Pruebas Diagnósticas | Respiratorias |

Broncoscopia

Publicado por

Comparte el artículo:
FacebookTwitterLinkedInGoogle+EmailWhatsApp
Valora este artículo

Nombres alternativos

Fibrobroncoscopia.

Definición

Prueba diagnóstica y/o de tratamiento que consiste en la visualización de las vías respiratorias (laringe, tráquea y bronquios de mayor tamaño) mediante el uso de un broncoscopio o tubo hueco rígido o flexible que lleva adaptado un sistema óptico y que se encuentra conectado a un monitor o a un ordenador en el cual se registran las imágenes obtenidas.

¿Cómo se realiza el estudio?

El estudio se realiza en unidades adaptadas o salas de quirófano por el médico o personal especializado en condiciones de asepsia y generalmente de forma ambulatoria.

 

Durante el estudio el paciente permanece sentado (en ocasiones tumbado) sobre un sillón de forma cómoda, con la cabeza dirigida hacia delante y la barbilla ligeramente inclinada hacia abajo. Al paciente se le pide que respire con normalidad por la boca mientras el explorador introduce lentamente el broncoscopio flexible (con forma tubo hueco) por una fosa nasal, (en ocasiones el broncoscopio se introduce directamente por la boca); posteriormente se le solicita que comience a respirar por la nariz hasta que el broncoscopio se dirige por faringe, laringe, tráquea y bronquios principales al mismo tiempo que el explorador realiza la visualización de las vías respiratorias. A través del orificio del broncoscopio pueden introducirse pinzas para recoger muestras de tejido o puede conectarse un sistema de aspiración para la obtención de muestras de secreciones. Durante el estudio suelen emplearse sedantes o anestésicos locales para inhibir el reflejo de la náusea o el vómito y minimizar las molestias del procedimiento. Al mismo tiempo se registran las constantes vitales y la saturación de oxígeno durante el estudio.

 

El uso del broncoscopio rígido requiere emplear anestesia general, se coloca siempre a través de la boca y se reserva para exploraciones muy concretas o para toma de biopsias.

 

El estudio suele durar 15-20 minutos.

Preparación para el estudio

El paciente debe evitar fumar y tomar sustancias excitantes como la cafeína 48-72 horas previas al estudio. Debe evitar la ingesta de alimentos sólidos y líquidos durante al menos 6-8 horas antes de la exploración.

 

Antes de comenzar la exploración se retiran las prótesis dentales.

 

Algunos medicamentos deberán ser retirados días previos a la realización del estudio especialmente anticoagulantes, antiinflamatorios o antiagregantes.

¿Qué se siente durante y después del estudio?

El estudio es molesto pero no doloroso para el paciente gracias al uso de anestésicos y sedantes.

 

Durante el estudio puede producirse sensación de náusea, tos o ligera presión durante la colocación del broncoscopio.

 

El paciente deberá evitar la ingesta de líquidos o sólidos hasta que el efecto de la anestesia local haya desaparecido (entre una o dos después de realizarse el estudio) para evitar el paso de alimentos o líquidos a las vías respiratorias.

 

Horas o días después de realizarse el estudio el paciente puede presentar ligeras molestias nasales, orales o de las vías respiratorias como picor, ardor o dolor leve que pueden aliviarse con analgésicos o antiinflamatorios de uso habitual. Pueden aparecer accesos de tos acompañados de mucosidad con pequeños restos de sangre.

 

El paciente deberá consultar con su médico en el caso de presentar fiebre, sangrado nasal o por boca, dificultad para respirar, tragar o hablar, en las horas o días posteriores al estudio.

Riesgos del estudio

  • Alergia a los fármacos utilizados durante el estudio
  • Lesiones de la mucosa bucal o respiratoria
  • Sangrado nasal o por boca
  • Lesión de cuerda vocal
  • Dificultad respiratoria (raro)
  • Perforación de víscera (raro)
  • Riesgos inherentes al uso de anestesia general (en los estudios que requieren su uso)

Contraindicaciones del estudio

El paciente debe consultar con su médico antes de la realización del estudio en el caso de:

 

  • Alergia a los fármacos utilizados en el estudio
  • Toma de medicación
  • Enfermedad del pulmón, corazón, coagulación de la sangre o hipertensión arterial, entre otras.

Razones por las que se realiza el estudio

La broncoscopia es una prueba diagnóstica y/o de tratamiento ampliamente conocida y utilizada en el campo de la Medicina.

 

A nivel diagnóstico permite el estudio de pacientes con tos crónica, dificultad respiratoria, emisión de secreciones bronquiales, sangrado activo por boca, etcétera, e identificar sus posibles causas. Por otro lado, permite visualizar directamente lesiones que hayan sido identificadas previamente en estudios por imagen (como radiografía, ecografía o resonancia, entre otros) y tomar muestras de tejidos o secreciones para su estudio posterior.

 

A nivel terapéutico permite la extracción de cuerpos extraños de la vía aérea que provoquen obstrucción al paso del aire, dilatar bronquios estenosados, aspirar secreciones o administrar diferentes tratamientos directamente sobre la vía aérea.

 
 
Dra. Cristina Muñoz Gil

Especialista en Medicina de Familia y Comunitaria

Medico consultor de Advance Medical

 

Si quieres comentar el post o recibir asesoramiento de MAPFRE pincha sobre la casilla correspondiente.

Deja un comentario

Todos los campos son obligatorios

Conectar con Facebook

Desde este canal nos comprometemos a no publicar nada de su nombre

TE RECOMENDAMOSx