2 Min de lectura | El control gestacional normal o de bajo riesgo comprende la primera visita sobre la segunda falta aproximadamente. Se realiza entonces la primera analítica y la primera ecografía.

Los controles son mensuales hasta el último mes de gestación en las embarazadas de bajo riesgo, momento en que se realizan quincenalmente y después semanalmente. El protocolo de bajo riesgo también indica la realización de una ecografía por trimestre más la del screening a las 12 semanas y una analítica por trimestre más la del screening.

La segunda cita sobre las 12 semanas se realiza una ecografía con la determinación del pliegue nucal y se descartan otros marcadores de cromosomopatía1. Se solicita entonces el screening (si la paciente así lo desea) que determina el índice de riesgo de síndrome de Down. Esta prueba combina los datos ecográficos con los datos analíticos (Beta-HCG y PAAP-A), y se obtiene un resultado en forma de índice de riesgo, indica el riesgo que tiene esa paciente en ese embarazo de que el feto esté afecto de síndrome de Down. Según el resultado se valora la conveniencia de realizar o no pruebas invasivas para la determinación del cariotipo fetal.

Según el resultado del screening o los factores de riesgo de la paciente se realizará una biopsia de corion a las 12 semanas o una amniocentesis a las 16 semanas.

Posteriormente se realiza una ecografía de alta resolución a las 20 semanas y la siguiente visita. Entre las 24 y 26 semanas se realiza la analítica de segundo trimestre con la prueba del O’Sullivan (o prueba del azúcar). Consiste en una analítica con determinación del nivel de glucosa una hora después de la ingesta de 50 g de glucosa. En caso de tener un resultado positivo debe realizarse la curva de glucosa con la determinación seriada de glucosa, basal, una, dos y tres horas después de la ingesta de 100 g de glucosa. Esta prueba es la que determinará la presencia o no de diabetes gestacional.

En tercer trimestre se realiza una última ecografía para la comprobación del crecimiento fetal adecuado y la última analítica. El último mes se realizan también los cultivos vaginal y rectal para la detección del Streptococo Agalactiae y la determinación de la necesidad de administrar el tratamiento necesario durante el parto.

A partir de las 39 semanas aproximadamente se realizan también los registros cardiotocográficos para descartar signos de pérdida de bienestar fetal.

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Dra. Inés Bombí
Especialista en Ginecología y Obstetricia
Médico consultor de Advance Medical