3 Min de lectura | La relaxina es una sustancia que aumenta en los últimos meses del embarazo para facilitar el parto vaginal. Pero produce hiperlaxitud de los tendones que puede desencadenar dolores corporales

La relaxina es una hormonal de la familia de la insulina que se produce en los riñones, cerebro y arterias de todas las personas. En el caso de las mujeres, se produce también en el ovario después de la ovulación, en el útero, la placenta y las glándulas mamarias con la finalidad de facilitar el parto. Mientras que en los hombres se produce en la próstata.

 Su papel aún está siendo investigado, pero se sabe que interviene en la síntesis de colágeno, de forma que los ligamentos del cuerpo se tornen más elásticos. Los ligamentos son unas bandas de tejido fibroso que protegen la articulación proporcionándole estabilidad. Las personas los tenemos en todas las articulaciones del cuerpo y envuelven las inserciones musculares y los huesos que forman la articulación.

¿Cuáles son los beneficios de la relaxina en el embarazo?

Los niveles de la relaxina alcanzan su pico al inicio del segundo trimestre y en el parto. Esto se traduce en:

  • Mayor elasticidad muscular de cara al parto.
  • Se suavizan las contracciones espontáneas del útero.
  • Favorece la flexibilidad de la articulación del pubis.

El hecho de que al final del embarazo contemos con ese plus de laxitud tiene como consecuencia que, durante el parto, cuando la cabeza fetal ha de atravesar ese anillo óseo, la articulación púbica permitirá cierto juego, que en algunos casos será lo que permita o no un parto vaginal.

La relaxina en el embarazo: embarazada haciendo ejercicios de flesibilidad

¿Tiene efectos negativos?

Los efectos negativos de la relaxina son que esa hiperlaxitud articular conlleva un aumento de la inestabilidad de las articulaciones, lo que se traduce en dolores de espalda, de caderas o de la zona púbica.

Cómo evitar los dolores por causa de la relaxina

  • No hagas movimientos bruscos para evitar lesiones ligamentosas
  • Evita coger pesos, y si lo haces, hazlo despacio y flexionando las rodillas
  • Vigila tu postura corporal.
  • Si tienes pubalgia o dolor de púbico, puede ser de ayuda una banda púbica o faja que se cruza sobre el pubis y levanta el peso del útero para que no se apoye sobre el pubis.
  • Prueba a dormir con una almohada entre las piernas para mantener la pelvis alineada y las articulaciones de la cadera descansadas y no forzarlas.
  • Practica natación durante el embarazo ya que refuerza la musculatura paravertebral y permite ejercitar la musculatura sin ejercer presión en las articulaciones. También, puedes probar otros deportes, como el yoga o pilates que promueven estiramientos suaves.
  • El calor es un gran aliado para combatir estas molestias con un baño caliente o colocando una esterilla eléctrica o una bolsa de agua caliente sobre la zona dolorida, nos liberará de tensión y se relajarán los músculos.

Curiosidad:

¿Alguna vez habías oído que pueden crecer los pies durante el embarazo? Pues sí, no es un mito y la relaxina puede ser la causa de que el pie de la gestante aumente hasta una talla durante el embarazo debido a su efecto en los ligamentos que unen los 26 huesos del pie

  • La relaxina aumenta durante el embarazo y si bien facilita el parto también tiene consecuencias negativas por su acción sobre los ligamentos.
  • Esa hiperlaxitud articular conlleva un aumento de la inestabilidad de las articulaciones, lo que se traduce en dolores de espalda, de las caderas o de la zona púbica.
  • Para evitarlo es conveniente evitar movimientos bruscos, realizar deportes como natación o que promuevan estiramientos suaves (yoga, pilates adaptados), descansos regulares, aplicar calor…

 

Dra. Natalia García Montaner

Especialista en Ginecología y Obstetricia

Médico colaborador de Teladoc Health