Cuando miramos a una persona de perfil vemos que la columna vertebral no es recta. Anatómicamente existe una lordosis a nivel cervical y lumbar, es decir la columna adquiere una forma que dibuja una concavidad posterior mientras que a nivel torácico/dorsal la curva se abre hacia delante lo que se conoce como cifosis dorsal.

Lo que en términos no médicos se conoce como joroba, giba o chepa es la acentuación de la cifosis fisiológica normal de la columna dorsal. Cuando la curvatura es muy pronunciada se habla de hipercifosis.

El valor de una cifosis torácica normal oscila entre 20º-40º.

Cuando ocurre en asociación con una anormalidad en el plano coronal (desviación lateral de la columna) se denomina cifoescoliosis.

Causas de la cifosis

  • Postural: relacionada con los malos hábitos posturales de la vida diaria. La edad, el sedentarismo y la obesidad pueden hacer que la musculatura que nos mantiene erguidos se debilite.
  • Congénita: de nacimiento, por alteración en la formación o segmentación de la columna.
  • Cifosis de Scheuermann: es la causa más frecuente de cifosis en la adolescencia. Las vértebras adquieren una forma de cuña, generando la curvatura anormal de la columna vertebral.
  • Cifosis secundaria a:
    • Cirugía previa, tumores, infecciones como la tuberculosis o déficits nutricionales como el raquitismo.
    • Discopatía: es la degeneración (“envejecimiento”) de los discos intervertebrales que actúan como almohadillas entre los cuerpos vertebrales.
    • Traumatismos o fracturas. Las fracturas por compresión, que pueden presentarse en huesos debilitados (osteoporosis), son las más comunes. En la osteoporosis las vértebras suelen romperse en forma de cuña, es decir se aplanan más por la parte anterior que por la posterior. Estas fracturas por compresión pueden ser asintomáticas y son más frecuentes en las mujeres postmenopáusicas.
    • Enfermedades reumáticas como la espondilitis anquilopoyética.
    • Enfermedades genéticas como el síndrome de Ehlers-Danlos, la osteogénesis imperfecta o el Síndrome de Marfan pueden provocar hipercifosis.

Síntomas

Cuando la cifosis es leve o incipiente no suele presentar ningún tipo de síntomas. El dolor y la rigidez aparecen en estados más avanzados y pueden llegar  a limitar las actividades de la vida diaria. También puede ocasionar problemas de aceptación de la imagen corporal. En los casos más graves puede producir dificultades para respirar, ya que la cifosis dorsal modifica el tamaño de la caja torácica donde están alojados los pulmones, problemas digestivos (reflujo o dificultades para tragar) o síntomas neurológicos.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza con:

  • Exploración física.
  • Radiografías, tomografía computarizada (TAC) o resonancia magnética: las radiografías en proyecciones posteroanterior y lateral pueden determinar el grado de la curvatura y detectar deformidades en las vértebras. Se suele medir el ángulo de Cobb, a partir de las posiciones de los cuerpos vertebrales; si el ángulo encontrado es mayor de 40° grados, es un signo de aumento de la curvatura cifótica. A veces se requiere un estudio más detallado con TAC o resonancia magnética.
  • Densitometría ósea: sirve para medir la densidad ósea y puede ser útil para la planificación del tratamiento quirúrgico.
  • Se puede llegar a requerir algún tipo de prueba neurológica ante la presencia de sensación de acorchamiento o hormigueo, caídas frecuentes, pérdida de equilibrio…

Tratamiento

El tratamiento de la cifosis depende de la causa y gravedad de la enfermedad.

Tratamiento conservador

El tratamiento para la cifosis puede incluir lo siguiente:

  • Analgésicos, antiinflamatorios o relajantes musculares para disminuir el dolor.
  • Medicamentos para la osteoporosis. Los medicamentos para el fortalecimiento de los huesos pueden ayudar a prevenir fracturas adicionales en la columna vertebral que podrían empeorar la cifosis.
  • Fisioterapia que puede abarcar:
    • Los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento pueden mejorar la flexibilidad espinal y aliviar el dolor de espalda.
    • Terapia postural
    • Ultrasonido, crioterapia, termoterapia, electroanalgesia y TENS (estimulación nerviosa eléctrica transcutánea).
    • En general se intenta evitar el uso de corsés o fajas, ya que éstos pueden mejorar la postura pero debilitan la musculatura,
    • Inmovilización. Los niños que tienen la enfermedad de Scheuermann pueden frenar la progresión de la cifosis mediante el uso temporal de un soporte para la columna vertebral durante el crecimiento.

Cirugía

En general suele reservarse para curvaturas superiores a 65-75º o si existe afectación neurológica aunque la indicación de cirugía puede variar en función de la causa que ha provocado la cifosis.

La cirugía de corrección de la cifosis es una cirugía agresiva no exenta de complicaciones  y suele requerir la fijación de la columna mediante barras y tornillos.

Lo que debes saber…

    • Cuando la cifosis es leve o incipiente no suele presentar ningún tipo de síntomas. El dolor y la rigidez aparecen en estados más avanzados y pueden llegar  a limitar las actividades de la vida diaria.
    • En los casos más graves puede producir dificultades para respirar, ya que la cifosis dorsal modifica el tamaño de la caja torácica donde están alojados los pulmones, problemas digestivos (reflujo o dificultades para tragar) o síntomas neurológicos.
    • En general suele reservarse para curvaturas superiores a 65-75º o si existe afectación neurológica aunque la indicación de cirugía puede variar en función de la causa que ha provocado la cifosis.
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