2 Min de lectura | La primera consulta del embarazo suele hacerse sobre la segunda falta aproximadamente excepto en pacientes con factores de riesgo. En esta consulta ante todo debe hacerse una historia clínica, con los antecedentes personales y familiares de la paciente, una historia […]

La primera consulta del embarazo suele hacerse sobre la segunda falta aproximadamente excepto en pacientes con factores de riesgo. En esta consulta ante todo debe hacerse una historia clínica, con los antecedentes personales y familiares de la paciente, una historia gineco-obstétrica1 y una exploración física. Es muy importante resolver posibles dudas del desarrollo del embarazo y de cuidados durante la gestación.

 

En la historia obstétrica debe constar la fecha de última regla para poder indicar la fecha probable de parto.

 

En la exploración física debe tomarse la tensión arterial y el peso para el control gestacional posterior. Si es necesario debe también hacerse una citología y una exploración del aparato genital.

 

Se solicitará la primera analítica que incluye una determinación del hemograma para valorar si se padece anemia, el nivel de las plaquetas2 y el de glóbulos blancos o leucocitos. Además se determina el grupo sanguíneo y el Rh para valorar problemas de posibles incompatibilidades y la necesidad de administrar más adelante la gammaglobulina o vacuna. Se debe valorar también la coagulación sanguínea para descartar alteraciones que podrían complicar un parto con hemorragias. A nivel de bioquímica se valora la glucemia3 y en algunos casos se realiza el test de O’Sullivan para descartar diabetes gestacional. A nivel de serologías se determinan los anticuerpos contra varias enfermedades que podrían complicar los embarazos, tanto a nivel materno como fetal, y son la sífilis, las hepatitis B y C, EL VIH, la rubeola y la toxoplasmosis4. Esta primera analítica incluye también una prueba de orina para descartar infecciones inadvertidas.

 

Se realizará o solicitará la primera ecografía transvaginal que nos informa de la localización del embarazo y descarta el embarazo ectópico, del número de sacos y de embriones presentes. La medición del embrión nos data exactamente la gestación por lo que nos informa de si corresponde a las semanas desde la fecha de última regla o bien hay un decalaje y nos da una fecha probable de parto. En la ecografía se descarta también la presencia de patología ginecológica (quistes ováricos, miomas5…).

 

La paciente debe consultar las dudas que tenga y deben darse las orientaciones sobre cuidados durante el embarazo. Se determinará también si existe algún factor de riesgo y el seguimiento de embarazo a realizar. Se indicará también si es necesaria la toma de medicación y de complejos vitamínicos según cada caso específico.

 
 
Dra. Inés Bombí

Especialista en Ginecología y Obstetricia

Médico consultor de Advance Medical