3 Min de lectura | Llega la tarde y, para muchos, ese momento de discusión, tensión, quejas y agobios por tener que hacer los deberes. ¿Cómo puedo ayudarle con sus tareas?, ¿Cómo debo actuar? Te damos unos consejos que te pueden ayudar.

Realizar tareas escolares fuera del horario lectivo es un pilar del sistema educativo en España. Durante la enseñanza primaria los niños empiezan a tener deberes para fijar en la mente los contenidos abordados en clase y, aunque es responsabilidad de los niños, los padres también cumplen un papel, pero ¿cuál es ese papel?

Antes de empezar los deberes

  • Crear un hábito: es importante que el estudio se realice siempre en la misma habitación, a la misma hora, con el material necesario y sentado cómodamente.
  • Los trabajos escolares son una prioridad: es esencial transmitir el mensaje de que los deberos son algo prioritario y por ello hay que hacerlos sin prisas y no dejarlos para el último momento.
  • Reglas básicas: hay que establecer una serie de normas básicas, como que no habrá televisión, llamadas de teléfono, videojuegos, etc., hasta que termine los deberes.
  • Distribuir el tiempo: una forma de ayudar que teniendo los padres es distribuir el tiempo de los deberes y ejercicios, sabiendo qué duración va a dedicar a cada materia.
  • Ordenar los ejercicios: teniendo en cuenta que el rendimiento disminuye a medida que pasa el tiempo, es importante que comiencen con los más monótonos y difíciles y dejen para el final los más sencillos.
  • Saber organizarse: Ten en cuenta que en la enseñanza secundaria la organización se convierte en algo fundamental para rendir académicamente, por lo que en la primaria deberían adquirirse dichas habilidades y de este modo poder evitar el fracaso escolar.

padres ayudando a sus dos hijos a hacer los deberes

Durante el estudio

  • Ayudar cuando lo necesiten: intenta estar disponible para responder sus preguntas y ayudarle a interpretar las instrucciones de los trabajos. No es necesario estar encima, pero sí cerca de él por si lo necesita.
  • Hacer que se esfuercen: resiste la tentación de darle las respuestas correctas cuando se atasca con un ejercicio o ayudarle a terminar con los ejercicios de la materia que más le cuestan. Si le das todo hecho, aprenderá que cuando tenga una dificultad solucionarás el problema por él y no aprenderá a valorar el esfuerzo y la superación.
  • Descansar: permite que se tome un descanso cuando lo necesite y guíalo de vuelta al trabajo cuando tenga la mente despejada y haya recuperado la energía.
  • Momento de discusión: no conviertas los deberes en el momento de “regañina” de cada día, es muy perjudicial crear ansiedad ante lo relacionado con la escuela.
  • Disciplina e independencia: Recuerda que los deberes no son sólo un aprendizaje de conocimientos nuevos, también desarrollan el trabajo autónomo y la autodisciplina.

Después del estudio

  • Revisa sus deberes: asegúrate de que el trabajo está completo; es una forma de demostrar interés por lo que está aprendiendo.
  • Poner ejemplos: aplica las cosas del colegio al “mundo real”. Por ejemplo, cómo los temas que tratan en la clase de historia se relacionan con lo que ocurre en las noticias actuales.
  • No corrijáis los deberes en casa: que los niños lleven los deberes imperfectos a clase es bueno para que vean en qué se han equivocado.
  • Mantén el contacto con sus profesores mediante tutorías y reuniones, te ayudarán a seguir su rendimiento escolar.
  • No olvides que estamos preparándolos para la vida, y en la vida habrá mucho trabajo y esfuerzo.

 

Lo que debes saber…

  • Para crear un hábito, es importante que el estudio se realice siempre en la misma habitación, a la misma hora, con el material necesario y sentado cómodamente.
  • No es necesario estar encima, pero sí cerca de él por si lo necesita.
  • No le corrijas todo, que lleve los deberes imperfectos a clase es bueno para que vea en qué se han equivocado.

Mireia Galán
Especialista en Psicología Clínica y Psicoterapeuta familiar y de pareja
Psicóloga consultora de Advance Medical