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Aprendiendo a dormir

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Muchas veces habrás oído la expresión «mi niño tiene el sueño cambiado.

 

Duerme a todas horas y se agita cuando menos lo esperamos. Esta fase dura hasta los tres meses, porque, aunque no lo creamos, los bebés también tienen que aprender a dormir.

 

Su sueño está marcado por los instintos más primitivos, como son el hambre o la sed. Antes de los nueve meses el niño ya tiene que tener organizado su sueño: el 70 por ciento de los lactantes duermen la noche de un tirón antes de los tres meses; el 13 por ciento, lo logrará a los seis meses. Pero… ¿y el resto?

 

Salud Niño. Monográficos infantiles. Aprendiendo a dormirLos pediatras hablan de «la angustia del octavo mes», ya que, cuando aparece el insomnio a estas edades, suele estar relacionado por causas emocionales: el niño ya sufre cuando se separa de su madre. Pero hay que tener cuidado con ese vínculo… una madre sobreprotectora y ansiosa, que está continuamente manipulando al bebé, puede provocarle trastornos de sueño por sobreexcitación. Por el contrario, si el niño sufre una carencia de estímulos afectivos, también repercutirá en su sueño.

 
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Vamos a la cama, que hay que descansar

«Dormir como un niño»… A quién se le ocurrió esta expresión. A veces, nuestros hijos protagonizan una auténtica batalla a la hora de irse a la cama.

 

Del «por fa, un ratito más» al bebé que llora inconsoladamente por la noche…

 

Repasamos algunos trucos para que los pequeños tengan dulce sueños.

Los fantasmas del armario

Salud Niño. Monográficos infantiles. Aprendiendo a dormirA partir de los dos años pueden empezar a sufrir miedos a la hora de irse a la cama. El miedo a la oscuridad es, simplemente, miedo a la soledad. Los niños miedosos suelen tener un fondo de inseguridad en sí mismos o puede que el inseguro sea su padre. ¿Sabías que el miedo se contagia? Si el padre fue o es miedoso, su hijo también lo será. Además, el niño se lleva a la cama todas sus vivencias diurnas y a esta edad. Desgraciadamente para muchos padres, es enormemente activo.

¿Debemos «seguirle el juego»?

Luces encendidas, muñecos, el almohadón de la suerte… Los psicólogos hablan de «objetos de transición» y «rituales de adormecimiento»: todas aquellas rutinas que el niño se obceca en repetir antes de ir a la cama. Lo mejor es ser permisivo y no dar importancia a estas pequeñas necesidades. Sin embargo, no podemos caer en su tiranía e ir corriendo a su lado cada vez que nos llama.

 

El organismo de los niños funciona como un mecanismo de relojería.

 

Si lo programamos para irse a dormir a la misma hora, sentirá sueño cuando se va acercando dicho momento. Acostémosle todos los días de la misma manera: un baño antes de cenar, la cena, ponerse el pijama… todo como si fuese un juego. No es recomendable amenazar al niño cada vez que se porta mal con mandarle a la cama, porque en su inconsciente lo relacionará con un castigo.

Sí, es más normal de lo que piensas

La enuresis, la emisión involuntaria e inconsciente de orina en un niño mayor de tres años, es una patología del sueño muy extendida: la sufren el 30 por ciento de los niños de 4 años. Incluso todavía a la edad de 6 años se registra un 10 por ciento de casos. Es más común en los varones y puede aparecer de repente unida a conflictos emocionales.

 

Si tu hijo de repente grita por la noche, se incorpora bruscamente de la cama, con los ojos abiertos y está totalmente descontrolado, no está despierto y tampoco está sufriendo una pesadilla. Tendrá lo que se denomina terror nocturno: suelen aparecer a los dos años para ir desapareciendo paulatinamente. También es habitual el «síndrome de las piernas inquietas»: niños dormidos que empiezan a dar patadas y a sacudir su cuerpo. Más espectacular es el somnambulismo o noctambulismo.

 

Según los pediatras, se presenta más frecuentemente en varones que en niñas.

 

Los 10 mandamientos para dormir a un bebé

 

  1. Ponle una vestimenta adecuada para dormir.
  2. Respeta los horarios de sus comidas.
  3. La última comida, antes de las diez de la noche.
  4. Enséñale a diferenciar el día de la noche.
  5. No le acunes en brazos.
  6. Búscale un juguete especial que lo acompañe a la cama.
  7. Si llora, tarda cada vez más en ir a su habitación.
  8. Establece una rutina para ir a dormir.
  9. Respeta y haz respetar estas reglas.
 
 

Artículo publicado en la revista Club MAPFRE

Febrero 2009

 

Aprendiendo a dormir was last modified: noviembre 3rd, 2016 by canalSalud

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