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Niños adultos antes de tiempo

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Varios estudios actuales han demostrado una tendencia cada vez mayor de los niños a abandonar antes sus juguetes, por diferentes motivos, para querer ser adultos; es decir, su infancia parece haberse acortado y, en consonancia, su pubertad también se ha adelantado. Y en este proceso evolutivo y social parecen estar influyendo en gran medida la televisión, la publicidad, las modas y los medios de comunicación, entre muchos otros factores.

LO QUE DEBES SABER…

 

  • Cuando el niño quiere ser adulto, no para jugar sino para gustar y entrar en el mundo adulto, podemos estar ante un problema pues no significa que maduren antes.
  • Series, modas, publicidad… tienen una gran influencia en los pequeños para acelerar este proceso y que quieran acortar su niñez.
  • Crecer antes de tiempo no es positivo para los niños porque no están preparados para vivir y actuar como adultos sin que hayan vivido plenamente la etapa que les corresponde.

 

Es bien conocida la tendencia universal de los niños a querer jugar a ser mayores como una forma de acceder a actividades que todavía no les corresponden por su edad. De esta forma, querer disfrazarse de “papá” o de “mamá” es totalmente normal y habitual. El problema aparece cuando no lo hacen para jugar, sino para gustar y entrar en el mundo adulto.

 

De esta forma, muchos niños pasan a comportarse como pequeños adultos sustituyendo, por ejemplo, los juegos por las consolas o el ordenador, y los cuentos por las revistas. Otras señales de esta transformación son el deseo de maquillarse o ponerse tacones por parte de las niñas, así como los conflictos por la ropa que desean vestir. En la misma línea, también se ha detectado que, ya desde la etapa de infantil y primaria, suelen tener conversaciones más propias de la adolescencia.

Sin embargo, esto no significa que los niños maduren antes o que asuman antes responsabilidades, sino que las tendencias de la sociedad y  la publicidad en los medios de comunicación les inculcan unos valores en la forma de vestir y comportarse que corresponden a unos niños más mayores.

Los niños que son hijos únicos o que tienen pocos hermanos pueden acentuar más rápidamente esta evolución debido a que la mayor parte de su tiempo suelen interactuar más con adultos, lo que inevitablemente afecta a su forma de comunicarse,  a su vocabulario, a las expresiones que utilizan y a sus comportamientos.

 

Demasiadas influencias

En el ámbito social, la publicidad habitualmente se aprovecha de lo influenciables que son los niños y les propone como modelos o ejemplos a seguir a actores, deportistas o cantantes adolescentes. Por eso, los niños pronto querrán vestir como ellos y poseer cualquier complemento relacionado con los mismos.

Las series infantiles tienen también a menudo a jóvenes como protagonistas, quienes a los que después los niños quieren imitar en comportamiento. Asimismo, la moda influye creando diseños para niños que son auténticas copias de ropa juvenil y adulta pero en unas tallas más pequeñas.

 

Consecuencias

La consecuencia de esta evolución tan temprana es la rápida consumación de la etapa infantil, no llegando a finalizarla como corresponde, lo que conlleva efectos no saludables en el lógico desarrollo del niño.

Crecer antes de tiempo no es positivo para los niños porque no están preparados para vivir y actuar como adultos sin que hayan vivido plenamente la etapa que les corresponde. Uno de los requisitos para llegar a la etapa adulta con una base mínimamente consistente es haber podido atravesar la etapa de la infancia de forma adecuada con el objetivo de construir las bases de la propia identidad.

Asimismo, se ha comprobado que al entrar antes en la etapa adulta también se desarrollan antes problemas como los trastornos de alimentación, el consumo de alcohol y drogas o el tabaquismo, muchos entre otros.

Consejos

Algunos consejos para los padres para evitar una situación en que los niños experimenten una transformación temprana hacia la etapa adulta:

  • Respetar el tiempo de niñez como una etapa única, irrepetible y que precisa ser completada y atendida.
  • Potenciar el carácter lúdico de la infancia con juegos adecuados a cada edad. Es importante tratar de prolongar el tiempo de juego simbólico, la creatividad y la imaginación en los niños en lugar de darles acceso temprano a los dispositivos electrónicos.
  • Tratar a los niños como tales, respetando su naturaleza e inocencia. Ante determinadas solicitudes, es aconsejable transmitirles la idea de que “ya tendrán tiempo de ser mayores”. Por eso, es de vital importancia no tratarlos como iguales contándoles confidencias, tratando temas adultos o haciéndoles protagonistas de decisiones que no les incumben.
  • No facilitarles actividades propias de otros momentos evolutivos como las salidas hasta horas tardías.
  • Tener conciencia ante la visualización de programas en la televisión, información en internet y textos de las revistas que leen, y filtrar sus contenidos.
  • Potenciar experiencias positivas en familia y una buena comunicación y complicidad con los niños. Esto facilita que se sientan miembros de la misma y no tengan necesidad antes de tiempo a buscarse grupos de amigos o actividades de ocio o de consumo como alternativas.
  • No vestir a los hijos como pequeños adultos, ya que es una forma de no dejarles ser niños.
  • No estimular excesivamente a los niños.

 

Dra. Elena Mató

Especialista en Psicología

Psicóloga consultora de Advance Medical

 

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