4 Min de lectura | La adolescencia es una etapa intermedia entre la infancia y la vida adulta, en este tránsito puede haber situaciones que dificulten el desarrollo. Estamos hablando de las adicciones y principalmente de adiciones a sustancias, tecnología, videojuegos y relaciones afectivas

La adolescencia es un periodo fundamental en la creación de la personalidad. El adolescente necesita separarse de los padres y ganar nuevas perspectivas y experiencias y, gracias a ello, evolucionar y madurar.

Adicción a sustancias: las más consumidas

Según datos del último informe del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones del Ministerio de Sanidad, las drogas más consumidas por los jóvenes (14-18 años) son:

  • Sustancias legales: alcohol y tabaco (más extendidas entre las mujeres)
  • Sustancias ilegales: Cannabis y Hipnosedantes (más extendido entre los hombres).

La edad media de inicio en el consumo se sitúa entre los 13 y los 16 años y las prevalencias de consumo aumentan con la edad.

Síntomas graves que requieren intervención

Algunas de las consecuencias del abuso de drogas que son indicadores de que es necesario intervenir serían:

  • Adicción producida por abuso sostenido.
  • Disminución del rendimiento académico.
  • Conducción bajo el efecto de estupefacientes.
  • Actividad sexual de riesgo, lo que puede contribuir a la aparición de enfermedades de trasmisión sexual o embarazos no deseados.
  • Trastornos mentales (depresión, ansiedad, psicosis, etc.).

Adicción a la tecnología y redes sociales

Actualmente, todos los adolescentes son “nativos digitales” porque desde su nacimiento han estado inmersos en el mundo digital. Sin embargo, a pesar de conocer el funcionamiento y utilidad de la tecnología y las redes sociales, desconocen aspectos tan importantes como la seguridad y privacidad que pueden originar ciberbullying, grooming, etc.

La tecnología está tan extendida y normalizada dentro de nuestra sociedad que en ocasiones puede ser difícil identificar cuando comienza la adicción a la tecnología. Algunos indicadores de que existe adicción a la red son:

  • Creación de una identidad digital diferente a la real que resulta más satisfactoria.
  • Frustración y rabia cuando no puede conectarse.
  • Permanece conectado más tiempo del que tenía previsto.
  • Reduce o abandona actividades vitales básicas (comidas, sueño, ocio…).
  • Descuida los estudios, la familia, sus amigos, la salud…
  • Reducir el tiempo de uso de la tecnología le produce ansiedad, tristeza, ira…
  • FOMO o “Miedo A Perderse Algo” cuando no se tiene acceso a la red.

Adicciones en adolescentes: grupo de adolescentes enganchaos a los teléfonos móviles

Adicción a los videojuegos

Está caracterizada por la constante necesidad de jugar que se antepone a cualquier otra actividad y que genera malestar si no se puede realizar.

Empieza a considerarse una adicción cuando interfiere en la vida diaria de manera significativa. Si la única motivación del adolescente es encerrarse en su habitación a jugar, ya sea solo o con amigos, casi con certeza hay un problema. Algunas serían:

  • Cada vez necesita jugar más horas para lograr la misma satisfacción.
  • Se siente irritable cuando lleva tiempo sin jugar.
  • Posterga sus obligaciones o responsabilidades.
  • Ha perdido interés o motivación hacia otras áreas.
  • Miente para jugar.
  • Pierde horas de sueño o cambia hábitos alimentarios.
  • Descuida obligaciones.
  • Se aísla o se distancia de personas significativas.

Un medidor sencillo para los padres es tratar de que su hijo interrumpa el juego y haga otras cosas. Si consigue dejarlo sin irritarse y se reenfoca con facilidad en otra actividad, puede que se trate meramente de una alta afición.

Adicciones afectivas

Cada vez son más los jóvenes que se enredan en relaciones sentimentales dañinas. La dependencia emocional está relacionada con la seguridad de tener a alguien, a pesar de que esa compañía sea altamente nociva.

La necesidad del otro crece exponencialmente conforme pasa el tiempo. La idealización impide que realmente se conozca a la pareja y una hipotética ruptura se vive como un auténtico síndrome de abstinencia, con ansiedad, somatizaciones, inseguridad… En el caso de que se produzca, se busca de manera urgente otra persona que cubra esas carencias.

Existe una creencia muy extendida socialmente que se basa en la idea del “quien te quiere te hará sufrir” o “el amor duele”, que está enraizada en el concepto patriarcal del amor romántico. Enseñar a los adolescentes qué es y no esperable en una relación afectiva no sólo es una forma de reforzar su autoestima sino también de contribuir a su capacidad de autonomía y equilibrio personal.

 

Lo que debes saber…

  • Es justamente por el hecho de estar tan extendido y normalizado el contexto digital en la sociedad, que puede resultar difícil determinar cuándo empieza la adicción.
  • Un medidor sencillo para los padres con los videojuegos es tratar de que su hijo interrumpa el juego y haga otras cosas. Si consigue dejarlo sin irritarse y se reenfoca con facilidad en otra actividad, puede que se trate meramente de una alta afición.
  • Enseñar a los adolescentes qué es y no esperable en una relación afectiva no sólo es una forma de reforzar su autoestima sino también de contribuir a su capacidad de autonomía y equilibrio personal.

 

Cristina Agud

Psicóloga sanitaria y psicoterapeuta en Teladoc Health