4 Min de lectura | La investigación sobre tratamientos anticonceptivos masculinos es mucho más limitada, porque es complicado dar con una sustancia que no tenga efectos secundarios. ¡Te detallamos los estudios que se están realizando en la actualidad!

Desde la antigüedad se han buscado distintas estrategias para planificar y decidir tener o no familia. Los métodos más antiguos de los que tenemos referencias consistían en:

  • Colocar distintas sustancias o barreras físicas en la vagina para evitar el paso de los espermatozoides, tampones de fibras vegetales impregnados en aceites o sustancias químicas.
  • El coitus interruptus .
  • Los primeros preservativos están descritos desde la antigüedad fabricados con intestinos animales, pero la revolución en este tema fue la anticoncepción hormonal femenina, con una historia relativamente corta, pues el primer producto que se comercializó al respecto fue en 1959.

Tratamientos anticonceptivos masculinos

La investigación sobre tratamientos anticonceptivos masculinos es mucho más limitada, porque es complicado dar con una sustancia que no tenga efectos secundarios. Y es que interferir sobre las hormonas que regulan la espermiogénesis puede fácilmente afectar de forma severa el deseo sexual y provocar disfunción eréctil, y aunque interferir en la mecánica sexual de este modo es un método anticonceptivo en sí mismo se trata de dar con un tratamiento que disminuya o anule la fertilidad pero permitiendo disfrutar de las relaciones sexuales con normalidad. Aunque probablemente el hecho de que la que queda gestante es la mujer también haya tenido que ver en que no se haya profundizado en el desarrollo de fármacos para el varón.

La píldora masculina

Ensayos clínicos y líneas de investigación

La producción de espermatozoides viene estimulada por dos hormonas (LH y FSH) que segrega una pequeña glándula de la base del cerebro, la hipófisis. Existen hormonas que se pueden administrar por vía oral, las que están en fases más avanzadas de estudio pueden ser la DMAU o la 11β-MNTDC, que se unen a los receptores de la progesterona y los andrógenos de la hipófisis engañándola y haciéndole creer que los niveles hormonales ya están presentes y de este modo la hipófisis deja de hacer su función de producir LH y FSH lo que se traduce en una significativa reducción de la concentración de espermatozoides en el eyaculado, niveles que se recuperan tras la suspensión del tratamiento lo que indica la reversibilidad del método.

  • Existen en la actualidad ensayos clínicos en marcha que evalúan distintos preparados con uso potencial en anticoncepción masculina, que habrá que ir ajustando en dosis y vías de administración, y habrá que analizar su seguridad y efectos secundarios que básicamente son en mayor o menor grado: disminución de la libido, disfunción eréctil, incremento de peso, acné y oscilaciones en sentido negativo del los valores de colesterol “bueno” y “malo”… No parece muy alentador, pero tengamos presente que estos mismos son efectos secundarios frecuentes de la anticoncepción hormonal femenina.
  • Otras líneas de investigación se basan en métodos mecánicos de controlar la fertilidad masculina pues hay fármacos como el RISUG® o el VasalGel™ que, inyectado en los conductos deferentes, los que conducen los espermatozoides desde el testículo hasta la uretra, los que se seccionan en una vasectomía, hace de “tapón” y que curiosamente puede ser disuelto inyectando otras sustancias haciendo este método reversible, mostrando una efectividad del 100% en animales de laboratorio. Y otro método mecánico barato y reversible que también se ha propuesto que ciertos rangos de frecuencia de ultrasonidos pueden reducir la movilidad y viabilidad de los espermatozoides.
  • Y finalmente métodos químicos como la administración de distintas sustancias enzimáticas que inhiban o interfieran en la cadena de síntesis de los espermatozoides, o en su viabilidad o en su movilidad. Hay líneas de investigación con múltiples sustancias de este tipo que han demostrado su efectividad, pero cuya seguridad en humanos habrá que evaluar.

 

Estos trabajos son muy prometedores pues este giro en la estrategia anticonceptiva con sustancias no hormonales permite evitar la interferencia en el equilibrio hormonal del organismo, muy delicado. Los resultados son muy positivos, hay que seguir investigando, pero parece posible que en un futuro próximo se disponga de métodos interesantes, variados y seguros para que el hombre también pueda hacerse responsable de las medidas anticonceptivas.

 

Lo que debes saber…

  • La investigación sobre tratamientos anticonceptivos masculinos es mucho más limitada, porque es complicado dar con una sustancia que no tenga efectos secundarios.
  • Existen en la actualidad ensayos clínicos en marcha que evalúan distintos preparados con uso potencial en anticoncepción masculina.
  • Otras líneas de investigación se basan en métodos mecánicos y en métodos químicos.

 

Dra. Natalia Garcia Montaner

Especialista en Ginecología y Obstetricia de Teladoc Health