4 Min de lectura | El calcáneo es un hueso localizado en el talón del pie. Se trata de un hueso con forma de paralelepípedo irregular y sobre el cual suele recaer gran parte del peso del pie, por lo que se trata de un […]

El calcáneo es un hueso localizado en el talón del pie. Se trata de un hueso con forma de paralelepípedo irregular y sobre el cual suele recaer gran parte del peso del pie, por lo que se trata de un hueso macizo y compacto. En su cara posterior se inserta el tendón de Aquiles y en su cara inferior, la más cercana al suelo, existen tres protuberancias, una anterior y dos posteriores.

 

LO QUE DEBES SABER
     

  • Qué es: una inflamación provocada en la planta del pie y el talón debida a un  exceso de carga y presión.
  • Síntoma: dolor intenso en la zona del talón, en forma de pinchazos, al ponerse en pie.
  • Consejos: reducir la actividad física y hacer reposo, corregir el exceso de peso, y adoptar una correcta higiene postural sin sobrecargar la zona de los talones y usando un calzado adecuado.

¿Cómo se produce?

En la base del calcáneo y a causa de una presión excesiva y continua ejercida sobre el hueso, el tejido óseo se inflama de manera crónica y se produce una formación anómala que suele tener forma de gancho, de púa, como el que tienen algunas aves gallináceas en la parte inferior y trasera de sus patas; de ahí el nombre de espolón.

 

A cada paso que se realiza los talones tienen que soportar todo el peso del cuerpo y con la marcha esta carga puede llegar a alcanzar 20 veces el peso corporal. La carga repetida del movimiento de la marcha se atenúa gracias al cojinete de grasa que hay en el talón y sobre el que se asienta el hueso calcáneo, y a la fascia plantar, una capa fibrosa que recorre la superficie de la planta del pie desde el talón hasta los dedos. Si se realiza un presión continua de la musculatura sobre estas estructuras plantares el hueso puede llegar a dañar la fascia plantar, produciendo una herida, ante la cual el hueso reaccionará como si se tratase de una fractura, produciendo tejido de inflamación que posteriormente se calcificará, formándose el espolón óseo calcáneo.

 

En un tercio de los casos el espolón y la consecuente inflamación del fascia plantar, la fascitis plantar, afecta a ambos pies. Suele ser frecuente en personas entre los 40 y los 60 años. La obesidad, las profesiones que conllevan caminar mucho o estar mucho tiempo de pie y los pies planos o cavos son factores de riesgo para la aparición del espolón calcáneo. También se relaciona su aparición con los traumatismos o el uso de calzado inadecuado con escaso soporte para el arco de la planta del pie.

Síntomas

Los síntomas del espolón calcáneo serán los derivados de la presión y lesión que se ejerce sobre la fascia plantar. Se produce un dolor intenso, en forma de pinchazos, en la zona del talón (lo que se denomina una talalgia). El dolor mejora con el reposo pero reaparece al ponerse de nuevo en movimiento, por eso es un dolor que inicialmente suele dejar descansar pero que se nota sobre todo al ponerse en pie al levantarse. El dolor empeora con la marcha, especialmente al andar sobre un terreno duro que ejerza más resistencia a la marcha.

Diagnóstico

El diagnóstico se basará en la descripción del dolor que haga el paciente. Con una simple radiografía de perfil del pie se puede apreciar la presencia del espolón calcáneo. Por lo general no se requiere realizar ninguna otra prueba complementaria.

 

Es importante realizar el diagnóstico diferencial con la enfermedad de Ledderhose, una alteración poco frecuente del tejido conectivo que afecta a la fascia plantar en su totalidad, haciendo que esta se retraiga y causando deformación y dolor.

Tratamiento

En el tratamiento del espolón calcáneo y la fascitis plantar consiguiente son esenciales las medidas higiénicas posturales y de deambulación. Se requiere el uso de un calzado ergonómico, con suficiente soporte plantar para que el talón no apoye prácticamente sobre el suelo. Conviene reducir la actividad física y hacer un reposo relativo. Si se realiza una actividad física como correr conviene realizar un calentamiento adecuado antes de la actividad física y aplicar frío local al finalizarla. Asimismo, es importante corregir el exceso de peso.

 

Para el tratamiento del dolor se pueden realizar tandas más o menos prolongadas con antiinflamatorios no esteroideos (AINE). En ocasiones se pueden realizar infiltraciones de corticoides en la zona del dolor, pero su efecto es solamente a corto plazo y suelen ser bastante dolorosas. En casos de dolor severo que no responde al tratamiento médico tras más de un año se puede recurrir a la cirugía, aunque el 80% de los casos suelen mejorar en menos de un año de tratamiento conservador.

Medidas preventivas

El espolón calcáneo se puede prevenir con una correcta higiene postural, no sobrecargando la zona de los talones y procurando usar un calzado adecuado, así como moderando la actividad física. Ante la aparición del dolor es importante ponerse en contacto con el traumatólogo.

 
 
Dr. David Cañadas Bustos

Especialista en Medicina General

Médico consultor de Advance Medical