¿Qué es el flujo vaginal?

La vagina es una mucosa y, como tal, está húmeda, y al estar abierta al exterior y en una zona declive, por gravedad expulsa el mayor o menor exceso de humedad al exterior. Este fluido se llama flujo vaginal.

Cómo varía el flujo vaginal a lo largo de la vida

El flujo vaginal varía a lo largo de la vida sobre todo por el estímulo hormonal. Es muy escaso antes de la primera regla y después de la última, y más abundante durante los años de vida fértil de la mujer durante los cuales varía enormemente a lo largo del ciclo menstrual, y también es muy variable de una mujer a otra. Y también aumenta en función de la actividad física y sobre todo de la excitación sexual.

Después de terminar la regla, los primeros días del ciclo hay poco flujo, que va aumentando a medida que avanza la primera fase del ciclo siendo blanco y espeso al principio de la segunda semana para cambiar a mucoso y transparente como la clara del huevo en el momento de la ovulación cambiando de nuevo a blanco y espeso durante la segunda fase hasta la aparición del sangrado menstrual.

Estos cambios en las características del flujo están motivados por las distintas hormonas que predominan en cada una de las fases del ciclo y tienen la finalidad de favorecer o entorpecer la función de los espermatozoides. Ese flujo periovulatorio que asemeja la clara de huevo cruda puede mantener a los espermatozoides más tiempo en buenas condiciones y les ayuda a ascender a través del canal del cuello uterino hacia el interior de la cavidad uterina. Por el contrario, cuando la etapa fértil del ciclo ha finalizado el flujo es escaso y denso actuando a modo de barrera que dificulta el paso de los espermatozoides al tracto reproductivo superior.

¿Cómo debería ser el flujo normal y de qué color?

El  flujo vaginal es una combinación de agua, células, y sustancias como glucosa, aminoácidos, anticuerpos, ácido láctico… segregados por las glándulas del cuello uterino y trasudados de las paredes vaginales, en el que viven en un delicado equilibrio una gran cantidad de bacterias, la microbiota vaginal, que cuando su proporción es la adecuada son las encargadas de mantener el pH vaginal ácido y las infecciones a raya. Y la función de este fluido es mantener la vagina húmeda e hidratada para que permita la penetración durante las relaciones sexuales, y también prevenir las infecciones.

  • El color normal de este flujo fisiológico es blanco o transparente pudiendo ser ligeramente amarillo cuando se seca en la ropa interior.
  • El color y consistencia de este fluido pueden variar en casos de infección o cambios en la microbiota vaginal, y esta característica es muy útil a la hora de orientar sobre la causa de un cuadro de vaginitis.

Cambio del color en el flujo cuando hay infección

  • Las infecciones más comunes son las causadas por hongos y por unas bacterias llamadas Gardnerella vaginalis.
  • Los hongos provocan un flujo característicamente blanco y espeso que recuerda al requesón, suele acompañarse de picor e irritación importante, su tratamiento es con fármacos orales o tópicos antifúngicos.
  • La gardnerella es una bacteria bastante inofensiva que se encuentra en condiciones normales en vaginas sanas en una baja proporción, pero que cuando es la bacteria predominante causa un flujo líquido amarillo o gris, cuya característica principal es que huele a pescado y provoca más bien una sensación de escozor más que de picor, pero lo que suele llevar a la mujer a consultar generalmente es el mal olor. Se trata con antibióticos o antisépticos vaginales.
  • Otros procesos infecciosos que pueden generar cambios en el flujo son determinadas infecciones de transmisión sexual, como la Clamidia o el Gonococo. En este caso el flujo es parecido a la pus, fluido beige, amarillo o verdoso. Suele acompañarse de síntomas más floridos como dolor e incluso fiebre, pero a veces son infecciones asintomáticas, y altamente transmisibles y con potencial de provocar infecciones pélvicas serias con secuelas en ocasiones de esterilidad, por tanto es muy importante detectarlas y tratarlas, y hacer tratamiento de todas las parejas sexuales de los últimos tres meses incluso si no tienen síntomas. El tratamiento es con antibióticos orales y parenterales.

Ante cambios en el color del flujo vaginal es importante consultar al ginecólogo y recibir el tratamiento adecuado.

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Lo que debes saber…

  • El flujo vaginal varía a lo largo de la vida sobre todo por el estímulo hormonal. Y también aumenta en función de la actividad física y sobre todo de la excitación sexual.
  • El color normal de este flujo fisiológico es blanco o transparente pudiendo ser ligeramente amarillo cuando se seca en la ropa interior.
  • Los hongos provocan un flujo característicamente blanco y espeso. Y en caso de infecciones de transmisión sexual como Clamidia o Gonococo el flujo es parecido al pus, fluido beige, amarillento o verdoso.