2 Min de lectura | Los exfoliantes o peelings funcionan por un mecanismo, eminentemente físico, que consiste en arrancar y arrastrar las últimas filas de células epidérmicas de la piel.

Las cremas exfoliantes, eliminan eficazmente las impurezas y el maquillaje de las pieles mixtas o grasas, sin resecarlas. La exfoliación quita las células muertas de la piel y proporciona simultáneamente una profunda sensación de pureza y bienestar, ya que al exfoliar activamos la circulación, suavizando la piel y, lo más importante, promovemos la regeneración celular que fortalece la piel y la provee de elasticidad.

Todos los tipos de piel necesitan exfoliador, siendo fundamental para pieles grasas.

La frecuencia depende de tu tipo de piel

  • Si tienes la piel grasa puedes usarlo hasta tres veces por semana.
  • Para las pieles secas y mixtas, sería recomendable, una vez a la semana o cada dos.
  • Las pieles sensibles deben de usar tratamientos exfoliadores con menos frecuencia.

Sustancias exfoliantes de origen natural

Como las pieles no son todas iguales, y existen diferencias entre personas e incluso entre zonas del cuerpo de una misma persona, en las formulaciones se deberá elegir con mucho cuidado el ingrediente exfoliante según sea el tipo de piel y zona del cuerpo a aplicar.

La “fuerza abrasiva” requerida será más potente en scrubs para pieles grasas gruesas y de aplicación corporal como puede ser una espalda de adolescente llena de granitos, mientras que deberá ser muy débil en peelings para cutis de mujeres maduras, más finos.

Asimismo las bases que soportan los gránulos también deben diferenciarse según el tipo de piel a la que van dirigida, cuanto más fina es la piel más cremosa debe ser la base del producto y lo contrario para pieles gruesas y grasas las bases serán geles, con algún producto astringente de origen vegetal, que ayuden a limpiar y cerrar los poros.

Como los exfoliantes o scrubs deben retirarse con agua, es muy aconsejable aplicarlos sobre la piel seca, ya sea del cuerpo o de la cara, efectuar un masaje circular por toda la zona a tratar y entrar a continuación en la ducha para proceder al retirado del producto. Una vez secada la piel sin restregar, se podrá comprobar lo fina que ha quedado al suprimir la irregularidad superficial que provoca el exceso de células.

Los otros: los exfoliantes químicos

Como alternativa a los abrasivos de acción física, que venimos comentando, se puede obtener un efecto similar o incluso más potente con sustancias químicas, en general con ácidos, como el salicílico o glicólico y derivados.

Es lo que se llama exfoliación química, que se encuentra un poco en desuso, porque requiere mayor profesionalidad en su aplicación. Los peelings químicos muy agresivos se reservan para el uso de Dermatólogos y Especialistas en Medicina Estética.