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Trastornos de la conjuntiva

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La conjuntiva es una membrana mucosa que envuelve al globo ocular. Se extiende desde la unión entre la esclera y la cornea, llamada limbo corneo-escleral (conjuntiva bulbar), reflejándose en la base de los parpados, superior e inferior (fondos de saco) y cubriendo la parte interna de estos (conjuntiva tarsal).Su función es de proteger de agentes externos al globo ocular aunque interviene también en la formación de componentes de la lagrima y en la defensa inmunológica del ojo.

 

En la conjuntiva podemos encontrar, patología inflamatoria, también denominada conjuntivitis, degeneraciones y tumores.

Conjuntivitis:

Es la patología más frecuente y tiene unas características comunes a todos sus orígenes, como son: el ojo rojo, de predominio en los fondos de saco y conjuntiva tarsal y el aumento de secreciones, distintas para cada tipo de conjuntivitis.

 

Conjuntivitis Bacteriana:

 

Producida por la colonización de bacterias, provenientes de manos contaminadas, gotitas de saliva o secreciones, bordes de los parpados, obstrucciones de la vía lagrimal, etc. Se caracteriza por ser de inicio generalmente bilateral y la secreción es mucopurulenta que suele secarse al despertar (legaña). El tratamiento suele ser efectivo con antibióticos en colirio y pomadas que controlan el cuadro en 5-7 días. En las conjuntivitis de difícil resolución o recurrentes, hay que pensar en un trastorno de la vía lagrimal o patología infecciosa de los parpados (blefaroconjuntivitis).

 

Conjuntivitis Vírica:

 

Producida por virus provenientes generalmente de infecciones víricas de vías altas respiratorias propias o de personas del ámbito familiar (hijos, cónyuge, etc.). La clínica es muy aparatosa con inicio unilateral, haciéndose frecuentemente bilateral a los 3 a 7 días. Se acompaña en ocasiones de edema importante del parpado y característicamente de una inflamación de un ganglio delante de la oreja correspondiente. La secreción en este caso es acuosa (lagrima) pero posteriormente puede sobreinfectarse. El tratamiento es sintomático porque no puede evitarse su evolución, que puede durar de una semana a un mes según la agresividad del virus.

 

Conjuntivitis Alérgica:

 

Generalmente se produce en personas con otros tipos de alergias (rinitis, asma, dermatitis. etc.) y se asocian a alérgenos volátiles (polen, ácaros del polvo, etc.).Su inicio suele ser abrupto y bilateral con un síntoma principal que es el picor intenso, especialmente en el extremo interno (hacia la nariz) de la conjuntiva, picor, que aumenta al frotarse. La secreción es acuosa o mucosa dependiendo de la intensidad. El tratamiento consiste en la administración de colirios de antihistamínicos y/o corticoides.

 

Conjuntivitis irritativa/toxica:

 

La conjuntiva es sensible a multitud de agentes externos y puede inflamarse por exposición a ellos. Son muy típicas las inflamaciones de la conjuntiva relacionadas con la exposición por ejemplo: al cloro de las piscinas, al aire acondicionado, al trabajo con ordenador, a colirios con conservantes, acompañando al ojo seco, etc. El tratamiento en estos casos consiste en la evitación de los agentes tóxicos asociada a la administración de colirios lubricantes (lagrimas artificiales).

Degeneraciones:

Suelen deberse a la exposición prolongada a radiaciones solares y, quizás la más característica es la llamada pinguecula, que es una protuberancia de color blanco-amarillento en la vecindad del limbo corneoescleral. No tiene importancia clínica y no suele requerir tratamiento quirúrgico, pero puede producir trastornos de la lubricación cornial, inflamaciones o ser la lesión precursora de el tumor benigno conjuntival mas frecuente, que es el pterigion.

Tumores:

El tumor benigno más frecuente es el Pterigion (“palmera”, “uña”) que suele relacionarse con la exposición la luz solar propia de zonas ecuatoriales o tropicales y exposiciones profesionales (campesinos, albañiles, etc.). Suele derivar de la pinguecula y tiene una forma triangular con el vértice que avanza lentamente hacia el centro de la cornea. El tratamiento es quirúrgico y debe realizarse antes que se aproxime al área pupilar.

 

 
Dr. Antonio Roque Messeguer

Especialista en Oftalmología

Médico colaborador con Advance Medical
 

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