3 Min de lectura | Los beneficios de la práctica de actividad física son ampliamente conocidos, tanto para adultos como para los niños. Sus efectos positivos se encuentran no sólo en la esfera física, con beneficios para la salud cardiovascular, ósea o metabólica sino también […]

Los beneficios de la práctica de actividad física son ampliamente conocidos, tanto para adultos como para los niños. Sus efectos positivos se encuentran no sólo en la esfera física, con beneficios para la salud cardiovascular, ósea o metabólica sino también a nivel de desarrollo cognitivo. Desde hace ya unos años se han ido publicando estudios en los que se relaciona el ejercicio y el rendimiento escolar. Los niños que son más activos tienen mayor capacidad de focalización y atención, y una mejor habilidad y memoria que aquellos que no se mueven tanto.

Cómo actúa nuestro cerebro ante la práctica deportiva

El cerebro es plástico; es un órgano que tiene una gran capacidad de modificación en función de los estímulos que recibe y la práctica deportiva parece ser uno de los factores que puede cambiar la función y estructura cerebral. Con la actividad física se liberan una serie de sustancias, neurotransmisores, que son los encargados transmitir información de una neurona a otra.

Con la transmisión de esta información, entre otros, se pueden modular procesos como la memoria, y relacionado con ello cabe destacar que investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) han publicado un estudio en el que se analizó la práctica de actividad física extraescolar y la memoria de trabajo en etapa infantil y adolescencia. Este estudio de reciente publicación concluye que “un nivel bajo de actividad física en la edad preescolar y de primaria se asocia después con un menor rendimiento de la memoria de trabajo en la escuela primaria y en la adolescencia, respectivamente”.

Por otro lado, también se han realizado estudios en los que se ofrecen cifras y resultados más concretos. Partiendo de la base de que la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en cuanto a práctica deportiva aconsejada para niños y adolescentes son 60 minutos al día, las universidades de Strathclyde y Dundee en Escocia valoraron la práctica de ejercicio de tipo aeróbico, en el que se concluyó que con 17 minutos adicionales al ejercicio que hacían los niños y con 12 minutos las niñas, se mejoraban las calificaciones escolares.

Por su parte, en el Journal of Pediatrics se publicó un estudio de un grupo de investigación de la Universidad Autónoma de Madrid que demuestra que la capacidad cardiorespiratoria y la habilidad motora son concretamente los efectos del ejercicio, que tienen mayor impacto en la mejora el rendimiento escolar.

Muchos de los estudios van encaminados también, con sus resultados positivos, a destacar la importancia de mantener la práctica deportiva en el currículum escolar. En la actualidad, España es uno de los países en los que los escolares tienen menos horas de educación física a lo largo de la semana, si lo comparamos con otros países europeos.

Es por todo ello que mantener a los más pequeños activos ayuda a reducir las enfermedades relacionadas con el sedentarismo, pero también a mejorar su desarrollo cognitivo, sin olvidar que el deporte es una actividad que ayuda al individuo a crecer como persona y adquirir valores que le serán de gran utilidad a lo largo de su vida futura.

LO QUE DEBES SABER…
  • Estudios recientes relacionan el ejercicio con beneficios a nivel mental y un mejor rendimiento escolar.
  • Muchos de los estudios van encaminados también, con sus resultados positivos, a destacar la importancia de mantener la práctica deportiva en el currículum escolar.
  • En la actualidad, España es uno de los países en los que los escolares tienen menos horas de educación física a lo largo de la semana, si lo comparamos con otros países europeos.

 

Dra. Eva Ferrer Vidal-Barraquer

Especialista en Medicina del Deporte
Médico consultor de Advance Medical