3 Min de lectura | El bronceado artificial se obtiene mediante la utilización de aparatos como lámparas o cabinas de bronceado que emiten radiaciones ultravioletas con intensidad y longitud de onda controladas. Es una práctica común, especialmente entre la gente más joven, pero ¿es bueno para la salud? ¡Descubre qué dicen los expertos!

No es aconsejable el uso de cabinas de bronceado, es la opinión de los expertos y lo que concluyen los estudios realizados hasta el momento, dado los problemas que puede acarrear para la piel: quemaduras, aparición de tumores cutáneos o envejecimiento prematuro. Estos problemas se acentúan sobre todo cuando se realiza en personas jóvenes y con tiempos de exposición prolongados y de forma repetida.

Por otro lado, aunque existe una normativa vigente al respecto que debe cumplirse y los centros de autobronceado debe cumplir estrictamente una serie de normas y medidas de seguridad, es frecuente el incumplimiento de la normativa. Esto conlleva que los aparatos sean menos seguros y las repercusiones sobre la salud de los usuarios mayores. Por ello, se recomienda optar por productos autobronceadores en lugar de ir a una cabina de rayos UVA.

1. Tiempo de exposición y fototipo de piel

El tiempo de exposición en una cabina de bronceado variará de una persona a otra en función de su fototipo o tipo de piel. Si se sobrepasan estos tiempos recomendados se expone al riesgo de quemaduras:

  • Fototipo I cero minutos
  • Fototipo II 10 minutos
  • Fototipo III 15 minutos 
  • Fototipo IV o más 20 minutos

Además, las exposiciones deben estar suficientemente espaciadas y no complementarse con exposiciones solares.

¿Qué personas no deben usar las cabinas de bronceado?

  • Menores de 18 años, ya que la piel a esas edades es especialmente sensible y los daños causados son mayores.
  • Si presenta un gran número de nevus (pecas).
  • En pieles con fototipo I y II.
  • Personas con enfermedades cutáneas, especialmente, si presentan lesiones cutáneas premalignas (lunares atípicos o múltiples).
  • Si sigue tratamiento con medicación que aumente la sensibilidad al sol (reacciones de fotosensibilidad).
  • Historial de quemaduras solares frecuentes en la infancia.
  • Antecedentes familiares de melanoma.

 2. Antes de la exposición

  • La piel debe estar limpia y no deben quedar restos de perfumes, cosméticos o maquillaje.
  • No llevar joyas ni objetos metálicos.
  • Utilizar siempre las gafas de protección y no quitárselas bajo ningún concepto.
  • No entrar a la cabina de bronceado con lentillas.
  • Dejar pasar 48 horas entre las dos primeras exposiciones.
  • Evitar las cabinas si se están tomando medicamentos que aumenten la sensibilidad de la piel (fotosensibilizantes), ya que se pueden producir reacciones en la piel no deseables.

3.  Tras la exposición

  • Hidratar bien la piel.
  • No exponerse al sol después.
  • Ante la aparición de cualquier lesión en la piel (como enrojecimiento, ampollas o heridas) después de una o varias sesiones de rayos UVA se deben suspender automáticas las futuras sesiones planeadas hasta haber consultado con un dermatólogo.

Obligaciones de los centros de bronceado

  • Garantizar que las cabinas sean revisados cada 6 meses por una entidad autorizada.
  • Elaborar una ficha de cada uno de los usuarios del centro con las recomendaciones específicas, sesiones recibidas y el tipo de exposición de dosis total recibida.
  • Desinfección de toda las instalaciones utilizadas tras el uso de cada usuario.
  • Facilitar un folleto con los principales consejos de protección.
  • Suministrar al cliente un documento informando de riesgos del mal uso y medidas de protección a adoptar, para su firma y conformidad.
  • Tener a disposición del usuario gafas de protección adecuadas.
  • Disponer de botiquín de primeros auxilios.
  • Indicar el fototipo de piel y en función del mismo, adecuar el tiempo y la frecuencia de las exposiciones.
  • Estar dotados de lavabos, vestuarios y duchas en número adecuado al número de aparatos de bronceado, con agua potable fría/caliente dispensador de jabón y secamanos eléctrico o toallas de un solo uso.
  • Disponer de hojas de reclamaciones oficiales, a disposición de los usuarios.


Dra. Eva Ormaechea Alegre

Especialista en Medicina Intensiva
Medico consultor de Advance Medical