4 Min de lectura | La mayoría de las enfermedades infecciosas son provocadas por virus que desencadenan erupciones en la piel muy típicas que nos dan una pista de qué virus es el causante. El eritema infeccioso es un proceso benigno, también conocido como «enfermedad de la bofetada». Se presenta como una erupción en las mejillas y cursa sin picor.

El eritema infeccioso es ocasionado por el parvovirus B19, un virus exclusivamente humano, por lo tanto, no puede existir contagio de los humanos a los animales o viceversa. El eritema infeccioso también es conocido como  megaloeritema, “quinta enfermedad” o “enfermedad de la bofetada”.

En general es un proceso benigno y que presenta unas manchas o eritema en la piel muy característico, ya que inicialmente se manifiesta con una erupción cutánea en las mejillas como si hubieran abofeteado al niño en los cachetes.

¿Cuál es la causa?

El megaloeritema es una enfermedad infecciosa contagiosa y causada por el parvovirus B19. Afecta, principalmente, a niños en edad preescolar y escolar, entre los 5 y 14 años. Puede también darse en adultos jóvenes, de hecho, alrededor del 50% de los adultos han pasado la infección por este virus, pero la mayoría de ellos no lo recuerdan.

¿Cómo se contagia?

Es una enfermedad contagiosa, pero, cuando aparece la erupción, ya ha dejado de serlo y, por tanto, no es necesario el aislamiento del niño en su casa y puede asistir a la escuela o guardería. Una persona infectada por parvovirus es más contagiosa durante el período de incubación (etapa comprendida entre la entrada del virus y la aparición de los síntomas) o durante el período catarral.

El período de incubación oscila entre 4 y 28 días, con un promedio de 16 a 17 días. La probabilidad de infectarse tras un contacto con esta enfermedad es de un 50%. Una vez pasada la enfermedad el niño se hace inmune al mismo y no vuelve a tener esta enfermedad.

Se contagia por vía aérea a través de las gotas de saliva y es muy típico que haya brotes de eritema infeccioso en los colegios en primavera y verano. A pesar de su frecuencia estacional puede haber casos durante todo el año.

 Síntomas de eritema infeccioso

Como muchas enfermedades infecciosas el eritema infeccioso se caracteriza inicialmente por:

  • Fiebre no muy alta,
  • Síntomas catarrales leves,
  • Malestar general,
  • Cefalea
  • Dolor muscular o articular.

Poco a poco estos primeros síntomas remiten y aparece una erupción de color rojo intenso en la piel que comienza en las mejillas con aspecto de “niño abofeteado”. Luego se extiende en sentido descendente por toda la superficie corporal, apareciendo manchas más rosadas en tronco, brazos y piernas, en forma de encaje o parcheado, ya que las manchas se van aclarando en su zona central.

El color de la erupción se aviva o “enciende” con el calor ambiental, el ejercicio físico, el estrés o la exposición al sol. Las manchas no suelen aparecer en las palmas de las manos, ni en las plantas de los pies

Tratamiento

generalmente no pica y desaparece sin tratamiento en pocas semanas. Por eso, el tratamiento es únicamente sintomático, del malestar y la fiebre con antitérmicos y analgésicos habituales. Como norma los niños se recuperan rápidamente y sin complicaciones, desapareciendo completamente en un período de una a dos semanas.

Eritema infeccioso: busto de niño con erupciones

Complicaciones

Muy excepcionalmente esta enfermedad se puede complicar, pudiendo producir inflamación de articulaciones (muñecas, rodillas y tobillos) o anemia. La anemia puede ser grave si el paciente tiene un problema en su sistema inmunitario o alguna otra forma de anemia anterior.

Pacientes de riesgo

Como hemos comentado antes las complicaciones son raras pero el parvovirus B19 tiene especial afinidad por las células precursoras de los glóbulos rojos de la sangre.

  • En pacientes con anemia hemolítica crónica puede producir crisis de anemia grave.
  • En pacientes con inmunodeficiencias puede producir disminución de los niveles de glóbulos blancos en sangre de forma transitoria.
  • En las embarazadas es peligroso porque puede afectar al feto de forma muy grave, ya que el parvovirus B19 se puede transmitir a través de la placenta.

 Prevención

No disponemos de vacuna frente al parvovirus B19 y ninguna forma de prevenir la propagación del virus. Aislar a una persona que presenta el exantema característico no evita el contagio porque, generalmente, cuando aparece la erupción el niño ya ha dejado de ser contagioso.

Tener unos buenos hábitos higiénicos, como lavarse las manos, es aconsejable, puesto que puede ayudar a evitar el contagio de esta y otras infecciones.

 

Lo que debes saber:

  • En general es un proceso benigno y que presenta unas manchas o eritema en la piel muy característico, ya que inicialmente se manifiesta con una erupción cutánea en las mejillas como si hubieran abofeteado al niño en los cachetes.
  • Es una enfermedad contagiosa, pero, cuando aparece la erupción, ya ha dejado de serlo y, por tanto, no es necesario el aislamiento del niño en su casa y puede asistir a la escuela o guardería.
  • La erupción generalmente no pica y desaparece sin tratamiento en pocas semanas. Por eso, el tratamiento es únicamente sintomático, del malestar y la fiebre con antitérmicos y analgésicos habituales.

 

Dra. Esther Martínez García
Especialista en pediatría
Médico colaborador de Teladoc Health