5 Min de lectura | El sonambulismo es una alteración del sueño benigna, no suele ser necesario un tratamiento especial aunque en ocasiones suele ir acompañado de otros trastornos del sueño

¿Qué es el sonambulismo?

El sonambulismo se considera un tipo de parasomnia. Las parasomnias son alteraciones del sueño, generalmente benignas, que se manifiestan con conductas o experiencias no deseadas durante el sueño. Se clasifican según la fase del sueño en la que aparecen y la forma en que se manifiestan, por lo que el sonambulismo, junto con los terrores nocturnos y el despertar confusional, forman parte del grupo de parasomnias del despertar.

Concretamente el sonambulismo se caracteriza por un episodio de actividad motora que aparece normalmente durante el sueño de ondas lentas (el sueño profundo), y casi siempre en el primer tercio de la noche.

¿A quién afecta?

Según la National Sleep Foundation, entre el 1% y el 15% de la población sufre sonambulismo, siendo más frecuente en niños. Según datos de la Sociedad Española de Sueño (SES) del 10% al 20% de los casos son niños entre 4 y 8 años, edad en la que suelen aparecer los primeros episodios. En la adolescencia, los episodios de sonambulismo comienzan a remitir de forma espontánea, y son pocas las personas que continúan siendo sonámbulas cuando llegan a la edad adulta.

¿Cómo es un episodio de sonambulismo?

Un episodio típico de sonambulismo se inicia cuando el niño se incorpora de la cama, generalmente con una expresión facial blanquecina y con cierta indiferencia hacia los objetos o personas que se encuentran en su entorno inmediato.

Lo habitual es que los episodios duren varios minutos, pero pueden llegar a durar media hora o una hora.

A menos que se despierte al sonámbulo durante el episodio, el niño no recordará nada al día siguiente.

No todos los sonámbulos se desplazan por la habitación o caminan fuera de ella, algunos únicamente se limitan a sentarse en la cama y actuar como si estuvieran despiertos (mirar alrededor, gesticular, frotarse los ojos, reajustar la almohada, mover las sábanas…) cuando en realidad están dormidos.

Los sonámbulos mantienen los ojos abiertos, pero no siempre su nivel de alerta es suficientemente alto como para evitar objetos.

Su funcionamiento cognitivo, su consciencia y su capacidad de juicio están muy alterados.

Sonambulismo infantil: niño dormido en el sofá con las manos apoyadas en la barbilla

¿Cómo termina un episodio de sonambulismo?

Un episodio de sonambulismo pude terminar de diferentes formas:

  • El niño después de sentarse en la cama y realizar movimientos repetitivos, se acuesta y continúa durmiendo normalmente.
  • El niño se despierta durante el episodio mostrando un estado de desorientación durante unos instantes.
  • Los padres o un hermano despiertan al niño y este se muestra desorientado y confuso, e incluso puede mostrarse agresivo hacia quien lo ha despertado o intentar huir.
  • El niño después de deambular por toda la casa vuelve a la cama por iniciativa propia o termina acostándose en otro lugar, no recordando a la mañana siguiente nada de lo ocurrido.

¿Qué causa el sonambulismo?

Las causas del sonambulismo no están demasiado claras, pero se apunta a diversos factores:

  • Factores genéticos: Según datos de la asociación Española del Sueño (ASENARCO) el 80% de los niños con sonambulismo tienen algún familiar con este problema.
  • Factores psicológicos: La fatiga, la ansiedad, haber dormido poco, etc. son elementos que pueden precipitar un episodio de sonambulismo.
  • Déficit del desarrollo madurativo: Según la National Sleep Foundation, es más común en niños que sufren de apnea-hipopnea de sueño (pausas anormales en la respiración durante el sueño) y entre los que mojan la cama.

Además, en ciertas ocasiones el sonambulismo suele ir acompañado de otros trastornos del sueño, tales como somniloquio (hablar durante el sueño), terrores nocturnos y enuresis. También puede aparecer en procesos febriles.

¿Necesita tratamiento?

Al tratase de una alteración del sueño benigna no suele ser necesario ningún tipo de tratamiento especial. La principal preocupación de deben adoptar los padres es asegurarse de que el niño no pueda hacerse daño durante el episodio de sonambulismo, evitando además exponerle a situaciones que puedan facilitar su ocurrencia. El tratamiento, por tanto, debe ir encaminado a promover la seguridad del sonámbulo e identificar y eliminar las posibles causas o desencadenantes.

Recomendaciones para el sonambulismo infantil

  • Despeja las habitaciones y pasillos de muebles u obstáculos con los que tu hijo podría tropezar. Asegúrate de que no hay cables, objetos, o muebles; bloquea las escaleras con una valla o puerta de seguridad; asegura las ventanas y cierra la puerta de casa con llave; mantén fuera de su alcance los artículos con los que se pueda cortar, pinchar o quemar, y evita que duerma en una cama alta, como por ejemplo, el piso superior de una litera.
  • Evita que se acueste con la vejiga llena. No dejes que beba mucho a última hora de la tarde y no te olvides de llevarle al baño antes de acostarse.
  • Marca un horario de sueño regular. La privación del sueño, o un sueño marcadamente irregular puede precipitar la aparición de episodios de sonambulismo. Puedes acostarle más temprano o añadir una siesta corta después de comer.
  • Instala algún sistema de alarma. Algo como por ejemplo una campanilla en la puerta de la habitación, que te alerte de que ha salido de su cuarto.
  • Evita que se excite antes de ir a dormir. Procura que no tome sustancias como el chocolate o bebidas con cafeína e intenta evitar actividades o juegos violentos antes de ir a dormir.
  • Convierte la habitación en un lugar confortable. Reduce al máximo las luces y los ruidos que puedan alterar su sueño.
  • Realiza Rutinas relajantes antes de ir a dormir. Como por ejemplo leer un cuento, cantar una canción, escuchar música relajante.
  • No lo despiertes. Los sonámbulos se desorientan al salir repentinamente del episodio. En su lugar es mejor conducirlo tranquilamente hacia la cama.
  • Guíale con delicadeza a la cama. Para ello, utiliza frases sencillas en tono relajado.
  • No le expliques lo ocurrido durante el episódico. Es posible que coja miedo y ponga resistencia para ir a la cama a dormir al día siguiente.
  • Reduce su ansiedad. Habla con tu hijo a cerca de lo que le preocupa

 

A aquellos niños que tienen episodios de sonambulismo frecuente, es posible que el médico les recomiende un tratamiento conocido como despertar programado, que consiste en que, supervisado por un experto, los padres despierten al niño entre 15 y 30 minutos  antes de su hora habitual de levantarse estando sonámbulo, y mantenerlo despierto durante unos minutos, para luego permitirle volverse a dormir de nuevo.

Lo que debes saber…

  • Al tratase de una alteración del sueño benigna no suele ser necesario un tratamiento especial.
  • El tratamiento debe ir encaminado a promover la seguridad del sonámbulo e identificar y eliminar las posibles causas o desencadenantes.
  • En ciertas ocasiones el sonambulismo suele ir acompañado de otros trastornos del sueño, tales como somniloquio (hablar durante el sueño), terrores nocturnos y enuresis. También puede aparecer en procesos febriles.

 

Dra. Mireia Galán
Especialista en Psicología Clínica y Psicoterapeuta familiar y de pareja.
Médico colaborador de  Teladoc Health