Prevención del cáncer

4 minutos | El riesgo de cáncer se incrementa hasta diez veces con la edad, debido a un mayor período de exposición a todos los factores cancerígenos y a una disminución de las defensas propia de la edad. La diferencia principal del cáncer […]

El riesgo de cáncer se incrementa hasta diez veces con la edad, debido a un mayor período de exposición a todos los factores cancerígenos y a una disminución de las defensas propia de la edad. La diferencia principal del cáncer en las personas mayores con respecto a los más jóvenes es su localización. Así, en los hombres maduros los cánceres más frecuentes son el cáncer de próstata, de colon y recto y de pulmón. En las mujeres de más de 50 años el cáncer más frecuente es el de mama, seguido del de ovario, pulmón, colón y recto.

Es especialmente importante la prevención del cáncer, así como el diagnostico precoz para conseguir unos mejores resultados del tratamiento. Sin embargo, aún no se conocen bien las causas de la mayoría de los tipos de cáncer. Se sabe que la predisposición genética (en algunas familias), la radiación y algunas sustancias tóxicas pueden producir cáncer, así como existe una relación entre ciertos cánceres y unos malos hábitos alimentarios. Pero incluso cuando se llega a saber la causa de un tumor, no resulta tan fácil, como sería de esperar, luchar contra ella.

Un excelente ejemplo de ello es el tabaco. Se conoce que el tabaco es el causante o desencadenante del cáncer en uno de cada cuatro casos de cáncer en varones y en uno de cada diez casos en mujeres. El consumo de tabaco, tanto de forma activa como pasiva, se ha demostrado que se relaciona con el cáncer de pulmón, de boca, de laringe, de esófago, de riñón y de vejiga. Si se erradicara la costumbre de fumar, la frecuencia del cáncer en sí y de cada tipo de cáncer cambiaría enormemente. Se sabe también que, pasados unos diez años después de abandonar el tabaco, el riesgo de cáncer ha disminuido hasta equipararse con el de los no fumadores.

También se ha observado la relación entre ciertos cánceres y la alimentación. Así, el cáncer de mama se asocia, además de con otros factores, con el consumo excesivo de grasas saturadas. Estas grasas deben ser sustituidas en lo posible por grasas insaturadas de origen vegetal, como el aceite de oliva o de girasol. El cáncer de colon, por su parte, se asocia a una dieta pobre en fibra.

Por ello, se pueden seguir una serie de buenos hábitos para prevenir distintos tipos de cáncer:

  • Evitar el tabaco previene el cáncer de pulmón, de boca, de esófago o de vejiga, entre otros.
  • Reducir el consumo de alcohol previene tanto el cáncer de hígado como de estómago.
  • Tomar adecuadamente el sol para prevenir el cáncer de piel. Usar protectores solares y evitar la exposición solar en las horas de mayor incidencia del sol (medios días y primeras horas de la tarde), así como usar gorras y gafas de sol.
  • Evitar el consumo excesivo de ahumados y embutidos disminuye el riesgo de presentar cáncer de hígado y de estómago, entre otros.
  • Llevar una dieta rica en frutas y verduras evitaría un 20% o más de todos los tipos de cáncer, en especial del aparato digestivo.
  • Vacunarse contra la hepatitis B prevendrá de un posible cáncer de hígado.
  • Mantener una vida activa físicamente puede proteger, fundamentalmente, frente al cáncer de colon y de mama.
  • Respetar estrictamente las normas sobre exposición a sustancias cancerígenas como níquel o plomo, así como a las radiaciones, disminuirá el riesgo de desarrollar diversos tipos de cáncer.

Además de estas recomendaciones es importante el diagnostico precoz del cáncer, ya que es en las fases iniciales de su desarrollo cuando mejor es la respuesta al tratamiento y el pronóstico. Se disponen de diversas acciones para este diagnostico precoz:

  • Mamografías periódicas para el diagnostico del cáncer de mama.
  • Citologías de cuello de útero, para el cáncer de cérvix uterino.
  • Exploración de próstata y detección del Antígeno Prostático Especifico (PSA) para el diagnostico del cáncer de próstata.
  • En el caso de antecedentes en familiares de primer grado de cáncer de colon o personales de pólipos intestinales, se recomienda la realización de colonoscopias de control.
  • Se recomienda consultar a un médico si aparece algún bulto, herida que no cicatriza (incluida en la boca), lunar que cambia de forma, tamaño o color u otros problemas persistentes como tos, ronquera permanente, alteraciones intestinales o urinarias, pérdida de peso, etc.

Actualmente, el cáncer no significa, ni mucho menos, muerte. En la actualidad muchos casos se curan, incluso en las personas mayores, combatiéndolo con las mismas armas que en edades más jóvenes: cirugía, quimioterapia y radioterapia.

 

Dra. Montse Queralt

Especialista en Medicina de Familia y Geriatría

Médico Consultor de Advance Medical

 

2019-12-05T15:54:10+01:003 noviembre, 2016|

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