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Anemia de Fanconi

//Anemia de Fanconi

Anemia de Fanconi

Los hematíes se forman en la médula ósea; cuando se produce un descenso del tejido hematopoyético, que es el que da lugar a las diferentes células sanguíneas, entre ellos los hematíes, y no existe ningún tumor, fibrosis u otro tipo […]

Los hematíes se forman en la médula ósea; cuando se produce un descenso del tejido hematopoyético, que es el que da lugar a las diferentes células sanguíneas, entre ellos los hematíes, y no existe ningún tumor, fibrosis u otro tipo de proceso que ocupe el espacio de la médula ósea, se habla de un proceso de aplasia, es decir, de una falta de producción de las células precursoras que dan lugar a los hematíes, los leucocitos y las plaquetas. Cuando el paciente que sufre la anemia aplásica padece también malformaciones óseas, alteraciones cutáneas y algún otro tipo de malformación, es probable que padezca una anemia de Fanconi.

 

LO QUE DEBES SABER

¿Cómo se produce?

La anemia de Fanconi fue descrita por primera vez por el pediatra suizo Guido Fanconi en 1927. Se trata de una anemia aplásica congénita de herencia autosómica recesiva en la cual se hallan implicados diversos genes relacionados con la capacidad de reparación del ADN. Dada la gran producción celular que produce en la médula ósea, es normal que ésta se vea afectada si se alteran este tipo de genes.

 

En la anemia de Fanconi se hallan implicados 15 genes distintos, los genes FANC, expresados en cromosomas distintos, todos autosomas salvo en el caso del FANCB, que se expresa en el cromosoma X, de ahí que un 2% de los casos de la anemia de Fanconi tengan una herencia ligada al cromosoma X.

 

No es una enfermedad frecuente, afecta a 1 de 350.000 personas, de ahí que se la considere una enfermedad rara.

Síntomas

Los pacientes con anemia de Fanconi suelen presentar bajo peso y estatura disminuida al nacer. Son frecuentes las malformaciones y alteraciones óseas, sobre todo a nivel de los pulgares, que pueden ser deformes, estar ausentes o bien que haya alguno supernumerario. También son frecuentes las alteraciones del radio, que puede presentar malformaciones o estar también ausente. Otras alteraciones óseas menos frecuentes se dan a nivel de la columna vertebral y de las caderas.

 

Otras manifestaciones habituales son las cutáneas, teniendo con frecuencia estos pacientes manchas de color café con leche, o bien hiperpigmentación cutánea. Asimismo, los pacientes con anemia de Fanconi pueden presentar microcefalia y que sus ojos también sean más pequeños de lo habitual.

 

Tampoco es inhabitual que padezcan malformaciones congénitas a nivel renal (incluso con la falta de alguno de los dos riñones al nacer), malformaciones cardíacas o gastrointestinales, hipoacusia y retraso mental.

 

La clínica de anemia suele aparecer hacia los 5-10 años, con los síntomas propios de un síndrome anémico, a saber, palidez de piel y mucosas, astenia, disnea, palpitaciones, cefalea, falta de concentración, irritabilidad o insomnio, consecuencias todas ellas de la mala oxigenación de los tejidos.

 

Asimismo, debido a los fallos en las otras líneas celulares, la de los leucocitos o glóbulos blancos y la de las plaquetas, el paciente suele padecer infecciones de repetición y procesos hemorrágicos.

 

Los pacientes con anemia de Fanconi también tienen propensión a padecer otras alteraciones hematológicas, como síndromes mielodisplásicos o leucemia mieloide aguda, así como tumores de cabeza y cuello, esófago y ginecológicos.

Diagnóstico

El diagnóstico se basará en el interrogatorio del paciente y los datos analíticos. Conviene detectar síntomas de cansancio, palidez, disnea, cefalea u otras alteraciones neurológicas. Asimismo, se debe investigar la existencia de infecciones de repetición o episodios de sangrados y la exposición a posibles agentes causantes como fármacos, sustancias tóxicas, radiaciones o infecciones por determinados virus. Se realizará una exploración completa en búsqueda de las lesiones cutáneas y las malformaciones óseas habituales.

 

Ante la sospecha de anemia se realizará una analítica de sangre completa, que debe incluir hemograma, bioquímica básica y reticulocitos. Característicamente los hematíes de la anemia aplásica son de un tamaño mayor del habitual, pero contienen una cantidad de hemoglobina normal; esto se valora con unos parámetros concretos, que son el volumen corpuscular medio (VCM), que valora el tamaño medio de los hematíes, y la hemoglobina corpuscular media (HCM), que mide la cantidad media de hemoglobina por hematíe. Dado que existe un aumento del VCM y una HCM normal, se clasifica la anemia aplásica como una anemia macrocítica (células más grandes) normocroma (cantidad de hemoglobina normal).

 

Asimismo, en la analítica de sangre se apreciará un descenso tanto del número de leucocitos como de plaquetas, a menos que se trate de una aplasia selectiva de la línea roja.

 

También se valorarán los reticulocitos en sangre, es decir, las formas jóvenes de hematíes existentes en sangre, que en este caso estarán disminuidos, dado que la médula ósea es el tejido afectado y no puede crear nuevos hematíes.

 

La prueba de confirmación de la anemia aplásica la proporciona la biopsia de médula ósea, que permitiría estudiar los hematíes en formación así como las otras líneas celulares y se verá que hay un descenso de las células que se forman en ella. Se considera que una anemia aplásica es severa cuando la ocupación de células por parte de la médula ósea es inferior al 30% y cuando además, en la analítica de sangre, existen unos neutrófilos por debajo de 500 por mm3, unas plaquetas por debajo de 20.000 por mm3 o unos reticulocitos por debajo del 1%.

 

De todos modos, para diagnosticar con certeza la anemia de Fanconi como causa de una anemia aplásica, aunque ésta exista y se den las malformaciones propias de la enfermedad, se debe someter a los leucocitos de una muestra de la sangre del paciente a la exposición de sustancias como la mitomicina C que rompen las cadenas de ADN. Los cromosomas de los pacientes con anemia de Fanconi se rompen de una manera característica.

Tratamiento

Entre un 50% y un 70% de los pacientes con anemia de Fanconi pueden responder al tratamiento con andrógenos y factores de crecimiento hematopoyéticos, pero a la larga la médula deja de responder a estos estímulos.

 

El tratamiento de elección para solventar la aplasia medular de la anemia de Fanconi es el trasplante de médula ósea, que conseguirá curar un 80% de los casos, obteniendo las células para el trasplante bien de un familiar que sea compatible, de células de cordón umbilical o de un donante externo.

Medidas preventivas

Dado que se trata de una enfermedad congénita no existen medidas preventivas específicas para prevenir la enfermedad de Fanconi. En caso de que un familiar la padezca, es importante que sus familiares más directos se sometan a estudio para descartar que la padezcan o sean portadores de ella.

 
 
Dr. David Cañadas Bustos

Especialista en Medicina General

Médico consultor de Advance Medical

 

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2018-06-10T20:15:44+00:0029 julio, 2016|

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