5 Min de lectura | El trastorno de las cuerdas vocales consiste en la alteración de las cuerdas vocales debido a infecciones, al abuso o mal uso de la voz, o a una patología oncológica. En general, el trastorno se presenta en forma de disfonía o alteración de la voz.

Las cuerdas vocales son dos estructuras situadas en la laringe que forman parte del aparato fonador de las personas y permiten que se produzca la voz. Se trata de dos repliegues que al juntarse impiden el paso del aire, que hace que éstos vibren muy rápidamente y se produzca el sonido que denominamos voz. Cuando por la causa que sea (infecciones, abuso o mal uso de la voz, patología oncológica) las cuerdas vocales se ven alteradas se produce lo que se llama un trastorno de las cuerdas vocales, que en general se presenta en forma de disfonía o alteración de la voz y de cuyo tratamiento se encargará el otorrinolaringólogo.

Cómo se inflaman las cuerdas vocales

La disfonía se presenta como un esfuerzo al emitir un sonido, dificultad para hablar, agotamiento al hacerlo, carraspeo o falta de volumen. Es muy frecuente en personas adultas, especialmente en mujeres entre los 20 y los 40 años. En los mayores de 60 años la causa más habitual es la presbifonía o voz cansada, mientras que en los profesionales de la voz o los docentes suele ser el abuso o mal uso de la misma, así como en la edad pediátrica.

La disfonía funcional se produce a causa de una descoordinación entre las cuerdas vocales y los órganos resonadores. Se da sobre todo en docentes y en profesionales de la voz, debido al uso constante y en ocasiones forzado o incorrecto de la misma.

Las laringitis agudas infecciosas, o laringotraqueitis aguda, en su mayoría víricas, constituyen la causa más frecuente de disfonía. Suelen tener una duración menor a tres semanas y responden adecuadamente al tratamiento sintomático. El crup laríngeo, una inflamación laringotraqueal asociada a bronquitis, es habitual en niños y suele estar causada por virus.

Las laringitis crónicas están asociadas al consumo de ciertas sustancias o exposición a irritantes, como el tabaco, los espacios contaminados, la tos prolongada, las infecciones de repetición, las medicaciones inhaladas o el reflujo gastroesofágico.

Los nódulos vocales son la lesión orgánica más frecuente que causa disfonía. Suelen producirse por abuso vocal o bien por infecciones, alergias o reflujo. Son lesiones bilaterales que en general se dan en el tercio medio de las cuerdas vocales. Los pólipos, por en el contrario, suelen ser lesiones unilaterales secundarias a un irritación crónica de las cuerdas vocales. El edema de Reinke es una inflamación que se produce en las cuerdas vocales, en general por tabaco o abuso vocal, a causa de la acumulación de material mucoso.

El cáncer de laringe se relaciona también con el consumo de tabaco y el alcohol y tiene una mayor prevalencia entre los hombres. Suelen ser lesiones únicas, rugosas, ulceradas e infiltrantes que en ocasiones se asientan sobre lesiones premalignas.

Existen enfermedades sistémicas que pueden afectar a las cuerdas vocales, como la amiloidosis, la artritis reumatoide, el lupus, el síndrome de Sjögren o el hipotiroidismo. Asimismo, existen disfunciones neurológicas que pueden producir parálisis unilaterales o bilaterales de las cuerdas vocales.

Sintomatología

Como ya se ha dicho el principal síntoma de los trastornos de las cuerdas vocales es la disfonía, la alteración de la producción de la voz. En función de cuál sea la causa se puede acompañar de otros síntomas, como tos, mucosidad, dolor al tragar, febrícula, dolor al hablar, rinorrea, obstrucción nasal, malestar general o cansancio.

Diagnóstico

El diagnóstico se basará en la explicación del paciente de una alteración de su voz habitual, así como en la presencia de otros síntomas. Se debe investigar si existe una enfermedad asociada, si se es fumador o se está expuesto a tóxicos y los antecedentes laborales del paciente. Es importante asimismo hacer una correcta exploración del cuello en busca de masas como el bocio o adenopatías laterocervicales.

Se deben visualizar las cuerdas mediante una laringoscopia, bien indirecta con un espejo, o bien directa mediante un endoscopio, lo que permitirá observar las cuerdas vocales y las posibles lesiones o alteraciones presentes.

En función de la patología que se sospeche el estudio se puede completar con analíticas de sangre, serologías, pruebas de imagen como la tomografía axial computadorizada (TAC) o un estudio por parte de digestología en caso de sospechar un reflujo gastroesofágico.

Tratamiento de los trastornos de las cuerdas vocales

El tratamiento dependerá de la causa del trastorno de las cuerdas vocales, combinando en general diversos enfoques terapéuticos.

Terapia vocal

La terapia vocal, llevada a cabo por foniatras y logopedas, consistirá en diversas medidas y ejercicios de higiene vocal que permitirán que la persona haga un uso correcto de su aparato fonador y no fuerce las cuerdas vocales al hablar. Este tratamiento suele ser de utilidad para profesionales de la voz y docentes, así como para niños con disfonía por un mal uso de la voz y en caso de presbifonía, nódulos vocales o edema de Reinke.

Tratamiento médico

El tratamiento médico se basará en el uso de medicamentos antiinflamatorios, humidificación y reposo vocal. En caso de infección con fiebre se pueden administrar apiréticos e incluso antibióticos si se trata de una laringitis bacteriana (menos frecuente). Las laringitis alérgicas se tratarán con antihistamínicos o corticoides si es preciso, así como en el caso del crup laríngeo severo en niños, que en general responden bien a la exposición al aire húmedo y frío.

Tratamiento quirúrgico

El tratamiento quirúrgico se realizará cuando se haya identificado la causa de la disfonía y ésta no sea reversible simplemente con tratamiento médico o terapia vocal. Suele acudirse a este recurso en caso de lesiones congénitas, pólipos laríngeos, edema de Reinke o presbifonía sin respuesta al tratamiento conservador, y por supuesto en el caso de tumores malignos de las cuerdas vocales. En algunos tumores la radioterapia puede ser curativa y se puede utilizar como tratamiento único o asociado a cirugía y/o quimioterapia.

Medidas preventivas

Las principales medidas preventivas para evitar los trastornos de las cuerdas vocales son hacer un uso correcto de la voz, sin forzarla demasiado ni gritar en exceso, así como evitar la exposición a sustancias nocivas como el humo del tabaco.

Ante una disfonías que no cede en unos días es importante ponerse en manos del otorrinolaringólogo.

Es muy importante acudir al médico especialista si los trastornos en las cuerdas vocales son recurrentes y para ello, la mejor solución es estar respaldado por el Seguro de MAPFRE Salud que cuenta con las coberturas más completas y los profesionales más experimentados.

LO QUE DEBES SABER

 

  • El trastorno de las cuerdas vocales se presenta en forma de disfonía o alteración de la voz.
  • Es muy frecuente en personas adultas, especialmente en mujeres de entre 20 y 40 años.
  • La disfonía se presenta como el esfuerzo al emitir un sonido, la dificultad para hablar, el agotamiento al hacerlo, el carraspeo o la falta de volumen.

 

Dr. David Cañadas Bustos

Especialista en Medicina General

Médico consultor de Advance Medical