La fotoqueratitis se trata de una inflamación de la córnea, la parte transparente más externa del ojo y elemento clave para nuestra salud visual. Puede aparecer en cualquier época del año y ante cualquier exposición solar, pero recibe el nombre de ceguera de las nieves por su mayor frecuencia de aparición en estos casos. Esto es debido a que la nieve refleja un 80% más la radiación UV que otras superficies, y además a mayor altitud, menor es la protección atmosférica frente a este tipo de radiación. Por cada 1.000 metros de altitud, la radiación nos afecta un 15% más.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas no aparecen en el momento inmediato de la exposición, sino que aparecen unas 8-12 horas tras la exposición a la radiación:

  • Enrojecimiento ocular
  • Lagrimeo
  • Dolor intenso
  • Sensibilidad a la luz
  • Visión borrosa.

¿Se puede evitar de alguna manera?

De la misma forma que protegemos nuestra piel cuando vamos a la playa frente a quemaduras, es importante ser conscientes del efecto nocivo de la radiación UV en nuestros ojos y utilizar siempre unas buenas gafas de sol. La radiación UV no sólo produce fotoqueratitis, sino que también puede causar daño en otras estructuras oculares:

  • Es posible que acelere la aparición de cataratas
  • Puede generar daño en la retina, causando retinopatía solar
  • Se ha visto implicada en la aparición de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), enfermedad degenerativa de la retina que produce ceguera, sobre todo de la parte central del campo de visión.

Al usar gafas de protección solar evitaremos también el envejecimiento prematuro de la piel de los párpados.

¿Cuál es el tratamiento de la fotoqueratitis?

Ante la presencia de signos de alarma, como son la visión borrosa o el dolor ocular, debemos acudir inmediatamente al oftalmólogo. El tratamiento deberá ser individualizado, pero de forma general:

  • Se prescribirán lágrimas artificiales para lubrificar la superficie ocular y ayudar a que la córnea se regenere.
  • Deberá seguir las pautas que nos indique nuestro médico, pero es importante que se apliquen de forma intensiva sobre todo durante las primeras horas.
  • En algunas ocasiones el médico también valorará la opción de añadir un tratamiento con corticoides o pomadas antibióticas, en función de cada caso.
  • También se deberá administrar analgesia oral para calmar el dolor.

Los síntomas mejoran rápidamente, y es de esperar que en un periodo de 48 horas hayan desaparecido parcial o totalmente. La visión borrosa también mejora rápidamente con el tratamiento sin dejar secuelas. Si los síntomas persisten 48 horas tras el inicio del tratamiento, se recomienda acudir nuevamente al oftalmólogo.

Lo que debes saber…

  • Es importante ser conscientes del efecto nocivo de la radiación UV en nuestros ojos y utilizar siempre unas buenas gafas de protección solar.
  • La exposición a los rayos ultravioleta (UV) reflejados en superficies como el hielo o la nieve puede producir una inflamación de la córnea, la parte transparente más externa del ojo y clave para nuestra salud visual.
  • Ante la presencia de signos de alarma como son la visión borrosa o el dolor ocular debemos acudir inmediatamente al oftalmólogo, para que nos prescriba un tratamiento individualizado.

Dra. Alba Marín

Médico residente de Oftalmología

Colaboradora de Teladoc Health