2 Min de lectura | Los bebés también sufren enfermedades hemorrágicas de distintos tipos. Estar atento de los síntomas es clave para pillarlas a tiempo.

¿Qué es?

La enfermedad hemorrágica del recién nacido se produce en 1 de cada 200-400 recién nacidos que no reciben profilaxis con vitamina K nada más nacer.

Causa

Los factores de la coagulación que se fabrican en el hígado necesitan la vitamina K para formarse. La enfermedad hemorrágica del recién nacido se produce por un déficit de esta vitamina.

Cuando el bebé nace no tiene mucha vitamina K en su organismo porque ésta no difunde bien a través de la placenta. Además la leche materna es deficitaria en vitamina K.

Síntomas

El síntoma principal es el sangrado. Lo típico es que sangre el ombligo, ver sangre en las heces, orina, boca y nariz.

También se puede observar un sangrado exagerado si se realizan cortes o punciones con agujas (circuncisión ritual o bien colocación de pendientes).

Formas de presentación:

  • Temprana: es muy infrecuente. Ocurre en las primeras horas tras el nacimiento. Está relacionado con el uso de medicamentos antiepilépticos o anticoagulantes tomados por la madre durante el embarazo.
  • Clásica: se desarrolla en los bebés amamantados a pecho a la semana de nacer.
  • Tardía: el bebé tiene síntomas entre las 4 y las 12 semanas de vida. Es más frecuente en niños alimentados a pecho exclusivamente, con problemas de absorción o que han recibido tratamientos antibióticos potentes.

Tratamiento

El tratamiento es dar vitamina K al recién nacido. Si el sangrado es muy grave se puede necesitar una transfusión sanguínea.

Prevención

Evitar la enfermedad hemorrágica del recién nacido es sencillo: se inyecta una dosis de vitamina K nada más nacer a todos los recién nacidos.

 

Dra. Esther Martínez García

Especialista en Pediatría

Médico consultor de Advance Medical