3 Min de lectura | Nos definimos como personas más o menos felices en función de los problemas o dificultades y según el grado de placer del que disfrutamos. En ocasiones, esta capacidad de disfrutar desaparece, como si la persona estuviera anestesiada emocionalmente

La anhedonia se define como la incapacidad para experimentar placer. Es un tipo de bloqueo que impide reconocer estímulos positivos que crean placer, lo que conlleva habitualmente una pérdida de interés hacia actividades y aspectos habituales de la vida cotidiana.

A nivel fisiológico implica una alteración del sistema de recompensa del cerebro, concretamente en el sistema límbico. La principal responsable sería la dopamina, una sustancia química de nuestro sistema nervioso relacionada con el placer.

Tipos de anhedonias

Algunas personas no sienten placer por nada de la vida, mientras, en algunos casos se reduce a actividades concretas. Son las denominadas anhedonias parciales que se asocian a dos aspectos:

  • Social: Incapacidad para disfrutar del contacto social con otras personas, lo que conduce al aislamiento.
  • Física: Incapacidad para disfrutar actividades que impliquen activar estímulos físicos, como las relaciones sexuales, la comida, el deporte…

También es importante tener en cuenta que existen grados que van desde la incapacidad total de sentir hasta una reducción de la capacidad más o menos acusada. Actividades que antes entusiasmaban, pueden ser disfrutadas a un nivel mucho menor.

La anhedonia es un síntoma de un trastorno mayor

La anhedonia no es un trastorno psiquiátrico, ni una enfermedad, ni un síndrome, sino que es un síntoma, y normalmente forma parte de un cuadro más global.  Puede manifestarse en problemáticas muy variadas:

  • Trastornos depresivos: depresión, trastorno bipolar, distimia… son los trastornos en los que más frecuentemente tiende a aparecer la anhedonia y donde es una característica descriptiva fundamental.
  • Trastornos psicóticos como la esquizofrenia.
  • Adicción a sustancias (alcohol, cocaína, cannabis, y otras drogas)
  • Trastornos ansiosos
  • Estrés
  • Duelo
  • Algunos medicamentos antidepresivos y antipsicóticos pueden causar anhedonia.

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Tratamiento diferenciado

Para poder enfocar el tratamiento de la anhedonia, es fundamental analizar a qué cuadro psicológico pertenece. No se abordará igual la anhedonia producida por una depresión que la producida por una esquizofrenia. Cada problemática específica necesita estrategias psicoterapéuticas diferentes, a pesar de que el síntoma de la anhedonia sea el mismo. Tampoco se tratará igual si es algo aislado y puntual o si pertenece a un trastorno más amplio.

El placer es espontáneo y no debe forzarse

Buscar el contexto en el que aparece la anhedonia es fundamental, ya que hay etapas de la vida en donde es normal no sentir placer o ganas por nada, por ejemplo, cuando se ha muerto un ser querido. En ciertas circunstancias, es bueno aceptar que podemos estar atravesando una fase de anhedonia coherente con lo que estamos viviendo y que no podemos esperar cambiar, es de por sí terapéutico.

Esto tiene que ver con lo que en psicología se denomina “forzar lo espontáneo”, que es una de las primeras soluciones que la persona intenta para resolver síntomas como la anhedonia. Si algo no me genera placer como antes, voy a intentar “forzarme” a que me lo dé.  Sin embargo, experimentar placer es algo espontáneo y forzarlo puede llegarnos a sentir fracaso si no lo logramos; pasamos a tener dos problemas en vez de uno.

Para poder ganar sensación de control, lo más importante es activarse. La anhedonia se nutre de la inactividad y el abandono y está muy relacionada con el sentimiento de vacío. Analizar qué hay detrás de ese sentimiento y con qué está conectado puede ser decisivo. Ocúpate de temas pendientes, no te encierres, deja que tu capacidad de sentir se vaya de nuevo aliando contigo a medida que resuelves otros temas que no están funcionando en tu vida.

Lo que debes saber…

  • Es un tipo de bloqueo que impide reconocer estímulos positivos que crean placer, lo que suele llevar a una pérdida de interés hacia actividades y aspectos habituales de la vida cotidiana.
  • La anhedonia no es un síndrome, una enfermedad o un trastorno psiquiátrico sin un síntoma, y como tal, normalmente forma parte de un cuadro más global.
  • La anhedonia está muy relacionada con el sentimiento de vacío. Analizar qué hay detrás de ese sentimiento y con qué está conectado puede ser decisivo.

 

Cristina Agud

Psicóloga sanitaria y psicoterapeuta en Teladoc Health