LO QUE DEBES SABER

  • El objetivo es dar alternativas a la pareja para mantener o mejorar la relación.
  • También se aprenden nuevas formas de relacionarse.
  • Es importante que ambos miembros apuesten por la continuidad de la relación, sin darla por perdida.

Objetivos de la terapia

En las sesiones de este tipo de terapia se pretende ayudar a las parejas a encontrar alternativas en la manera de mantener la relación, con el objetivo de mejorarla, hacerla viable y más satisfactoria para ambos miembros, que, además, aprenden nuevas formas de relacionarse. De este modo, los objetivos de la terapia son:

  • Ayudar a la pareja a comunicarse, a establecer diálogos productivos. Se estimula para la búsqueda y potenciación de los recursos y habilidades necesarios para una comunicación más eficaz entre ambos miembros.
  • Lograr una mayor comprensión y mejora de los conflictos rebajando el nivel de tensión que éstos conllevan.
  • Aprender a negociar y manejar las diferencias, así como resolver determinados problemas que pueden aparecer en el transcurso de la relación.
  • Favorecer la toma de conciencia y aprender de la relación, potenciando el desarrollo personal de ambos miembros. Se debe tener en cuenta que los conflictos bien abordados pueden constituir una oportunidad de cambio y desarrollo, tanto a nivel individual como de pareja, reforzando también los vínculos entre ambos.

Motivos de consulta

Existen múltiples motivos de consulta en una terapia de pareja pero los más habituales son:

  • Dificultades en la comunicación.
  • Exceso de discusiones sin fin o sin ningún atisbo de solución. Normalmente, conllevan luchas por el poder y el control de la relación.
  • Aparece la necesidad de tomar una decisión difícil y los miembros no saben cómo afrontarla.
  • Sensación de que la calidad de la relación comienza a deteriorarse.
  • Celos, falta de confianza o infidelidad.
  • Dificultades en la expresión de afectividad y de la intimidad.
  • Problemas sexuales.
  • La rutina y el aburrimiento en la relación se convierten en una amenaza.
  • Proyectos divergentes, falta de compromiso o un mayor deseo de libertad por parte de alguno de los miembros.
  • Violencia o maltrato verbal o físico.
  • Separaciones o dudas sobre la continuidad de la relación o sobre lo que se siente hacia el otro miembro.
  • Falta de acuerdos en aspectos como la relación con las familias de origen, la educación de los hijos, la economía, la distribución de las obligaciones y las tareas domésticas o el uso del tiempo libre, entre otros.

Para empezarla con éxito…

Para poder iniciar satisfactoriamente una terapia de pareja son necesarias algunas de las siguientes condiciones:

  • Ambos miembros tienen convicción en querer mantener la relación, apostando por la continuidad sin darla por perdida o concluida.
  • Ya han intentado varias maneras de solucionar sus problemas por los propios medios o mediante la ayuda o consejos de familiares y amigos y no ha resultado suficiente.
  • Los dos son conscientes y comprenden que cada una de ellos tiene cierta responsabilidad en lo que respecta a la calidad de la relación. Por lo tanto, ambos se muestran dispuestos a intentar realizar determinados cambios o ajustes en la misma y están motivados y comprometidos con el proceso que inician.
  • Cada una de las partes es capaz de demostrar alguna empatía o aproximación por la posición de la otra.
  • Ambas partes mencionan algunos aspectos positivos de la relación y son conscientes de que, independientemente de las quejas o problemas, algunos aspectos de la relación funcionan adecuadamente (intereses comunes, capacidad para mantener una buena condición de padres o para ocuparse de determinadas tareas, etc.).
  • Ninguna de las partes está interesada ni tiene en la actualidad una relación alternativa con una tercera persona.

Recuerda que con el Seguro de Salud MAPFRE tienes todas tus necesidades cubiertas.