El colesteatoma es un quiste benigno que se localiza en el oído. Aunque, su comportamiento puede ser localmente maligno debido a la invasión de los tejidos circundantes donde encontramos estructuras nobles que pueden sufrir lesiones irreversibles, como, parálisis facial, el vértigo y la mastoiditis.

El colesteatoma puede aparecer en el nacimiento (congénito o primario) o bien hacerlo a edades más avanzadas y como consecuencia de otro proceso secundario, por ejemplo, tras la cronificación de una infección del oído medio.  Los neonatos con malformaciones craneofaciales y/o alteraciones genéticas tienen predisposición a desarrollar colesteatomas.

Síntomas que produce un colesteatoma

El colesteatoma puede ocasionar diferentes síntomas, siendo los más relevantes:
  • Pérdida auditiva (sordera)
  • Alteración del equilibrio (vértigo)
  • Ruptura de la cadena de los huesecillos del oído medio

Otros síntomas menos frecuentes serían la sensación de ocupación en el conducto auditivo externo, la presión o el dolor en el interior del conducto o los zumbidos en oído (acúfenos).

En el caso de los niños, los síntomas más frecuentes son la pérdida de audición y la otorrea (supuración a través del conducto auditivo externo que suele ser debida a la perforación de la membrana timpánica por una infección o inflamación originada en el oído medio) de repetición resistente al tratamiento.

La causa más frecuente es la disfunción en la trompa de Eustaquio

La causa más frecuentemente asociada a la aparición de un colesteatoma secundario es la disfunción en la trompa de Eustaquio. Esta disfunción ocasiona un aumento de presión negativa en el oído medio y arrastra a la membrana timpánica hacía el interior del oído medio originando un fondo de saco donde pueden acumularse sustancias de detritus (restos celulares) y cuyo contenido puede sobreinfectarse.

Eso puede afectar a la audición, al equilibrio e incluso a la gesticulación facial por una lesión nerviosa (nervio facial) que afecte a los músculos faciales.

Cómo se diagnostica

El diagnóstico se realiza mediante una exploración física. La otoscopia permite visualizar la membrana timpánica y, en el caso del colesteatoma, se visualiza una masa u opacidad tras la membrana timpánica que sugiere un acúmulo.

En este caso suele recurrirse a la solicitud de una prueba complementaria, concretamente del TAC o tomografía computarizada que permite visualizar el tamaño, las características y la ubicación de la lesión, así como su relación con las estructuras vecinas. La audiometría revelaría una hipoacusia de conducción por afectación de la cadena de huesecillos.

¿Existe un tratamiento para el colesteatoma?

El abordaje inicial consiste en la erradicación del posible proceso infeccioso asociado al proceso. Puede estar indicado un tratamiento tópico (en forma de gotas auditivas) o vía oral.

Aunque, el tratamiento definitivo es el quirúrgico. Se realiza en el quirófano bajo anestesia general y debe llevarse a cabo lo antes posible dado que el tamaño puede aumentar ocasionando lesiones irreversibles. En caso de afectación de estructuras nobles se debe emplear un monitor que guía al cirujano en cuanto a la proximidad del nervio durante la cirugía para evitar su lesión.

Tras la primera cirugía de resección del colesteatoma deben abordarse el resto de lesiones asociadas como la hipoacusia por afectación de la cadena de huesecillos que puede requerir la colocación de un implante osteointegrado.

Ante lesiones de gran tamaño puede ser necesario realizar más de un acto quirúrgico para conseguir resecar la totalidad de la lesión y las lesiones asociadas. También, en un pequeño porcentaje de casos puede aparecer una recidiva del colesteatoma que debería ser tratado nuevamente con cirugía.

Algunas posibles complicaciones graves asociadas a la evolución del colesteatoma pueden ser  el absceso cerebral, la afectación del nervio facial o la meningitis. Por ello es importante su detección y, más aún, su prevención mediante el tratamiento erradicador de cualquier proceso infeccioso del oído.

Lo que debes saber…
  • El colesteatoma es un quiste de carácter benigno que se localiza en el oído medio.
  • El colesteatoma puede aparecer en el nacimiento (congénito o primario) o bien hacerlo a edades más avanzadas y como consecuencia de otro proceso (secundario), por ejemplo, tras la cronificación de una infección del oído medio.
  • El tratamiento definitivo es el quirúrgico.
Dra. Ana Garcia
Especialista en Medicina de Familia
Médico consultor de Teladoc Health