3 Min de lectura | La hemimelia peronea es la ausencia completa del peroné. En ocasiones hay un acortamiento del mismo. Siendo infrecuente (0,3 por cada 10.000 nacidos vivos) es la más común de las ausencias congénitas que pueden afectar a los huesos largos de las extremidades.

¿Por qué se produce?

No se sabe con certeza cuál es su causa, y probablemente se debe a un trastorno vascular que afecta al desarrollo del peroné. No se han identificado factores hereditarios o tóxicos. Puede acompañarse de otras malformaciones o ausencias óseas en la misma o en la otra extremidad.

¿Cómo se diagnostica?

Una serie de signos nos pueden indicar que estamos ante una hemimelia peronea:

  • Hay una banda fibrosa en vez del peroné.
  • La pierna es pequeña y deforme.
  • Ausencia de la parte lateral del tobillo (debido a la ausencia del extremo distal del peroné) e inestabilidad de la parte que queda; el pie tiene una deformidad equinovaro (es un defecto congénito en el cual el pie se encuentra girado, normalmente hacia abajo y hacia adentro).
  • En ocasiones, ausencia de parte del pie.
  • A veces, el pie puede utilizarse con normalidad; en otros casos, debe ser amputado.

Tipos

A grandes rasgos tenemos tres opciones:

  • La ausencia completa del peroné (tipo II)
  • Parcial (tipos IA y IB)

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento dependerá del grado de afectación y puede ser ortopédico o quirúrgico.

Lo más importante es que el tratamiento sea lo más precoz posible y adecuado porque estos niños tienen problemas para ponerse de pie o para andar y hay procurar que lo hagan cuando les corresponde en su desarrollo evolutivo.

El tratamiento debe de ser multidisciplinar, es decir, con diferentes especialistas:

  • Cirujano ortopédico infantil
  • Fisioterapeuta
  • Técnico ortopédico

Este  equipo médico elaborará un plan para ayudar al niño a ponerse de pie y mantenerse en pie, a caminar y a jugar como otros niños. Hay que buscar la máxima normalidad posible.

Hemimelia peronea ¿tiene cura?: pierna de niño vendada

Tratamiento ortopédico

La afectación es parcial y poco importante, no hay mucha diferencia en la longitud de ambas piernas. En esos casos, basta con que los niños usen un zapato especial o una plantilla. Pero la mayoría de los niños necesitan operarse.

Tratamiento quirúrgico

Básicamente tenemos dos opciones técnicas:

  • Se hace en la pierna más larga y consiste disminuir o detener el crecimiento de la pierna más larga para que la pierna más corta pueda alcanzar una longitud semejante. ¿Cómo?, pues cerrando la zona de crecimiento del hueso con algún dispositivo metálico. Puede hacerse en el fémur y/o en la tibia.
  • Alargamiento progresivo de la pierna. Se coloca un dispositivo que puede ser externo o interno (por dentro del hueso) para ir incrementando progresivamente el crecimiento de la pierna. Con él vamos alargando el hueso poco a poco mediante giros de las barras y cilindros.

Sólo en casos muy extremos no hay más remedio que amputar parcialmente la pierna y adaptar una prótesis.

¿Cuál es el papel de los padres en estas enfermedades?

Fundamental por supuesto:

  • Teniendo una relación directa con el equipo médico al completo.
  • Acompañando, si es posible ambos padres, al niño a todas las consultas.
  • Cuando tiene la edad suficiente explicarle la enfermedad, la situación y todo lo que se le está haciendo para que haga una vida lo más normal posible.

 

Lo que debes saber…

  • Con este nombre nos referimos a la ausencia congénita completa del peroné. En ocasiones hay un acortamiento del mismo.
  • El tratamiento debe de ser multidisciplinar, es decir, con diferentes especialistas: cirujano ortopédico infantil, fisioterapeuta y técnico ortopédico.
  • El tratamiento dependerá del grado de afectación y puede ser ortopédico o quirúrgico. Sólo en casos muy extremos no hay más remedio que amputar parcialmente la pierna y adaptar una prótesis.

 

Dr. Juan Antonio Aguilera

Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología de Teladoc Health