2 Min de lectura | Sigue siendo muy importante la relación y el juego con los padres y demás miembros de la familia. Le encanta que le hablen, le canten, los juegos de falda, mecerlo y la demostración de afecto: besos, caricias y abrazos. El […]

Sigue siendo muy importante la relación y el juego con los padres y demás miembros de la familia. Le encanta que le hablen, le canten, los juegos de falda, mecerlo y la demostración de afecto: besos, caricias y abrazos. El paseo empieza a ser un momento para disfrutar y descubrir. Aprovechar durante el paseo para explicar el mundo que le rodea: gente, tiempo, coches, color de las cosas…

Podemos estimular al bebé ofreciéndole juguetes con diferentes formas, texturas y de colores vivos. Es importante que el bebé los pueda manipular con seguridad (no se los pueda tragar): que los coja, los suelte y se los lleve a la boca. Como el bebé ya muestra más interés por todo lo que le rodea lo podemos tener un ratito incorporado en una hamaquita.

Le podemos mostrar libros con imágenes grandes y sencillas nombrando los objetos que van apareciendo con voz clara.

Zona de juego

Es importante tener una zona de juego en el suelo y habilitarla con piezas de espuma adecuadas para bebés para ofrecer una superficie confortable. También puede ser interesante una manta sensorial (manta de texturas y colores vivos, zonas que suenan al ser presionadas, objetos que se sacan de los bolsillos…). Debemos poner al bebé en diferentes posiciones y jugar con él: boca abajo, de lado, boca arriba. Con este tipo de juegos tonificaremos la musculatura del bebé y la prepararemos para la etapa del arrastre y gateo.

A qué jugar

Jugar a la hora del baño, introducir y sacar objetos de un recipiente, dar palmadas y juegos de manos como “cinco lobitos”. Jugar al escondite con las manos.

Como el tono muscular es más fuerte podemos jugar al “caballito” haciéndolo trotar en nuestras piernas o al “avión” sosteniendo al niño por las axilas y dejar que patalee en el aire. Este tipo de juegos son muy interesantes para estimular y madurar el sentido del equilibrio.

Al final de esta etapa podemos empezar a nombrar partes de su cuerpo y del medio que le rodea y jugar a esconderse y aparecer luego.

Los juguetes más adecuados

Sonajeros, maracas, mordedores, juguetes y móviles con música o con diferentes texturas y espejos irrompibles. A los 6 meses se pueden introducir juguetes de construcción simples, pelotas, juegos de meter y sacar piezas.

LO QUE DEBES SABER
  • Habilitar en el suelo una zona de juego para el bebé con una manta sensorial, por ejemplo.
  • Con los paseos, disfruta y le ayuda a descubrir todo lo que le rodea.
  • Los mejores juguetes en esta etapa son los que emiten sonidos o tienen distintas texturas.

Dra. Esther Martínez GarcíaEspecialista en Pediatría

Médico consultor de Advance Medical