2 Min de lectura | En cama Procuraremos dormir en un colchón firme y recto, aunque mullido, que pueda adaptarse a las formas de nuestro cuerpo.   Evitaremos dormir en un sofá o colchón blando, sin soporte o que esté hundido.   Las mejores posturas […]

En cama

Procuraremos dormir en un colchón firme y recto, aunque mullido, que pueda adaptarse a las formas de nuestro cuerpo.

 

Evitaremos dormir en un sofá o colchón blando, sin soporte o que esté hundido.

 
Las mejores posturas son:
 

  • Boca arriba con las piernas flexionadas y una almohada bajo las rodillas.
  • De lado, manteniendo las rodillas y las caderas en flexión, adoptando la postura fetal. Ésta es la mejor.
  • Boca abajo es la menos aconsejable para la espalda, ya que contribuye a pronunciar las curvas fisiológicas, aumenta la curvatura de la columna lumbar y obliga a mantener el cuello girado para poder respirar.

Bienestar. Siéntete bien en las actividades de la vida diaria. Posición de reposo

  • La elección de la almohada también es importante, en especial para las personas con dolores cervicales.
  • El prescindir de la misma arquea excesivamente el cuello, provocándose una contractura de los músculos. Sin embargo, una almohada excesivamente gruesa coloca en tensión los ligamentos extensores del cuello.
  • Debe aconsejarse un tipo de almohada adaptada al espacio hombro-cuello de nuestra espalda, que mantenga la alineación de la columna cervical.
  • Al levantarnos de la cama, nos pondremos primero de lado y apoyándonos en los brazos nos incorporaremos hasta sentarnos en el borde de la cama.
 
Ana Álvarez Alcázar

Fisioterapeuta CENTRO MÉDICO MAPFRE Huesca (Policlínica Tarbes)