4 Min de lectura | Los biochips son pequeños dispositivos, similares a los microchips de las computadoras, que presentan una amplia variedad de aplicaciones en el campo de la biología y la medicina. Son capaces de realizar millones de operaciones matemáticas o reacciones biológicas en segundos, por lo que se posicionan como parte de la medicina más innovadora y del futuro.

Qué son los biochips

Los biochips surgen de la convergencia de la biotecnología y la informática. Son biodispositivos electrónicos con aplicaciones directas sobre los seres vivos, como los implantes de chips para controlar los temblores de los enfermos del Parkinson.

Los biochips se utilizan mayoritariamente en los centros de investigación genética para el estudio de distintas enfermedades como el cáncer o enfermedades cardiovasculares, en la industria farmacéutica, para el estudio de nuevas dianas terapéuticas y, en menor medida, en el entorno clínico para el estudio de enfermedades con base genética o microbiológica.

Ventajas de los biochips

Los investigadores y médicos ven en estos dispositivos muchas ventajas, ya que tienen un alto rendimiento y capacidad, baja relación de coste y eficacia, y alta especificidad y sensibilidad. Además, permiten realizar simultáneamente varias determinaciones y análisis.

Posibles aplicaciones médicas

Las aplicaciones de los biochips son relevantes en la investigación básica y en la investigación clínica. Se espera que sean una herramienta útil y rentable en la práctica médica. Es una tecnología a la que le queda mucho recorrido e investigación y que genera escenarios nuevos que requerirán la especialización de profesionales y planteará numerosas cuestiones en el ámbito legal, ético y social.

Monitorización de la expresión de distintos genes.

Los biochips pueden marcar un antes y un después en los estudios de ingeniería genética y en el estudio de un tejido sano y uno enfermo.

Detección de mutaciones.

Permite comparar las diferencias de la secuencia de los genes normales y los genes que presentan alguna mutación que originan una determinada enfermedad. Será un tema importante en el cáncer para su prevención y tratamiento específico en función del análisis de dianas terapéuticas, por lo que podrá ser una herramienta importante para decidir el tratamiento óptimo para combatir el tumor.

Diagnóstico clínico.

Se pueden utilizar para la detección de determinados microorganismos patógenos, permitiendo la identificación rápida de éstos utilizando marcadores genéticos.

Cribado y toxicología de fármacos.

Será interesante para determinar la tolerancia o toxicidad específica a un fármaco en función del paciente,  así como la localización de nuevas posibles dianas terapéuticas y los efectos toxicológicos asociados a éstas.

Seguimiento terapéutico.

Permiten analizar los rasgos genéticos que pueden tener incidencia en la respuesta a un determinado tratamiento, ya que cada individuo puede responder de forma distinta ante un mismo fármaco, ocasionando distintas reacciones adversas. De esta manera se desarrollarán fármacos diseñados específicamente para cada persona, es lo que conocemos como farmacogenómica.

Medicina preventiva.

Se pueden realizar estudios de epidemiología genética y conocer la predisposición a sufrir determinadas enfermedades, incluso antes de que aparezcan síntomas, permitiendo así una medicina preventiva más eficaz.

Medicina de precisión.

Podrían suponer una alternativa a las terapias con fármacos, aportando la ventaja de que el dispositivo actuaría de forma localizada, es decir, sólo en el área deseada y no de forma generalizada como la mayor parte de los medicamentos.

Biochips,: implante de chips en la muñeca humana

Microchips y aplicaciones clínicas actuales

Muchas personas llevan implantados dispositivos médicos en sus cuerpos, como marcapasos, que se insertan en el pecho para tratar las arritmias o los implantes cocleares, que ayudan a que las personas sordas, oigan.

En 2012, la FDA permitió la comercialización del VeriChip, un chip implantable con fines médicos del tamaño de un grano de arroz. El microchip se inserta bajo la piel con una jeringa en un procedimiento que dura menos de 20 minutos y no deja puntos de sutura. El chip almacena un código que libera información específica del paciente cuando un escáner pasa por encima. La información se desbloquea en una base de datos segura que contiene información médica de esa persona, incluyendo las alergias y el tratamiento previo. Tienen un gran potencial para monitorizar constantes y parámetros analíticos como el nivel de glucosa.

Otra aplicación son las lentillas biónicas. Este es el proyecto del oftalmólogo canadiense Gareth Webb. Son lentillas que marcarán un antes y un después en todas las alteraciones de la visión como la miopía, el astigmatismo y las cataratas. El secreto de las lentillas biónicas está en que acompañan el movimiento natural del ojo en todas las situaciones (incluso durante las horas del sueño) sin que esto suponga un riesgo, tal como sí ocurre con las lentillas tradicionales. Se diseñarían en función de los defectos visuales de cada paciente.

¿Son seguros?

Los riesgos médicos potenciales incluyen la migración bajo la piel, la formación de quistes alrededor del chip o la aparición de una respuesta autoinmune (ya que se trata de cuerpos extraños dentro del organismo).

En temas bioéticos, se teme la posible pérdida de la privacidad.

 

Lo que debes saber…

  • Las aplicaciones de los biochips son relevantes en la investigación básica y en la investigación clínica. Se espera que sean una herramienta útil y rentable en la práctica médica.
  • Es una tecnología a la que le queda mucho recorrido e investigación y que genera escenarios nuevos que requerirán la especialización de profesionales y planteará numerosas cuestiones en el ámbito legal, ético y social.
  • Los riesgos médicos potenciales incluyen la migración bajo la piel, la formación de quistes alrededor del chip o la aparición de una respuesta autoinmune (al ser cuerpos extraños dentro del organismo). En temas bioéticos, se teme la posible pérdida de la privacidad.

 

Dra. Esther Martínez García

Especialista en pediatría

Médico colaborador de Teladoc Health