Envejecer no es solo cumplir años; es un proceso silencioso que ocurre en el interior de cada una de nuestras células. Con el tiempo, estas pierden eficiencia y se vuelven menos ágiles. En el centro de este declive se encuentra una molécula clave: el NAD+ (nicotinamida adenina dinucleótido).
Este compuesto ha pasado de ser un desconocido a convertirse en un pilar de la medicina de la longevidad. Pero, ¿podemos hacer algo para recuperarlo?.
¿Qué es el NAD+ y por qué importa tanto?
El NAD+ es una coenzima presente en todas nuestras células cuya función principal es facilitar la producción de energía. Actúa como una batería interna: sin ella, la célula no funciona de forma eficiente.
Además de generar energía, el NAD+ realiza funciones vitales:
- Sostiene la salud de las mitocondrias.
- Participa activamente en la reparación del ADN.
- Modula los niveles de inflamación.
- Regula la expresión de nuestros genes, actuando como un guardián contra el envejecimiento.
El problema: con los años, el NAD+ cae
A partir de los 30 o 40 años, los niveles de NAD+ comienzan a descender de forma progresiva. Este agotamiento se traduce en síntomas que afectan a nuestra calidad de vida:
- Cansancio persistente que no mejora con el descanso.
- Menor rendimiento físico y mayor lentitud en la recuperación.
- Dificultad para mantener la concentración.
- Mayor sensibilidad al estrés.
Este déficit ocurre porque, con la edad, nuestras células consumen más NAD+ para reparar daños, mientras que nuestras rutas metabólicas se vuelven menos eficientes al producirlo. Mantener hábitos como una alimentación saludable para el corazón puede ayudar a mitigar el desgaste metabólico general.
NAD+ y reparación del ADN: una relación íntima
Cada día, nuestro ADN sufre miles de agresiones por toxinas o el propio metabolismo. El cuerpo utiliza enzimas llamadas PARP para reparar estos daños, pero estas enzimas consumen grandes cantidades de NAD+.
Si no hay suficiente «combustible», la reparación falla. Además, el NAD+ activa las Sirtuinas, proteínas esenciales para regular el metabolismo y la longevidad. Sin NAD+, perdemos capacidad de reparación y aceleramos nuestro envejecimiento biológico.
¿Podemos recuperar el NAD+?
Administrar NAD+ directamente por vía oral no es eficaz, ya que se degrada en el proceso digestivo. La solución clínica actual es aportar precursores: moléculas que el cuerpo transforma naturalmente en NAD+.
NMN vs NR: dos caminos hacia el mismo destino
Aunque ambos buscan elevar los niveles de esta coenzima, presentan diferencias importantes que debemos conocer:
| Precursor | Características Clave | Evidencia Clínica |
| NMN (Nicotinamida Mononucleótido) | A un solo paso biológico del NAD+. | Muy prometedor en modelos animales; faltan más datos sólidos en humanos. |
| NR (Nicotinamida Ribósido) | Ruta de conversión ligeramente más larga. | Cuenta con más estudios en humanos que respaldan su seguridad y eficacia. |
Entonces… ¿cuál elegir?
En el contexto europeo, el NR suele ser la opción más razonable debido a su mayor respaldo científico en humanos y su disponibilidad bajo regulaciones de seguridad estrictas. El NMN sigue siendo una vía prometedora pero requiere más investigación para confirmar su absorción total en personas.
Recomendaciones prácticas
Si decides integrar estos suplementos, sigue estas pautas generales:
- Dosis: Tanto para NR como para NMN, se suelen pautar entre 250 y 500 mg al día.
- Momento óptimo: Preferiblemente por la mañana, para alinearse con el ritmo natural de tu metabolismo energético.
- Perfil ideal: Especialmente útil para mayores de 40 años o personas con fatiga persistente.
Es fundamental realizarse chequeos médicos preventivos antes de comenzar cualquier suplementación para evaluar tu estado de salud actual.
Más allá de los suplementos: lo que realmente marca la diferencia
Los suplementos no son milagrosos. El estilo de vida sigue siendo el potenciador de NAD+ más potente que existe. Puedes elevar tus niveles de forma natural mediante:
- Ejercicio físico regular.
- Ayuno intermitente o restricción calórica moderada.
- Higiene del sueño y gestión del estrés.
El NAD+ es una pieza central de nuestra salud biológica. Entender cómo funciona nos permite tomar decisiones informadas para envejecer mejor, combinando ciencia, buenos hábitos y una estrategia realista.
LO QUE DEBES SABER
- El NAD+ es esencial para la energía celular, la reparación del ADN y el control del envejecimiento.
- Niveles en descenso: A partir de los 40 años, su caída contribuye al cansancio y al deterioro celular.
- Cómo actuar: Los precursores (NR, NMN) y hábitos como el ejercicio y el buen descanso son las mejores herramientas para recuperarlo.
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Bibliografía:
- Mehmel M, Jovanović N, Spitz U. Nicotinamide Riboside-The Current State of Research and Therapeutic Uses. Nutrients. 2020 May 31;12(6):1616. doi: 10.3390/nu12061616. PMID: 32486488; PMCID: PMC7352172.









