4 Min de lectura | Se trata de una enfermedad que provoca la rigidez e las articulaciones, causando problemas en el paciente para estirar los dedos. Veamos cuales son las causas y síntomas y cómo diferenciarlo de otras enfermedades

La enfermedad de Dupuytren es un trastorno que provoca un engrosamiento anormal del tejido que tenemos debajo de la palma de la mano, conocido como fascia palmar. Puede afectar sobre las articulaciones metacarpofalángicas, interfalángicas proximales o ambas.

Se trata de una afección benigna y relativamente común que comienza con nódulos en la palma de la mano que a menudo pasan desapercibidos. Por lo general, progresa hacia cordones fibrosos que ocasionan rigidez de las articulaciones con pérdida de la extensión de uno o mas dedos, pese a que los tendones flexores no están afectados.

Síntomas de Dupuytren

El principal motivo de consulta médica es la presencia de un nódulo en la mano o su posterior progresión con pérdida de la extensión máxima de los dedos.

En los casos mas avanzados, los dedos van flexionándose hasta impedir actividades cotidianas como coger un vaso, ponerse un guante o meterse la mano en el bolsillo. Normalmente se trata de una lesión indolora que, por regla general, afecta al anular y meñique de ambas manos en diferentes fases. El dedo medio se suele afectar en menor proporción y el pulgar e índice no suelen verse implicados.

Causas habituales

Se desconoce la causa concreta de la contractura de Dupuytren, aunque, según las publicaciones disponibles, se ha observado una sobreestimulación en el número de un tipo de células (fibroblastos) que provoca un depósito desordenado de colágeno tipo III. Del mismo modo, la presencia de un determinado tipo de linfocitos también sugiere el posible papel de una respuesta autoinmune en este trastorno.

Factores desencadenantes

En la mayoría de los casos se presenta en varones caucásicos mayores de 50 años donde entre un 5-15% se ven afectados. Su incidencia aumenta con la edad.

Se han podido observar diferentes asociaciones de la enfermedad de Dupuytren con los siguientes factores:

  • Trabajadores expuestos a tareas repetitivas o vibración
  • Adultos con diabetes mellitus.
  • Epilepsia
  • Consumo de anticonvulsivantes
  • Fibrosis localizadas como la fibromatosis plantar nodular, la fascitis nodular de la fascia poplítea y la enfermedad de Peyronie.
  • Tabaquismo y consumo de alcohol.
  • Hombres con familiares de ascendencia del norte de Europa.

Diagnóstico y diferenciación con otras enfermedades

Se realiza mediante un diagnóstico clínico, siempre intentando descartar otras afecciones como fascitis palmar, camptodactilia, cicatrices traumáticas, contractura isquémica de Volkmann, enfermedades que afecten a las articulaciones y la queiroartropatía diabética, que produce movilidad articular limitada

Por ejemplo, la tenosinovitis de los flexores de los dedos es una patología que puede semejarse a la contractura de Dupuytren. Pero, se trata de un bloqueo dinámico que se resuelve con un chasquido logrando la extensión del dedo, mientras que la contractura de Dupuytren se trata de una deformidad rígida.

Tipos de tratamiento

Los objetivos del tratamiento son mejorar la flexibilidad de los dedos con el objetivo de alcanzar un mano funcional. Por eso, independientemente de la modalidad de tratamiento, todos los pacientes deben realizar ejercicios de estiramientos después para prevenir la rigidez y recuperar la funcionalidad.

Enfermedad de Dupuytren: mano con cicatriz por una operación

La terapia elegida depende de la gravedad de la enfermedad:

  • Modificación de herramientas, manetas y uso de guantes para los pacientes con nódulos incipientes.
  • Inyección intralesional de glucocorticoides cuando los nódulos son persistentes o progresan pero puede desencadenar complicaciones como: la atrofia cutánea en el lugar de inyección o roturas tendinosas asociadas al uso de corticoterapia.
  • Aponeurectomia percutánea con aguja se suele reservar para casos benignos y contracturas metacarpofalángicas, principalmente.
  • El tratamiento quirúrgico suele ser el habitual en contracturas ya establecidas. Las intervenciones típicas son: la sección de los cordones fibrosos (fasciotomía) o la retirada de los mismos (fasciectomía) dependiendo del grado de afección de las articulaciones metacarpofalángicas e interfalángicas. En el postopeartorio inmediato las complicaciones relacionadas con el cierre de la piel, hematomas e infecciones pueden llegar al 20%. La recidiva de esta afección es frecuente (hasta un 60%) especialmente en pacientes con formas agresivas. En caso de recurrencia, se puede plantear una reintervención pese a que la tasa de complicaciones aumenta.
  • Tratamientos no quirúrgicos como las inyecciones de colagenasa o la radioterapia y la vitamina A tópica, (no tienen evidencias de beneficio claro).

Pronóstico de la enfermedad

La contractura de Dupuytren tiene un curso variable donde, en ausencia de tratamiento, se ha observado que el riesgo de progresión es del 50% de los pacientes a seis años vista. El seguimiento en consultas debería de ser periódico (anual recomendable) de cara a determinar cuándo y cómo tratar esta afección. Al ser una enfermedad sin cura, todos los tratamientos tienen un carácter paliativo.

Lo que debes saber…

  • El principal motivo de consulta es la presencia de un nódulo en la mano o su posterior progresión con pérdida de la extensión máxima de los dedos.
  • Los objetivos del tratamiento son mejorar la flexibilidad de los dedos con el objetivo de alcanzar un mano funcional.
  • Independientemente de la modalidad de tratamiento, todos los pacientes reciben ejercicios de estiramientos después del tratamiento.

 

Dr. Álvaro Toro

Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología

Médico colaborador de Teladoc Health