneo en los huesos temporales, situados a ambos lados de la cabeza.

Su función básica es permitirnos abrir y cerrar la boca, siendo una de las articulaciones más usadas de nuestro organismo. La utilizamos constantemente a la hora de masticar, hablar, tragar, bostezar, etc. Para localizarla y explorar su funcionamiento, debemos presionar con los dedos por delante de cada oído, mientras abrimos y cerramos la boca.

Síntomas de Síndrome de tensión temporo-mandibular

Lo padece un elevado porcentaje de la población, alrededor del 80 por ciento, y el paciente tipo sería una mujer de edad media (entre 30 y 50 años). Este síndrome se caracteriza por cursar un variado abanico de manifestaciones:

  • Otalgia: dolor en uno o en ambos oídos, en una o en las dos articulaciones temporomandibulares, que puede irradiar hacia la mandíbula, la cara, la garganta o la nuca, el cuello o los hombros y que puede empeorar al masticar, bostezar o abrir la boca.
  • Chasquidos: crujidos, sonidos rechinantes con el movimiento de la mandíbula.
  • Acúfenos: percepción de ruidos en los oídos (pitidos o zumbidos)
  • Rigidez: dificultad al abrir completamente la boca, con sensación de <<bloqueo o enganche>> de la mandíbula mientras se intenta abrir o cerrar la boca o al masticar.
  • Espasmo muscular en la zona mandibular y sus proximidades
  • Dificultad para masticar, tragar y abrir la boca
  • Sensación de congestión en el oído
  • Ruidos en la cabeza
  • Dolores en la región de la cabeza y cuello.
  • Hinchazón en la zona de la articulación y adormecimiento de la piel de la cara, picor en el conducto auditivo, picor en la garganta o sequedad de la boca.

Causas del dolor

En muchas ocasiones se desconoce el origen exacto del STM. Son diversas las causas que pueden dar lugar a lesiones de la articulación temporo-mandibular, entre ellas:

  • El estrés provoca una tensión excesiva en los músculos mandibulares, que se traduce en dolor y desazón en ambos lados de la cara.
  • Relacionado con trastornos dentales, como el alineamiento defectuoso entre los dientes inferiores y superiores o el bruxismo, que consiste en el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes inconscientemente y que también puede producir dolor de cabeza, mandíbula, cuello y oído.
  • La artritis y la artrosis son dos procesos que afectan a la articulación temporo-mandibular y que provocan una limitación de movimiento de la articulación.
  • Traumatismos directos sobre cabeza, cuello y mandíbula, así como las lesiones producidas por movimientos bruscos en ausencia de impacto directo, tipo latigazo, que son propias de los accidentes de tráfico, pueden ocasionar STM.

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